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| La piedra con la inscripción |
El 20 de enero del 2021 se conoce el hallazgo de la inscripción “Cristo, nacido de María”, en una piedra en el Valle de Jezreel, Israel
El 20 de enero del 2021 se dio a conocer el hallazgo de una inscripción cristiana tallada en piedra en el Valle de Jezreel, en el Estado de Israel, durante excavaciones arqueológicas preventivas realizadas en la localidad de et-Taiyiba. La pieza, escrita en griego, data de hace más de 1.500 años y tiene la expresión “Cristo, nacido de María”, fórmula característica del cristianismo tardoantiguo.La piedra fue descubierta por arqueólogos de la Autoridad de Antigüedades de Israel en el marco de trabajos previos a la construcción de una vía. Se trata de un lintel, es decir, un bloque horizontal que originalmente formaba parte del acceso a un edificio, identificado posteriormente como una iglesia de época bizantina.La inscripción está grabada en griego koiné, la lengua administrativa y litúrgica del Imperio Bizantino en la región. El texto comienza con la invocación “Cristo, nacido de María”, una fórmula utilizada en entradas de iglesias como expresión de fe y protección espiritual para quienes atravesaban el umbral del templo.
El resto del texto menciona a los responsables de la construcción del edificio. Según la lectura epigráfica, se nombra a un obispo llamado Teodosio, descrito como piadoso y temeroso de Dios, junto a un tal Tomás, calificado como “miserable”, término frecuente en inscripciones cristianas de la época como señal de humildad. La dedicatoria solicita oraciones por ambos.
El estilo de la inscripción y su contenido permiten fecharla hacia finales del siglo V o comienzos del siglo VI, en un período en el que el cristianismo se encontraba plenamente consolidado como religión oficial del Imperio Bizantino. En esos años, la región del Valle de Jezreel formaba parte de una red activa de asentamientos cristianos.
El hallazgo confirmó la existencia de una iglesia bizantina en et-Taiyiba, una localidad situada no lejos de Bet She’an, uno de los principales centros urbanos y religiosos del norte de Tierra Santa bizantina. Hasta ese momento, la presencia de un edificio eclesiástico en el lugar no había sido documentada de forma concluyente.
Las excavaciones asociadas al descubrimiento sacaron a la luz otros elementos arquitectónicos, entre ellos restos de muros, pavimentos y fragmentos de mosaicos con motivos geométricos, característicos de las iglesias rurales del período. Estos elementos permitieron reconstruir parcialmente la planta del edificio y su función litúrgica.
La fórmula “Cristo, nacido de María” es conocida en otros contextos arqueológicos del Mediterráneo oriental. Su uso en entradas de iglesias se interpretó como una afirmación doctrinal frente a debates cristológicos aún vigentes en la Antigüedad tardía y como un signo visible de identidad religiosa.
El estudio de la inscripción estuvo a cargo de especialistas en epigrafía griega y cristianismo antiguo, quienes destacaron la claridad del tallado y el buen estado de conservación del texto, pese al paso de los siglos y a su reutilización posterior como material constructivo.
El 20 de enero de 2021, la divulgación oficial de este hallazgo aportó un nuevo testimonio material sobre la vida cristiana en el Valle de Jezreel durante el período bizantino, confirmó la actividad de un obispo llamado Teodosio en la región y permitió documentar la existencia de una iglesia rural activa hace más de 1.500 años en el norte del actual Estado de Israel.
Ramírez de Velasco®


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