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1923 ALMANAQUE MUNDIAL Sales

San Francisco de Sales

El 26 de enero de 1923 Pío XI declara a San Francisco de Sales patrono de los periodistas y de los escritores católicos

El 26 de enero de 1923 el papa Pío XI declaró a San Francisco de Sales patrono de los periodistas y de los escritores católicos, mediante un breve apostólico que vinculó oficialmente la figura del obispo ginebrino con el ejercicio de la comunicación escrita. La proclamación reconoció en su obra pastoral y literaria un modelo de estilo, método y responsabilidad en el uso de la palabra pública.
La decisión fue tomada pocos meses después de la elección de Achille Ratti como pontífice, en un contexto marcado por la expansión de la prensa de masas y por el creciente peso político y cultural de los medios gráficos en Europa y América. El Vaticano observaba con atención ese fenómeno y buscaba referencias históricas que encarnaran una relación ética entre fe, escritura y difusión de ideas.
San Francisco de Sales nació como François de Sales el 21 de agosto de 1567 en el castillo de Sales, en el ducado de Saboya, actual Francia. Fue obispo, teólogo, escritor y pastor. Provenía de una familia noble y recibió una formación humanista y jurídica antes de ordenarse sacerdote, lo que influyó de manera decisiva en su dominio del lenguaje y en su capacidad de argumentación escrita.
Durante su misión en el Chablais, territorio de fuerte presencia calvinista, recurrió sistemáticamente a la palabra escrita para difundir sus ideas. Ante la imposibilidad de predicar en público, redactó hojas volantes y cartas que hacía circular de manera clandestina o anónima, consideradas por muchos historiadores como un antecedente temprano del periodismo de opinión.
Sus escritos se caracterizaron por un tono didáctico, persuasivo y alejado de la polémica agresiva. Obras como Introducción a la vida devota y Tratado del amor de Dios alcanzaron una amplia circulación en vida del autor y continuaron reeditándose durante los siglos siguientes, consolidando su prestigio como comunicador religioso.
El breve de Pío XI subrayó precisamente ese uso constante, ordenado y eficaz de la palabra escrita como instrumento pastoral. Destacó que Francisco de Sales supo adaptar el mensaje al lector común, sin renunciar al rigor doctrinal, y hacerlo con claridad, paciencia y constancia, cualidades valoradas en el ejercicio periodístico.
La proclamación se inscribió también en una estrategia más amplia de la Santa Sede para dialogar con los medios modernos. Al establecer un patronazgo específico, la Iglesia buscó ofrecer un referente simbólico a quienes trabajaban en redacciones, imprentas y editoriales, en una época de acelerada transformación tecnológica.
A partir de 1923, diversas asociaciones de prensa católica adoptaron a San Francisco de Sales como figura tutelar. En varios países se instituyeron premios, jornadas y celebraciones litúrgicas el 24 de enero, fecha tradicionalmente vinculada al santo, reforzando su asociación con el mundo de la comunicación.
El reconocimiento pontificio no modificó el culto ni la doctrina vinculada al santo, pero sí amplió su proyección pública más allá del ámbito estrictamente religioso. La figura del obispo saboyano pasó a ser citada con frecuencia en documentos eclesiásticos relacionados con la prensa y, más tarde, con otros medios de comunicación.
La declaración del 26 de enero de 1923 quedó registrada en los Acta Apostolicae Sedis y se integró al calendario simbólico del periodismo católico internacional, asociando de manera formal la práctica periodística con una tradición de escritura, difusión y circulación de ideas que se remontaba a la Europa del siglo XVII.
Ramírez de Velasco®

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