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CONSEJO Vos remá

No abandones el remo

Qué hacer en cualquier circunstancia de la vida, ante una alegría o frente a una adversidad


Si el mundo se viene abajo, remá. Cuando todo esté en contra, remá. Si nadie está de acuerdo, remá. Cuando las olas sean más altas que tu barquito, remá. Si la vida es cuesta arriba, remá. Si la corriente del río viene de allá, remá. Cuando tengas dudas, remá. Mientras esperas que otros hagan su parte, remá. Si no debes aguardar el trabajo de nadie, con más razón, remá.
El día que te den una buena noticia, remá. Cuando te digan que algo malo sucedió, remá. Si los pronósticos optimistas auguran que fracasarás, remá. Pero cuando digan que tendrás éxito, con más fuerza, remá. Si a tu alrededor hay amargura, remá. Cuando lleguen los días felices, también remá. Para no andar aburrido, en tus ratos libres, remá.
Cuando estés muy ocupado en las naderías que ofrece la vida, acordate de quién sos, de dónde vienes y, como todos los días y sin parar, remá. Si un dolor te cimbra el pecho como tenaza, remá. El día que una pena te haga salir agüita de los ojos, como consuelo, remá. Si no sabes qué hacer de tu existencia, remá.
Si tienes un rumbo elegido, no te queda otra, remá. Si viene la oportunidad, remá. Si la taba tarda en darse vuelta para el lado que no es mala palabra, remá. Cuando veas que las horas pasan rápido, remá. Si el semáforo demora una eternidad en ponerse en verde, remá. La hora en que las dudas se ceben en tu casa, remá. Si tu vida es una constante certeza, remá.
Cuando te ataje el cartelito “la casa se reserva el derecho de admisión”, remá. Si un amor se te manda a mudar, remá. Si tienes a quien querer, con más nervio, remá. Si sabes de qué lado sopla el viento, remá. Si el huracán te topa al descampado, rezá, luego buscá dónde guarecerte y al final, remá.
Cuando veas que las señales están en el suelo, buscá un rumbo seguro y remá. Si no hallas para dónde disparar, hasta que halles la ruta y, por las dudas, remá. Si te dicen que no vale la pena, remá. Si otro se te adelanta o vas cola entre los competidores, remá. No te olvides, siempre, pero siempre-siempre, vos remá. Que los otros se ocupen de criticarte o alabarte. No te detengas nunca.
El día que te falten las fuerzas, remá. Si te sientes fuerte, remá. Cuando te digan que no podrás, remá. Si te alaban, remá. Cuando todos te den la espalda, remá. Cuando no tengas ni yerba de ayer secándose al sol, remá. Si la vida te sonríe, no te confíes y remá. Cuando todos disparen para el otro lado, mantené firme el rumbo y remá. Si te duele el cuerpo de tanto remar, igual remá.
Si te piden, pará un ratito, nadie se va a morir porque dejes de remar, con más impulso, remá. Cuando te digan que la moda es no remar, no les hagas caso, remá. Si tu barquito zozobra, remá. Si tu caballo va último y para peor manco, remá.
Siempre, en toda ocasión, a toda hora, remá. Nadie va a agarrar los remos por vos o para vos, así que no te queda otra, remá. Por las dudas, ahora, mañana y siempre, remá.
Vos remá.
A Rafael Vaca, que una vez me dijo esto mismo y le sigo haciendo caso.
©Juan Manuel Aragón

Comentarios

  1. Muy bueno Juan Manuel gracias!!!!
    Arq Maria a lopez ramos

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  2. Cristian Ramón Verduc13 de julio de 2022 a las 10:21

    Sí, señor. Totalmente de acuerdo.

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  3. Muy buen consejo de motivación para la superación personal y la búsqueda de excelencia. Es lo que hace grande a una sociedad.
    Sin embargo es necesario aclarar que no se debe remar como ovejas, cuando se tiene subidos al barco toda una casta política, un estado caro e ineficiente y millones de subsidiados, que solo aumentan peso pero no reman.
    Ese es el momento que que los remeros deben usar sus remos para otra cosa.....antes de seguir remando..

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  4. 👏👏👏🤗😊a continuar remando! Eso es la vida! Con fuerza, con brío! Hay que remar! Un abrazo querido Juan Manuel.

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  5. Remar , parar y ver donde vamos y hacer de la experiencia..un aprendizaje.Así es, que las circunstancias no nos superen..

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