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| El diario La Prensa expropiado |
El 26 de enero de 1951 comienza el conflicto que da pretexto para cerrar el diario "La Prensa" de Buenos Aires
El 26 de enero de 1951 se inició un conflicto gremial en el diario La Prensa de Buenos Aires que, en el contexto político y sindical de la época, funcionó como pretexto para su posterior clausura y expropiación. El episodio se inscribió en una secuencia de tensiones acumuladas entre el gobierno peronista, la empresa periodística y las organizaciones sindicales vinculadas a la CGT.Fundado en 1869 por José C. Paz, La Prensa era uno de los diarios de mayor tirada e influencia de la Argentina de mediados del siglo XX. Su línea editorial, tradicionalmente liberal y crítica del oficialismo, lo había convertido en un actor relevante del debate público y en un adversario del gobierno de Juan Domingo Perón desde 1946.Durante los años previos a 1951, la relación entre el diario y el poder ejecutivo se deterioró de manera progresiva. La política de control de insumos básicos, especialmente el papel para diarios, la presión fiscal y las disputas laborales fueron configurando un escenario de confrontación abierta que excedía lo estrictamente empresarial y se proyectaba al plano institucional.
El 26 de enero de 1951 estalló un conflicto laboral protagonizado por trabajadores gráficos y administrativos del diario, encuadrados en sindicatos alineados con la Confederación General del Trabajo. Las demandas fueron por reclamos salariales, reconocimiento gremial y cambios en las condiciones de trabajo, que derivaron en medidas de fuerza dentro del establecimiento.
La empresa periodística sostuvo que el conflicto no respondía únicamente a cuestiones laborales, sino que estaba incentivado desde ámbitos políticos y sindicales externos con el objetivo de paralizar el diario. La interrupción de tareas, los piquetes y la imposibilidad de continuar con la impresión afectaron la salida regular del periódico y profundizaron la crisis.
En los días siguientes, el conflicto se amplió con manifestaciones públicas, pronunciamientos oficiales y la intervención de organismos estatales. La situación fue presentada por el gobierno como un caso emblemático de enfrentamiento entre una empresa considerada hostil al proyecto político y los derechos de los trabajadores organizados.
El Congreso Nacional tomó intervención a partir de proyectos que proponían sanciones contra la empresa editora. Y se impulsó la idea de que La Prensa había incurrido en prácticas contrarias a la legislación laboral vigente, argumento que sirvió de sustento jurídico para avanzar sobre su estructura patrimonial.
El 12 de abril de 1951 el Congreso aprobó la ley de expropiación del diario, que dispuso la transferencia de sus bienes a la Confederación General del Trabajo. A partir de esa decisión, La Prensa dejó de publicarse bajo su dirección histórica y su edificio pasó a ser utilizado por la central sindical.
La expropiación fue acompañada por la clausura efectiva del medio tal como había funcionado hasta entonces. La redacción fue disuelta, sus directivos desplazados y su archivo intervenido, en un proceso que modificó de manera abrupta el mapa de la prensa escrita argentina de la primera mitad del siglo XX.
El conflicto culminó, en términos administrativos y legales, con la sanción de la ley 14.122, la ocupación del edificio de la Avenida de Mayo 575 y la cesación de actividades del diario en abril de ese año, en el marco del segundo gobierno constitucional de Juan Domingo Perón.
Ramírez de Velasco®


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