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DESCARTABLES La venganza de los dueños de diarios (nota con yapa)

Dueño de diario inaugurando su empresa

Los empresarios ven cerca una nueva redacción, con drones que preguntarán lo correcto y no pedirán aumento: sueño cumplido y obediencia debida

Los dueños de diarios suelen tener a veces graves problemas con los periodistas. O no aceptan del todo la línea editorial o consiguen información que por ahí no conviene, sin hablar de que son una máquina de pedir adelantos o aumentos de sueldo.
La tecnología les ofrecerá, en poco tiempo más, una solución brillante: inteligencia artificial montada sobre drones que irán publicando las noticias apenas suceden. Los drones podrían cubrir las conferencias de prensa de artistas, funcionarios de gobierno o cualquiera que se le ocurra, hacer las preguntas correctas y sesgar la información para cualquier lado: izquierda, derecha, centro.
Es obvio que el dron de La Nación hará unas preguntas y el de Página 12, otras muy distintas. Ambos las irán subiendo a la red en tiempo real, con fotos y filmaciones que destaquen laudatoriamente lo que dijo el entrevistado o lo condenen para dejarlo como un ser miserable y odioso, a él o a sus ideas.
Lo ejecutarán de manera mucho más efectiva que un periodista, que debe volver a una computadora, desgrabar la nota mientras la escribe, elegir la mejor foto, hacerla revisar por un jefe y subirla a internet. Mientras unos, los drones, lo harán al toque, el otro demorará media hora en el mejor de los casos, si estuvo viendo la conferencia en la televisión.
Cada medio podría tener veinte o treinta volando sobre la ciudad constantemente. Si se produjera un choque entre dos autos, registraría al instante el número de patente de los involucrados, con reconocimiento facial diría sus nombres y domicilios, podría capturar filmaciones de las cámaras de vigilancia de la gente de los alrededores, y hasta es posible que detecte si alguno manejaba borracho, con quiénes venían y el tiempo que demandará la curación de las heridas de ambos. También iría mandando la información a medida que la va obteniendo, es decir, instantáneamente.
Habrá aparatos en las canchas de fútbol viendo el partido desde todos los ángulos posibles, incluso con pequeñas y casi invisibles cámaras adosadas al pecho o a la cabeza de cada jugador. Los relatos de los partidos serán más o menos emotivos, según el gusto de cada uno, y millones de personas verán lo que sucede en la cancha, en tiempo real o en diferido. Por si quedara alguien que sepa leer, hasta es posible que vayan escribiendo lo que ven.
La gente importante de cada rubro —artistas, deportistas, políticos— podría ser abordada en la calle para ser consultada sobre el último chimento, el nuevo entrenador o la ley que está por salir. Una solución, le digo, para los dueños de los diarios: lo que siempre quisieron, un medio controlado sin jefes de redacción ni subjefes ni cronistas ni editorialistas ni nada. Las editoriales, en ese tiempo que está cercano, se escribirán solas y al instante, cambiando según lo que sucedió en los últimos minutos.
Incluso los receptores de las noticias elegirán su propio menú: “Quiero ver el último discurso del Presidente desde un punto de vista izquierdista, pero no tanto porque me agobian un poco esas ideas extravagantes que tienen”. Entonces la inteligencia artificial haría que lo vea con un ochenta por ciento de cámaras de La Izquierda Diario, y un 20 de La Nación o 70 y 30, tipo fernet clásico o miti y miti. O haciendo la ensalada que más le guste.
Los periodistas solían ser bichos molestos, no solamente por sus exigencias económicas, sino porque muchas veces preguntaban lo que no debían, se metían donde no los querían o investigaban asuntos que los dueños no querían que se investigue. Cuando los dueños de diarios se hicieron empresarios de otros emprendimientos, las restricciones que sufrieron sus empleados fueron aún mayores. Y, en algunos casos, tuvieron que soportar exigencias, como que un Secretario de Redacción les dijera: “Tu nota no va, es contra un amigo mío”.
Pero también se tachaban las notas —aunque fueran la purita verdad y estuvieran recontra mil confirmadas— porque afectaban los intereses de un amigo del dueño o de los jefes del diario: sus socios, la familia de la mujer, los conocidos, los que ponían publicidad o propaganda, el partido político apoyado por el diario, el Rotary y el Club de Leones. Porque ya se sabe, son gente influyente. La Iglesia Católica, por las dudas. Y sigue la lista. Bueno, todo eso terminará con el advenimiento de la inteligencia artificial, asociada a los drones y a quién sabe qué otros inventos.
La gente tendrá en sus telefonitos, al instante, las noticias de su comarca, el país y el mundo. También podrá decirle al aparato que no quiere noticias contra Boca, River, los peronistas, los radicales o darle la sugerencia que quiera, y la otra le hará caso. Imagínese a un dueño de diario diciéndole a su capanga virtual de turno a esa hora: “Quiero que la editorial de hoy sea en contra del gobierno, por sus malos manejos en obras públicas, pero suaviza las críticas en cuanto a su política educativa. Quiero conseguir un jugoso contrato para construir un canal de riego y que tome nota de mi molestia porque la licitación me podría perjudicar”. Tres segundos después, miles, quizás millones de personas estén leyendo la editorial mientras el gobierno se da por aludido. Báh, sería como ahora, pero más instantáneo y, sobre todo, sin tener que hablar con los “negros de abajo”, que eran —éramos en realidad— los periodistas. ¡Y sin pagarles ni aca!
¡Salute!
Juan Manuel Aragón
A 7 de agosto del 2025 (San Cayetano), en la Belgrano y Gorriti. tomando gracias.
Ramírez de Velasco®


