Ir al contenido principal

RECORDACIONES Día del Camionero

Trabajadora del sindicato

El Día del Camionero recuerda la firma del primer Convenio Colectivo de Trabajo del gremio


El 15 de diciembre se celebra Día Nacional del Camionero. La fiesta se originó en esta fecha de 1967, cuando luego de una larga lucha se firmó el primer Convenio Colectivo de Trabajo, que incluyó al sindicato que nucleaba a los choferes de camiones de la Argentina.
Este sindicato fue creado el 16 de marzo de 1943, y desde ese momento comenzó su trabajo en defensa de las condiciones laborales y la reivindicación de los salarios a sus trabajadores. En 1955 obtuvo su personería gremial.
En 1965 se creó la Federación Nacional de Trabajadores Camioneros y Obreros del Transporte Automotor de Cargas, que aúna a todos los gremios del país y recién dos años más tarde se logró unificar las condiciones laborales de los trabajadores del país con la celebración del Convenio Colectivo de Trabajo.
La Federación lo tiene como secretario general a Hugo Moyano y como secretario adjunto a su hijo Pablo. Como integrantes del gremio, con licencia en alguna empresa, deberían ganar lo mismo que un camionero en funciones, pero por lo que se sabe, son dos millonarios que hicieron legalmente su fortuna.
Los camioneros entregan y recogen mercancías en la Argentina y en el extranjero. Entre sus responsabilidades se cuenta cargar el camión, descargarlo en el punto de entrega y encargarse del mantenimiento básico de sus vehículos.
Los camiones y sus trabajadores han cobrado una especial relevancia en los últimos tiempos en el país, debido la virtual supresión de casi todos los ferrocarriles. El transporte de mercancías por tren es mucho más barato, pero el gobierno de Carlos Saúl Menem decidió que, al ser obsoletos debían ser erradicados, acción que en su momento le proporcionó el aplauso de gran parte de la dirigencia de su partido y sus aliados.
El levantamiento de las vías férreas fue uno de los tantos actos criminales producidos por el gobierno de Menem. Fue, por otra parte, un triunfo de las empresas automotrices, que vieron asegurado así el destierro de su competidor más fuerte, el único contra el que no tenían ninguna posibilidad.
A partir de entonces, el camión, el camionero, cobraron una importancia justificada en el hecho de que son los únicos capaces de mover mercancías de un lado al otro del país y hacia los países limítrofes. Hacen funcionar los engranajes del país y son una parte muy importante de su economía y sus finanzas.

Más evocaciones

Es el Día internacional del Té y Día Mundial del Otaku. En Bolivia es el aniversario de Florida, departamento de Santa Cruz, en Perú es el día central de la Fiesta Principal de la Virgen de la Puerta de Otuzco, para quienes hablan Esperanto es el Día de Zamenhof, en Estados Unidos es el Día de la Declaración de Derechos y en los Países Bajos el Día del Reino, que allá le dicen Koninkrijksdag o algo así.
Los católicos recuerdan a los santos Cristiana, Arturo, María Crucificada de Rosa, Maximino, Urbicio, Valeriano y los beatos Carlos Steeb, María Victoria Fornari, Marino y Virginia Centurione Bracelli.
©Juan Manuel Aragón

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

FÁBULA Don León y el señor Corzuela (con vídeo de Jorge Llugdar)

Corzuela (captura de vídeo) Pasaron de ser íntimos amigos a enemigos, sólo porque el más poderoso se enojó en una fiesta: desde entonces uno es almuerzo del otro Aunque usté no crea, amigo, hubo un tiempo en que el león y la corzuela eran amigos. Se visitaban, mandaban a los hijos al mismo colegio, iban al mismo club, las mujeres salían de compras juntas e iban al mismo peluquero. Y sí, era raro, ¿no?, porque ya en ese tiempo se sabía que no había mejor almuerzo para un león que una buena corzuela. Pero, mire lo que son las cosas, en esa época era como que él no se daba cuenta de que ella podía ser comida para él y sus hijos. La corzuela entonces no era un animalito delicado como ahora, no andaba de salto en salto ni era movediza y rápida. Nada que ver: era un animal confianzudo, amistoso, sociable. Se daba con todos, conversaba con los demás padres en las reuniones de la escuela, iba a misa y se sentaba adelante, muy compuesta, con sus hijos y con el señor corzuela. Y nunca se aprovec...

