Ir al contenido principal

AMORES Flaca (con vídeo)

Ilustración

En primera persona, breve descripción de un amor que me acompañó toda la vida (y lo que falta todavía)


Por lo menos a mí la flaca no me abandonó jamás. La tuve siempre conmigo, la obligué a quedarse y a darme una mano en las tribulaciones más profundas, en las alegrías más festivas, en mis pobres triunfos pasajeros y en las derrotas más amargas. Y nunca me dejó. Conmigo fue la duermevela de las ideas más locas que pasaban por mi cabeza. Fue la luz azul de mis manos, la que no dejó de ser compañía en casi todas mis aventuras y desventuras, en todo tiempo y en todo lugar.
Flaca, no me claves tus puñales por la espalda, tan profundo.
¿Si le agradezco, pregunta? Por supuesto. Porque ella y otras cientos iguales o parecidas, cuando todos creían que era yo el que las seducía, en realidad estaban ahí para sostener mis ideas más locas, los caprichos más audaces de mis pensamientos, incluso los más estrafalarios, los más malsanos, los menos heroicos, los que brotaban de mi propia intimidad.
La tuve entre mis manos las veces que quise, siempre llevándola a cumplir mis deseos más íntimos, esos que no confesaré ni bajo la tortura más dolorosa y sangrante. Como muchas mujeres, ella es una sola y es todas a la vez: es mía y es de otros, y también es de nadie. Pero no me importa. Cada uno hará con ella lo que le venga en gana; para eso tiene su propia constitución física, que se lo permite de manera generosa y prolongada.
Lejos, en el centro de la tierra, las raíces del amor.
Estuvo a mi lado desde siempre. Con ella aprendí el abecé de todo lo que sé, de todo lo que me rodea, de todo lo que es, de todo lo que vendrá y seguirá incluso después de que me muera. En su interior guarda historias de todo tipo, de toda textura, color y sabor, y les da sentido. En ocasiones es profunda como un estilete y va directo al corazón. Pero también sabe callar cuando llega el momento de quedarse quieta.
Soy de una generación que, de chicos, las quiso gorditas y bien rellenas. Pero ahora, de viejo, me gustan las más comunes y corrientes, porque en definitiva ellas no son ellas, sino lo que uno hace cuando está en su compañía, ¿no le parece? Las mías me acompañaron siempre; fueron la compañía más constante que jamás tuve.
Flaca

¿Si fueron especiales, pregunta? La verdad es que, vistas con ojos sin poesía, cada una fue igual a la anterior y a la que vino después. No se diferenciaron en nada. A los jóvenes no les gustan: ellos andan con sus teléfonos todo el día y, al parecer, ahí hallan alimento para sus fantasías, sus sueños y sus anhelos. Los más viejos, en cambio, las preferimos toda la vida por sobre cualquier otro invento que hagan.
Muchas veces me hallé en la vida solo y abandonado, triste e infeliz. Sólo ella me dio consuelo, me acompañó y me hizo ver que todo el drama se reducía, quizás, a dos o tres puntos.
Si no hubiera tenido una flaca Bic, trazo grueso, siempre cerca, quizás hoy mi destino sería otro.
Flaca.
Juan Manuel Aragón
A 23 de diciembre del 2025, en Lavalle y Lugones. Mirando la tele.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. Los que se animan a comentar en este sitio son unos verdaderos valientes.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

TEXTO Qué es la Revolución

La Revolución A continuación, un esclarecedor fragmento que los inteligentes lectores de este blog sabrán apreciar "Si arrancando su máscara, le preguntáis a la Revolución: ¿quién eres tú? ella os dirá: "Yo no soy lo que se cree. Muchos hablan de mí y pocos me conocen. No soy ni el carbonarismo ni el motín ni el cambio de la monarquía en república ni la sustitución de una dinastía por otra ni la turbación momentánea del orden público. "No soy ni los aullidos de los jacobinos ni los furores de la Montagne ni el combate de las barricadas ni el pillaje ni el incendio ni la ley agraria ni la guillotina ni los ahogamientos. "No soy Marat ni Robespierre ni Babeouf ni Mazzini ni Kassuth. Esos hombres son mis hijos, pero no yo. Esas cosas son mis obras, pero no yo. Esos hombres y esas cosas son hechos pasajeros y yo soy un estado permanente. "Soy el odio de todo orden que no haya sido establecido por el hombre y en el cual él no sea a la vez rey y Dios. Soy la proclama...