OTRO SÍ DIGO
Por qué inteligencia artificial es con minúsculas
Primero porque es un sustantivo común, designa una disciplina o campo de estudio, no un nombre propio. En español, los sustantivos comunes se escriben con minúscula, salvo que inicien una oración o formen parte de un título.
No es un nombre propio: A diferencia de nombres de marcas, instituciones o productos específicos (como "La Perla" o “Librería Dimensión"), "inteligencia artificial" no es una entidad concreta ni un nombre propio, sino un concepto genérico que describe una tecnología o área de conocimiento.
Segundo porque la Real Academia Española, en su Ortografía de la lengua española, indica que los nombres de disciplinas, ciencias o técnicas (como "física", "matemáticas" o "informática") se escriben con minúscula, a menos que se usen en un contexto que requiera mayúscula por otras reglas (como en los títulos o al comienzo de una frase).
Tercero porque así se generalizado. Vea usted, en textos técnicos, académicos y periodísticos en español, "inteligencia artificial" se escribe casi siempre con minúscula.
Cuarto, para evitar la confusión con nombres propios. Escribir "inteligencia artificial" con minúscula ayuda a distinguirla de nombres propios o marcas que puedan incluir el término, manteniendo claridad en la comunicación.
JMA

Comentarios

  1. Por lo que he visto hasta ahora, y habiendo usado drones para relevamiento vial, topográfico y también para seguimiento de avance de obras, se me ocurre que lo único que los drones periodísticos van a poder grabar es un zumbido infernal que será de muy poca utilidad transcripto en una nota. El lector solo recibirá un texto que dirá "BZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZ", o algo por el estilo.

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  2. El diario EL LIBERAL ganó dos primeros premios del concurso anual al Periodismo 2011 realizado por la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (Adepa), del que participaron los diarios y las revistas de todo el país. Así se lo comunicó, el Consejo Directivo de la entidad, al Lic. Gustavo Ick, Presidente del Directorio del Diario EL LIBERAL y Director Editorial.
    En la categoría Periodismo de Investigación, EL LIBERAL obtuvo la distinción principal por una serie de trabajos denominados Los Dueños de la Tierra, cuyo autor fue el periodista José Aranda. En tanto, recibieron menciones especiales María Fernanda Villosio y Rodolfo Palacios (Revista Noticias, Buenos Aires) y José María Costa (La Nación, Buenos Aires).

    También en la categoría Derechos Humanos, EL LIBERAL alcanzó el primer premio por artículos referidos al caso del asesinato ocurrido durante la dictadura militar del joven estudiante Cecilio Kamenetzky, que fuera motivo del primer juicio por crímenes de lesa humanidad desarrollado en Santiago del Estero.
    En este rubro fue premiado el equipo de la sección Política de EL LIBERAL integrado por los periodistas Daniel Márquez, Rafael Ledesma y Martín Brao, además de la sección de Infografía en la persona de Pablo álvarez, quien contó con la colaboración de José Collado.

    Los Premios Adepa son los más importantes reconocimientos que año tras año otorga la entidad a las publicaciones destacadas por "su excelencia profesional".

    El jurado que determinó los ganadores estuvo integrado por personas reconocidas en sus respectivas actividades, quienes fueron designadas por la Comisión de Premios "Federico C. Massot" de Adepa que sesionó del 1° de septiembre al 15 de noviembre de 2011.

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  3. EL PERIODISMO ES LA PROFESION MAS DE RIESGO Y PELIGROSA DE TODA LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD,CREO QUE EMPEZO CON LA PRIMERA "PINTURA RUPESTRE" Y ESO...

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  4. SANTIAGO DEL ESTERO:LIBERTAD DE PRENSA
    SI,PERO PARA PRENSAR DEDOS,PIES Y "ZONAS PUDENDAS"

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  5. "PERIODISMO Y LIBERTAD":
    Con arreglo a la experiencia de todas las épocas y naciones, pienso que, en el fondo, el trabajo realizado por hombres libres es más barato que el de los esclavos.

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  6. „La censura es publicidad pagada por el gobierno

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