IDENTIDAD Vestirse de cura no es detalle

El perdido hábito que hacía al monje El hábito no es moda ni capricho sino signo de obediencia y humildad que recuerda a quién sirve el consagrado y a quién representa Suele transitar por las calles de Santiago del Estero un sacerdote franciscano (al menos eso es lo que dice que es), a veces vestido con camiseta de un club de fútbol, el Barcelona, San Lorenzo, lo mismo es. Dicen que la sotana es una formalidad inútil, que no es necesario porque, total, Dios vé el interior de cada uno y no se fija en cómo va vestido. Otros sostienen que es una moda antigua, y se deben abandonar esas cuestiones mínimas. Estas opiniones podrían resumirse en una palabra argentina, puesta de moda hace unos años en la televisión: “Segual”. Va un recordatorio, para ese cura y el resto de los religiosos, de lo que creen quienes son católicos, así por lo menos evitan andar vestidos como hippies o hinchas del Barcelona. Para empezar, la sotana y el hábito recuerdan que el sacerdote o monje ha renunciado al mundo...

ANTICIPO El que vuelve cantando

Quetuví Juan Quetuví no anuncia visitas sino memorias, encarna la nostalgia santiagueña y el eco de los que se fueron, pero regresan en sueños Soy quetupí en Tucumán, me dicen quetuví en Santiago, y tengo otros cien nombres en todo el mundo americano que habito. En todas partes circula el mismo dicho: mi canto anuncia visitas. Para todos soy el mensajero que va informando que llegarán de improviso, parientes, quizás no muy queridos, las siempre inesperadas o inoportunas visitas. Pero no es cierto; mis ojos, mi cuerpo, mi corazón, son parte de un heraldo que trae recuerdos de los que no están, se han ido hace mucho, están quizás al otro lado del mundo y no tienen ni remotas esperanzas de volver algún día. El primo que vive en otro país, el hermano que se fue hace mucho, la chica que nunca regresó, de repente, sienten aromas perdidos, ven un color parecido o confunden el rostro de un desconocido con el de alguien del pago y retornan, a veces por unos larguísimos segundos, a la casa aquel...

SANTIAGO Un corazón hecho de cosas simples

El trencito Guara-Guara Repaso de lo que sostiene la vida cuando el ruido del mundo se apaga y solo queda la memoria de lo amado Me gustan las mujeres que hablan poco y miran lejos; las gambetas de Maradona; la nostalgia de los domingos a la tarde; el mercado Armonía los repletos sábados a la mañana; las madrugadas en el campo; la música de Atahualpa; el barrio Jorge Ñúbery; el río si viene crecido; el olor a tierra mojada cuando la lluvia es una esperanza de enero; los caballos criollos; las motos importadas y bien grandes; la poesía de Hamlet Lima Quintana; la dulce y patalca algarroba; la Cumparsita; la fiesta de San Gil; un recuerdo de Urundel y la imposible y redonda levedad de tus besos. También me encantan los besos de mis hijos; el ruido que hacen los autos con el pavimento mojado; el canto del quetuví a la mañana; el mate en bombilla sin azúcar; las cartas en sobre que traía el cartero, hasta que un día nunca más volvieron; pasear en bicicleta por los barrios del sur de la ciu...

FURIA Marcianos del micrófono y la banca

Comedor del Hotel de Inmigrantes, Buenos Aires, 1910 Creen saber lo que piensa el pueblo sólo porque lo nombran una y otra vez desde su atril, lejos del barro en que vive el resto Desde las olímpicas alturas de un micrófono hablan de “la gente”, como si fueran seres superiores, extraterrestres tal vez, reyes o princesas de sangre azul. Cualquier cosa que les pregunten, salen con que “la gente de aquí”, “la gente de allá”, “la gente esto”, “la gente estotro”. ¿Quiénes se creen para arrogarse la calidad de intérpretes de “la gente”? Periodistas y políticos, unos y otros, al parecer suponen que tienen una condición distinta, un estado tan sumo que, uf, quién osará tocarles el culo con una caña tacuara, si ni siquiera les alcanza. Usted, que está leyendo esto, es “la gente”. Su vecino es “la gente”. La señora de la otra cuadra es “la gente”. Y así podría nombrarse a todos y cada uno de los que forman parte de esa casta inferior a ellos, supuestamente abyecta y vil, hasta dar la vuelta al m...