TERMINAL Las empanadas del velorio

"Preparativos" de Raúl Cisterna Lo dan por muerto, vuelven al campo y organizan el velorio, pero el hambre, el aroma y un gesto cambian todo sin aviso Como última opción lo trajeron para hacerlo ver en una clínica. Ya había pasado por las manos de todas las culandreras del pago. Doña Audelina dijo que le había dado “un aire”; la Pancha diagnosticó que “le habían hecho el mal” y su cuñado Eduardo le recetó grasa de iguana. Cuando empeoró del todo, lo metieron en un auto para traerlo a Santiago. Lo internaron y le hicieron análisis. Al día siguiente el médico les dijo que no había nada más que hacer, era terminal nomás. “No creo que pase de mañana”, anunció. En medio del llanterío que se armó, un pariente preguntó: “¿Como a qué hora, doctor?”. Dijo que calculaba que se cortaría a eso de las 6 de la tarde y que más les convenía llevarlo de nuevo al campo, así no tenían que trasladar el cuerpo, papeles, líos, todo eso, ¿ha visto? Volvieron con el pariente a cuestas, lo dejaron ac...

Mi casa en venta

Ilustracion, obviamente Alfonso Nassif Antigua casa. Sencilla y habitable. El terreno según estiman: tiene cuatro mil quinientos millones de años. Milenios después que la tierra anduvo errátil y quedó en este lugar y nos dio su milagro. El sitio. El lugar es perfecto. No le falta nada para ser lugar en el universo. Como el agua no le falta nada para ser agua. A mi casa no le falta nada. El amor es perfecto, el sol, la luna y las estrellas, que aún se pueden mirar en el cielo. Perfecto como las sombras, el olvido, las voces o el silencio. Aquí nacieron los hijos. Hoy saludan por correo electrónico cuando se encuentran lejos. Ellos viven su vida y su tiempo. La casa tiene amigos, comparten el pan y el vino. Alegrías. Tristezas… Seres, que tienen como nosotros el alma noble y buena, y como nosotros tienen en el cuerpo, minerales con la misma antigüedad que las estrellas. Alicia tiene dudas… Hay tesoros por todas partes desafiando la gravedad. En las paredes, en el aire, debajo de la tierr...

La casada infiel

Ilustración Federico García Lorca Y que yo me la llevé al río creyendo que era mozuela, pero tenía marido. Fue la noche de Santiago y casi por compromiso. Se apagaron los faroles y se encendieron los grillos. En las últimas esquinas toqué sus pechos dormidos, y se me abrieron de pronto como ramos de jacintos. El almidón de su enagua me sonaba en el oído, como una pieza de seda rasgada por diez cuchillos. Sin luz de plata en sus copas los árboles han crecido, y un horizonte de perros ladra muy lejos del río. Pasadas las zarzamoras, los juncos y los espinos, bajo su mata de pelo hice un hoyo sobre el limo. Yo me quité la corbata. Ella se quitó el vestido. Yo el cinturón con revólver. Ella sus cuatro corpiños. Ni nardos ni caracolas tienen el cutis tan fino, ni los cristales con luna relumbran con ese brillo. Sus muslos se me escapaban como peces sorprendidos, la mitad llenos de lumbre, la mitad llenos de frío. Aquella noche corrí el mejor de los caminos, montado en potra de nácar sin bri...

PALABRAS Los tríos más conocidos

Una foto cualquiera para ilustrar la nota Grupos de a tres tomados de la historia, la literatura, la vida, el fútbol, la calle, la televisión, la política, el arte y otros sitios Tríos famosos de la historia, la literatura, el cine, la vida, el fútbol, la calle, la tele, la política, el arte, entre otros sitios de la memoria. Perón, Gardel y mi vieja. Jota Jota, Merlo y Alonso. Hugo, Paco y Luis. Moe, Larry y Curly. Mica feldespato y cuarzo. Azúcar, pimienta y sal. Tucumán, Salta y Jujuy. Fulano, Mengano y Zutano (Perengano suele entrar al trío de vez en cuando a hacer una orgía). El trío Galleta. Fideo, azúcar y yerba. San Martín, Rosas y Perón. Ortega, Crespo y Batistuta. Tinto, rosado y blanco. Carlos, Lady Di y Camila. Papa, zanahoria y huevo. Lunes, miércoles y viernes. Pepperoni, zucchini y mucha muzarella. Moscato, pizza y fainá. Riquelme, Guillermo Barros Schelotto y Palermo. Las tres gracias. Nosotros, vosotros y ellos. Santiago, Banda e interior. Messi, Suárez, Neymar. Yrigo...