![]() |
Jeanne Calment |
El 21 de febrero de 1875 nace Jeanne Louise Calment la persona más longeva documentada en la historia
El 21 de febrero de 1875 nació Jeanne Louise Calment en Arlés, en la región de Bocas del Ródano, al sur de Francia. Es conocida por ser la persona más longeva documentada en la historia, habiendo vivido hasta los 122 años y 164 días. A lo largo de su vida, vivió en Arlés, una ciudad que no solo fue su hogar, sino también el escenario de algunos de los momentos más notables de su vida pública y personal. Murió el 4 de agosto de 1997.Saltó a la fama pública a los 113 años durante la conmemoración del centenario de la visita de Vincent van Gogh a Arlés en 1988, lo cual atrajo a numerosos periodistas al municipio. Ella había conocido a Van Gogh cuando era una niña de 13 años, durante su visita a la ciudad en 1888. Esta interacción con el famoso pintor fue uno de los primeros puntos de interés que la prensa recogió sobre su vida.Su longevidad ha sido objeto de numerosos estudios científicos, aunque no hay consenso sobre qué factores específicos contribuyeron a su extraordinaria edad. Provenía de una familia en la que la longevidad no era común; ni sus parientes cercanos ni sus antepasados alcanzaron edades similares. Su padre, Nicolas Calment, falleció a los 93 años, y su madre, Marguerite Guilles, a los 86. Su hermano mayor, François, vivió hasta los 97 años. Jeanne fue la menor de al menos cuatro hijos, aunque el número exacto de sus hermanos es incierto debido a la muerte temprana de dos hermanas.
Desde joven mostró un vigor físico y mental que la acompañó durante gran parte de su vida. Practicó esgrima hasta los 85 años y montó en bicicleta hasta los 100, manteniendo una vida activa con caminatas sin la necesidad de un bastón hasta los 114 años. Dejó de fumar a los 117 años, tras haber fumado seis cigarrillos diarios desde los 21. A los 118 años, aún mantenía una capacidad cognitiva y lingüística comparable a la de una persona entre 80 y 90 años.
Sin embargo, sus últimos años fueron marcados por un deterioro significativo de su salud, especialmente en su último mes de vida después de su 122 cumpleaños, cuando perdió casi totalmente la vista y el oído.
Se casó con su primo segundo, Fernand Nicolas Calment, en 1896, cuando tenía 21 años. Vivieron en un apartamento sobre la tienda familiar en el centro de Arlés, disfrutando de una vida de ocio y actividades como el tenis, el ciclismo, la natación, el patinaje, el piano y la ópera, gracias a la riqueza de su marido.
Fernand murió en 1942, supuestamente debido a un postre contaminado con cerezas. Tuvieron una hija, Yvonne Marie Nicolle Calment, nacida en 1898, quien falleció en 1934 a los 36 años de neumonía. Yvonne dejó un hijo, Frédéric, que también murió joven en un accidente automovilístico en 1963 a los 36 años.
Tras la muerte de su hija, ella se hizo cargo de su nieto. Sin herederos directos, en 1965 a los 90 años, firmó un acuerdo de hipoteca inversa con el notario André-François Raffray, que le garantizaba un pago mensual hasta su muerte. Este acuerdo resultó en que recibió aproximadamente un millón de francos, mucho más de lo previsto, ya que vivió mucho más allá de la expectativa de Raffray, que falleció antes que ella.
En 1985, después de un pequeño incendio provocado mientras cocinaba, decidió mudarse a una residencia de ancianos a los 110 años. En esta etapa, su fama internacional creció aún más, apareciendo en la película "Vincent and Me" en 1990, convirtiéndose en la persona de mayor edad en actuar en una película. También fue reconocida por el Libro Guinness de los récords como la persona viva más vieja en 1988, aunque hubo controversias sobre su título debido a otras reclamaciones de longevidad.
Su biografía no estuvo exenta de controversias post-mortem; algunos han cuestionado la autenticidad de su edad, sugiriendo que su hija podría haber asumido su identidad después de su muerte en 1934. Sin embargo, investigaciones y verificaciones exhaustivas han mantenido el crédito de su edad registrada.
Murió el 4 de agosto de 1997, y sus restos fueron inhumados en el cementerio de Trinquetaille en Arlés. Su vida, marcada por la longevidad, la actividad física y mental hasta edades avanzadas, así como por la controversia sobre su edad, la convierte en una figura fascinante y estudiada en la historia de la gerontología.
Juan Manuel Aragón
Ramírez de Velasco®
Comentarios
Publicar un comentario