Ir al contenido principal

Las cosas pequeñas

Ilustración

Juan Luis Gallardo

Celebro la grandeza de las cosas pequeñas;
de las cosas triviales, sencillas, hogareñas.

Quisiera que este verso fuera un canto de gesta
que exalte las hazañas de la gente modesta.

Quisiera que este verso fuera un himno discreto
que exalte al hombre medio, responsable y concreto.

Quisiera que este verso resulte una balada
que exalte al hombre honrado y a la mujer honrada.

Celebro la batalla de apariencia anodina
que se libra en los campos de la diaria rutina.

Celebro el desenlace de aquellas aventuras
vividas al amparo de existencias oscuras.

Celebro los minutos, los heroicos minutos
donde juegan ocultos corajes diminutos.

Celebro a tanta gente que empieza la jornada
levantándose alegre en plena madrugada.

Celebro ese gobierno que ejercen las mujeres
y que en los formularios definen: sus quehaceres.

Gobierno que se inicia cuando encienden puntuales
en su casas dormidas los fuegos matinales.

Celebro los aromas que inundan la cocina:
celebro la fragancia del café y de la harina.

Celebro cada gesto, celebro cada frase,
preparando los hijos cuando salen a clase:
que ajustar la corbata, que observar los detalles,
recomendar cuidado para cruzar las calles.

Y celebro a los chicos con delantales blancos
cuando escuchan atentos sentados en sus bancos.

Celebro las lecciones sabidas a conciencia;
los triángulos, los mapas, pintados con paciencia

Celebro al artesano que inicia la mañana
subiendo a un colectivo de línea suburbana.

Celebro al operario que una vez y otra vez
toma el tren de las cinco, las cinco y veintitrés.

Y celebro al empleado que espera en la estación
con su camisa limpia brillante de almidón.

Celebro al comerciante de procedencia itálica
cuando alza tarareando la cortina metálica.

Celebro a los gallegos rotundos y formales
que rigen almacenes de Ramos Generales.

Y celebro a los griegos del quiosco en las esquinas
que amables nos despachan tabaco y golosinas.

Celebro al laborioso capataz provinciano
santiagueño, puntano, chaqueño o tucumano.

Y celebro al asiático tintorero cortés;
al sirio diligente y al jocundo irlandés.

Celebro con nostalgia los frugales reseros,
jinetes de la aurora que cruzan Mataderos.

Y celebro al tambero que entre el barro y la bruma
reitera su milagro de blancura y de espuma.

Celebro los camiones de brillantes colores,
cargados con verduras y cargados con flores:
celebro los cajones con apio y berengenas;
celebro los manojos de rosas y azucenas.

Celebro los efectos del jabón y del agua,
los fuegos de artificio que bailan en la fragua.

Celebro la epopeya del trabajo bien hecho,
del horario completo, del deber satisfecho.

Celebro las proezas del último escribiente
que no demora el curso que sigue un expediente.

Celebro la respuesta simpática y precisa,
celebro la fatiga detrás de una sonrisa.

Celebro la tarea comenzada y concluida,
celebro la herramienta que se limpia y se cuida.

Celebro los mordiscos exactos de la lima,
celebro que se acepten los rigores del clima.

Celebro cada golpe del formón y el martillo,
celebro las hiladas parejas de ladrillos.

Celebro a quien mensura los alcances de un riesgo
cuando avanza prudente por atajos al sesgo.

Y celebro asimismo la decisión valiente
que lleva en ocasiones a jugarse de frente.

Celebro la costumbre de decir la verdad,
celebro la constancia, celebro la amistad.

Celebro la finura de esa ayuda encubierta
que se presta de modo que ninguno lo advierta.

Celebro los escritos con renglones prolijos,
y celebro el coraje de tener muchos hijos.

Celebro que se cumplan los acuerdos verbales,
celebro la clemencia de los buenos modales.

Y celebro al vecino que riega sus malvones
celebro al funcionario que cumple sus funciones.

Celebro a quien comparte la pesadumbre ajena,
celebro a quien celebra la dulce Nochebuena.

Celebro al vigilante, celebro al carpintero,
celebro el trato franco y el amor verdadero.

Celebro las parejas de novio que en verano
caminan por los parques tomadas de la mano.

Y celebro el cariño de mujer y marido
cuando llevan ya un largo camino recorrido.

Celebro los abuelos que ríen con sus nietos,
celebro a quienes saben mantener los secretos.

Celebro los cimientos, celebro los puntales,
que sostienen ocultos las bellas catedrales.

Celebro al hombre humilde que construye un país.
Del árbol florecido celebro la raíz.

Celebro a los que pisan con firmeza en el suelo
mientras alzan confiados su corazón al cielo.

