Ir al contenido principal

SAUDADES Antajé o La Aurora

Uno de los dos

Lugares por los que uno anduvo

Debe estar ahí todavía, en Antajé, en La Aurora, dónde sería, ese almacén en el que paramos a comer, una vez que veníamos del campo con mi tata. Pedimos un sánguche de mortadela y algo para tomar. Veníamos cansados y con hambre, en una camioneta azul que sabía tener. El almacén tenía un juego de billar y, después de comer, mi tata agarró el taco y se puso a tirar las bolas para un lado y para el otro.
Entonces aprovechó para contarme lo del esnúquer. Lo poco que me acuerdo ahora es que era un juego con bolas de varios colores y que había que embocarlas en la tronera en un cierto orden. También me explicó las diferencias que había entre el esnúquer, la billa y la carambola, pero hace tantos años que qué me voy a acordar.
Desde entonces me quedó un recuerdo de aquel despoblado almacén que quedaba al frente de un montecito ralo. Si detrás de esas plantas había una vía, entonces era La Aurora, si no había, era Antajé. Lo que son las cosas, tanto tiempo ha pasado y no me acuerdo.
Hace unos cuantos años se me dio por cometer actos de comercio y volví a la Aurora, pero iba en otra circunstancia, con un porteño que no entendía de recuerdos, saudades o líricos padeceres y se pasó todo el camino hablando de sus conquistas de tipo erótico-sexual. Distraído con la conversación del gringo, se me pasó el almacén.
Cada vez que me veía, Pololo Filipi me sabía convidar que fuera con mi tata a comer un asadito en Antajé. Y siempre era que un día de estos, que ya vamos a ver, que más adelante.
Ahora que Pololo y mi tata ya no están más, quizás un día de estos me dé una vuelta por Antajé. Más que nada para ver qué queda de ese mediodía que paramos en un almacén y pedimos un sánguche de mortadela.
Y sacarme la duda, si era Antajé o La Aurora.
©Juan Manuel Aragón

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

ENTREVISTA Alfredo Peláez

En una foto de hace poco El hombre que empuja la cultura de Santiago del Estero: cómo y por qué creó “Patio santiagueño”, el periodismo, su relación con Reutemann Un día, cuando supo de las redes de internet, al santiagueño Alfredo Peláez se le ocurrió armar un sitio para reunir a los amigos y desconocidos en un solo abrazo de recuerdos, anécdotas, cuentos y narraciones que los abarcara a todos. Creó “Patio santiagueño”, en Facebook , que tuvo un éxito casi instantáneo y la cultura del pago pegó un salto hacia adelante. Era lo que, sin saberlo, los amigos andaban buscando . Desde entonces Peláez es un embajador cultural informal de Santiago del Estero, en la lejana Mar del Plata. Pero, quién es Peláez, por qué construyó un lugar para que los santiagueños de todo el mundo se encuentren a compartir un mate a la sombra de un algarrobo, en el pago querido, sintiendo quizás los mismos sonidos de su juventud. La entrevista que sigue intentará develar el misterio. Nació el 30 de junio de 19...

MUJER Un día que no existe

Mujeres El portal Info del Estero levantó una nota de Ramírez de Velasco de hace varios años sobre la falacia de la fábrica que se incendió con mujeres adentro. Contra el discurso cultural de la actualidad, la verdad debe imponerse siempre. Y es la que los lectores de este blog ya leyeron hace tiempo y ahora pueden recordar aquí. https://infodelestero.com/2026/03/08/1908-almanaque-mundial-ni-huelga-ni-incendio/

FÁBULA Más zamba que historia (con vídeo)

A falta de otra imagen suelen presentarla así La Rubia moreno es un relato épico sin partidas ni testamentos y sin un solo papel comprobable La rubia Santos Moreno, tal como la cuentan, quizás no existió. Hasta ahora no hay una sola inscripción de parroquia ni acta de nacimiento ni testamento ni expediente que se haya digitalizado y esté disponible públicamente con datos plenamente verificables sobre ella. Quienes la nombran dicen que saben de su existencia sobre todo por la memoria popular, la literatura regional y expresiones culturales modernas. Es decir, hay evidencia indirecta que no sería fehaciente e indubitable en términos estrictos. Hay uno que dice que su papá le contaba que su abuelo le ha dicho… pero no es una prueba segura, salvo por el amor a los mayores. A veces los recuerdos están inducidos por el ambiente. Alguien que se crió sintiendo la famosa zamba de Cristóforo Juárez y Agustín Carabajal, puede sentirse tentado de afirmar que sí existió, que oyó hablar de ella, que...

PALABRAS Un hombre bueno

El Ñato y su hija Cecilia Ayer murió Julio César Fraguas, conocido como el “Ñato” y, como se acostumbra ahora, en el velorio su hija María Eugenia leyó unas palabras para recordarlo. Nuestras familias vienen siendo amigas desde siempre —Magen, Julio, Cristina, Cecilia y la Luqui— son por siempre hermanos de mis hermanos y míos también y alguna vez el Ñato me alcanzó un consejo oportuno que siempre agradecí. Abajo, lo que dijo la Magen. JMA Por María Eugenia Fraguas “Aquí estoy porque he venido, porque he venido aquí estoy, si no le gusta mi presencia, como he venido me voy”, “me duele el aire, el corazón y el sombrero” respondía parafraseando a Lorca cuando le preguntábamos qué le dolía. Esas son de las últimas frases o versos que repetía papá. Me pareció lindo contarles quién fue mi papá, porque muchos de los que están aquí nunca lo conocieron o lo conocieron poco. A papá le gustaba recitar estrofas sueltas de poemas, eso lo heredó de mi abuela María Sara y entonces “cultivo una rosa ...

El Señor es mi pastor

Ilustración Salmo de David El Señor es mi pastor, Nada me faltará. En lugares de verdes pastos me hace descansar; Junto a aguas de reposo me conduce. Él restaura mi alma; Me guía por senderos de justicia Por amor de Su nombre. Aunque pase por el valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque Tú estás conmigo; Tu vara y Tu cayado me infunden aliento. Tú preparas mesa delante de mí en presencia de mis enemigos; Has ungido mi cabeza con aceite; Mi copa está rebosando. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa del Señor moraré por largos días. Ramírez de Velasco®