Ilustración hallada en internet Avistamientos fugaces describen un ave inmóvil, confundida con el paisaje, desafiando toda clasificación científica Pocas veces ha sido visto el ave estatua, más quieto todavía que el kakuy. Se mimetiza en el bosque y en las ciudades, en ocasiones en la rama de un paraíso, en la pared de una casa, en un poste de luz y hasta en los cables del teléfono. Es posible que los operarios de la empresa de electricidad trabajen a centímetros sin notar su presencia. Es un pájaro tosco, como mal hecho, vive muchos años gracias a que está completamente inmóvil, casi no come, merodea cerca del lugar de nacimiento, y se diría que ni respira, con tal de mantenerse oculto. Muy pocos lo ubican, por estos pagos, a pesar de ser originario de Santiago del Estero. Su canto, si lo tiene, es un misterio igual que el nido y la forma de reproducción para los estudiosos de las aves, ya que en décadas hubo apenas tres o cuatro fugaces avistamientos. El caso más notable fue el de Ju...
Cuaderno de notas de Santiago del Estero