Concluyo este poema con el párrafo aquél:
quien es fiel en lo poco será en lo mucho fiel.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. Da gusto ser recordado de vez en cuando, que siempre hay motivos para celebrar y tener momentos de felicidad, si se le pone atención a tantas cosas que tenemos frente a los ojos.
    Gracias por compartir estos 47 motivos para celebrar la vida.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

OCASO La ciudad que deja Fuentes (con vídeo)

Norma Fuentes habla de los Santiagos Dos mandatos después, Santiago exhibe abandono en servicios básicos, decisiones erráticas y pérdida de rumbo institucional Norma Fuentes es la primera intendenta del último tiempo que va a terminar dos mandatos completos y cuando se vaya volverá a ser Norma Fuentes nomás. Es decir que no la espera una banca de diputada nacional, provincial ni nada. Fue relegada al olvido con anticipación por la lógica del poder. Su tiempo político se acabó. Los analistas sostienen que ese dato de la realidad la llevó a descuidar las calles de la ciudad, los barrios, las plazas. En muchos sectores, cuando llega la noche la oscuridad es ley y el más fuerte es el patrón. La basura se acumula en las esquinas, no porque los vecinos sean sucios, sino porque los camiones recolectores de basura dejaron de pasar. El pasto crece hasta hacerse matorral en el parque Aguirre y recién llegan los obreros a cortarlo. Y el pavimento de muchas calles de los barrios, del Siglo XXI al ...

CONTROVERSIA ¿Campeones del mundo? Ningún orgullo

Mirando el Mundial por la televisión Todo reconocimiento debe provenir de algo que uno ha hecho bien o de manera excepcional, dice el autor de esta nota Cuando dicen que es un orgullo para el país tener a la Selección Nacional de fútbol campeona mundial, García se revuelca de rabia. “No papito, sostiene, el reconocimiento debe provenir, en todo caso, como resultado de algo que uno ha hecho bien o de manera excepcional”. Le responden que casi todos nacieron y crecieron en hogares humildes, hablan como nosotros, y son entrañablemente argentinos. “Puede ser, responde, pero juegan al fútbol, que bien visto, es una franquicia comercial como Coca-Cola o Ford”. Pero se ponen una camiseta que lleva los colores de la Argentina, le objetan. “Sí, pero no está prohibido llevar ropa celeste y blanca”, se defiende. La Selección Nacional juega en el exterior y su casaca la visten compatriotas. Y también tiene un argumento: “Muéstreme la ley que dice que los jugadores de fútbol son representantes arge...

1997 CALENDARIO NACIONAL Alcoholismo

Ilustración El 2 de abril de 1997 comienza a regir en la Argentina la Ley 24.788 de Lucha contra el Alcoholismo El 2 de abril de 1997 comenzó a regir en la Argentina la Ley 24.788 de Lucha contra el Alcoholismo. Esta norma, sancionada por el Congreso el 5 de marzo y promulgada de hecho el 31 de marzo, prohibió por primera vez de manera nacional la venta de cualquier bebida alcohólica a menores de 18 años. Declaró de interés público la prevención del consumo excesivo de alcohol, creó un programa nacional específico, impuso advertencias obligatorias en envases y publicidad, restringió el consumo en espacios públicos y eventos masivos, y obligó a las obras sociales y prepagas a cubrir tratamientos relacionados con el alcoholismo. La ley buscó limitar el acceso de los jóvenes al alcohol y fomentar un consumo responsable, aunque su implementación y resultados reales han sido objeto de amplio debate desde entonces. La norma apareció publicada en el Boletín Oficial el 3 de abril de 1997. Al d...

DISIDENCIA Que pierda la Selección

El Seleccionado campeón García prefiere la derrota argentina para cortar el delirio patriótico y expone la fragilidad de la euforia masiva García dice que no va a ver ni un partido del próximo Mundial. Tampoco vio el anterior, cuando salió campeona la Argentina, ni el previo. Su mujer y sus hijos los vieron a todos, con el televisor a todo lo que daba, entonces se iba. “¿Adónde, si nadie te iba a atender a esa hora?”, le preguntaban. Cuando llega un partido importante, sale a caminar por calles desiertas, observa los pocos autos y, si aparece un colectivo, saluda al chofer del coche vacío con mucha amabilidad. También suele trabajar durante ese tiempo, dormir si los partidos son muy tarde en la noche, o escribir su diario íntimo. ¿Por qué no los quieres ver?, le preguntan. Responde: “No me interesa quién gana, quién pierde, de la misma manera que ignoro cuáles fueron los últimos vencedores de la Liga Mundial de Básquet en Estados Unidos o cómo va el campeonato de cricket en Gran Bretañ...

ESPACIO El Hombre llega a la Luna de nuevo

Pablo VI observa la Luna con un telescopio Un recuerdo del 20 de julio de 1969 en Sol de Mayo, en la casa de mis abuelos Madrugada del Jueves Santo. Recién me pongo a hacer el cálculo: soy de la generación que ha visto llegar por primera vez el hombre a la Luna y ayer comenzó a observar la misma aventura por segunda vez. Si Dios quiere, las próximas no serán visitas de médico, como la de los astronautas del siglo pasado. Los científicos quieren establecer una base, alcanzar el polo sur pues habría hielo e ir probando los cohetes para explorar Marte. Recuerdo el 20 de julio de 1969. Estábamos en Sol de Mayo, departamento Jiménez, en casa de mis abuelos. A la tarde el ómnibus trajo La Gaceta, de Tucumán, único diario que se leía, siempre con varias horas de atraso. Y ahí estaba, en una tipografía inmensa, después supe que se llamaba Segunda Venida de Cristo: “EL HOMBRE PISÓ LA LUNA”. Mi padre lloraba a moco tendido mientras miraba la tapa de ese diario que estuvo muchos años guardado en ...