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| Bernardo José de Monteagudo |
El 28 de enero de 1825 muere Bernardo de Monteagudo, abogado, político, periodista, revolucionario y figura controvertida
El 28 de enero de 1825 murió Bernardo José de Monteagudo. Fue un abogado, político, periodista y revolucionario rioplatense, una de las figuras más activas y controvertidas de los procesos independentistas sudamericanos. Su asesinato en Lima puso fin a una trayectoria marcada por la militancia ideológica, la acción gubernamental y la cercanía con los principales líderes de la emancipación. Había nacido el 20 de agosto de 1789 en Tucumán.Era hijo de Miguel de Monteagudo, español, y de Catalina Cáceres, criolla. Realizó estudios en Córdoba y en Chuquisaca, donde se formó en derecho y entró en contacto con los círculos intelectuales que difundían ideas ilustradas y revolucionarias.Su participación política se inició tempranamente en el Alto Perú. En 1809 estuvo vinculado a los movimientos revolucionarios de Chuquisaca y La Paz, que marcaron el comienzo del ciclo independentista en la región. Perseguido por las autoridades realistas, fue encarcelado y luego desterrado, experiencia que reforzó su radicalización política.
Tras la Revolución de Mayo de 1810, se incorporó activamente al proceso rioplatense. Fue redactor de la Gazeta de Buenos Ayres y ocupó cargos vinculados a la administración revolucionaria. Su pluma combativa y su estilo directo lo convirtieron en uno de los principales propagandistas del nuevo orden político.
En 1813 desempeñó un papel destacado en la Asamblea Constituyente, defendiendo la abolición de los títulos de nobleza, la eliminación de privilegios coloniales y medidas de fuerte contenido igualitario. Su posición jacobina generó adhesiones y rechazos, y lo ubicó en el centro de las disputas internas del poder revolucionario.
Luego de la caída del grupo político al que pertenecía, se exilió en Europa y posteriormente se trasladó a Chile. Allí se vinculó con José de San Martín, que lo incorporó a su proyecto político y militar. Acompañó la expedición libertadora al Perú y se convirtió en uno de los principales asesores civiles del general.
En Lima, tras la proclamación de la independencia en 1821, fue ministro de Guerra y Marina y luego de Gobierno y Relaciones Exteriores. Desde esos cargos impulsó reformas administrativas, medidas contra los españoles peninsulares y una política centralizadora que despertó fuerte oposición entre distintos sectores de la sociedad peruana.
Su caída del poder en 1822 lo dejó en una situación de aislamiento político. Aunque mantuvo vínculos con Simón Bolívar y otros dirigentes, su figura quedó asociada a un período de gobierno considerado autoritario por sus adversarios, lo que aumentó las tensiones en torno a su persona.
El 28 de enero de 1825 fue asesinado en Lima, en la calle Belén. Lo apuñalaron cuando volvía a su casa. Tenía 35 años. El crimen nunca fue completamente aclarado y dio lugar a múltiples hipótesis sobre motivaciones políticas y responsabilidades indirectas.
Fue sepultado en Lima. Su muerte ocurrió en un contexto de reordenamiento político del Perú independiente, mientras las campañas militares de Bolívar y Sucre consolidaban la emancipación sudamericana y se redefinían los proyectos de organización estatal en la región.
Ramírez de Velasco®


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