Ir al contenido principal

1900 CALENDARIO NACIONAL Orgaz

Alfredo Orgaz

El 6 de noviembre de 1900 nace Alfredo Orgaz; jurista, experto en Derecho Civil, profesor y ministro de la Corte Suprema de Justicia del país


El martes 6 de noviembre de 1900 nació Alfredo Orgaz en Córdoba. Fue un destacado jurista, experto en Derecho Civil, profesor y ministro de la Corte Suprema de Justicia del país. Murió el 11 de agosto de 1984.
Se recibió de abogado en la Universidad Nacional de Córdoba en 1924. Tuvo varios hermanos docentes y abogados: como que Jorge fue rector de la Universidad Nacional de Córdoba y Arturo y Oscar, destacados juristas. Ejerció como abogado y, al mismo tiempo fue profesor de colegios secundarios y, desde 1928, estuvo en el cuerpo docente de la facultad de Derecho de la Universidad de Córdoba en el área del derecho civil. En 1934 ya era profesor titular de la materia, pero debió renunciar en 1946.
Además, fue Presidente del Colegio de Abogados de Córdoba entre 1943 y 1945 y de la Federación Argentina de Colegios de Abogados en 1946. Siempre se manifestó contra el avance del gobierno militar sobre el Poder Judicial y contra el juicio político a los miembros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Después de la Revolución Libertadora, en 1955, fue nombrado como Presidente del Tribunal Superior de Justicia de Córdoba. Pero dejó ese cargo cuando el presidente Eduardo Lonardi lo designó juez de la Corte Suprema de Justicia, en reemplazo de los integrantes que habían sido removidos el 4 de octubre de 1955.
Al asumir Arturo Frondizi renunció al cargo, en 1958 y fue designado para el mismo puesto, con acuerdo del Senado por decreto; nuevamente juró y fue elegido por los otros miembros como presidente.
Al poco tiempo de este segundo período en la Corte comenzaron sus discrepancias con el gobierno que quería reorganizar la justicia de todos los fueros, pero especialmente del federal. Entre los afectados estaba el juez José María Sagasta que pidió amparo a la Corte porque antes de terminar el período legislativo de 1958 el Poder Ejecutivo había revocado la designación que había realizado el gobierno de facto.
Al resolver el caso “Sagasta”, la Corte rechazó la acción, afirmó que si bien las designaciones de jueces “en comisión”, esto es sin acuerdo del Senado, fenecen al terminar el primer período legislativo, ello no impide que antes de ello quede revocada si el Senado presta acuerdo para otra persona para su cargo.
El 8 de julio de 1958 Orgaz dimitió por discrepancias con medidas de Frondizi en política judicial, pero luego de una entrevista con el presidente y la rectificación de algunas de ellas, el 14 de julio dejó sin efecto la renuncia y retornó a sus funciones.
En febrero de 1960 el Congreso aprobó elevar a siete los integrantes de la Corte. Orgaz, disconforme, pidió primero una licencia y presentó su renuncia después alegando "cansancio moral", se la aceptaron. Fue reemplazado por Esteban Imaz.
Entre 1964 y 1965, cuando era presidente Arturo Illía, fue embajador en Chile. También fue candidato a presidente por el Partido Socialista Democrático en las elecciones de 1963.
Compartió la Corte Suprema en distintas épocas con Julio César Oyhanarte, Luis María Boffi Boggero, Benjamín Villegas Basavilbaso, Manuel José Argañarás, Enrique Valentín Galli, Carlos Herrera y Jorge Vera Vallejo.
©Juan Manuel Aragón

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

1998 AGENDA PROVINCIAL Tragedia

El Tabycast El 10 de abril de 1998, se desata una tragedia en un departamento del TabyCast cuando un joven llegó a dejar a su hija, baleó a la madre, mató a la niña, se tiró por el balcón y murió El 10 de abril de 1998, se desató una tragedia en un departamento del edificio TabyCast cuando un joven llegó a dejar a su hija, baleó a la madre, mató de dos disparos la niña y se tiró por el balcón, muriendo casi al instante. A las 8 y 10 de la noche, Diego José Zaín, que tenía 24 años, llegó al departamento en que la joven, Ana Lugones Castiglione, de 19 años, vivía con la hija de ambos, Dolores de 4, y su abuela Carmen Garay. Estaban separados, su abuela no estaba en Santiago y una amiga que debía visitarla a esa hora, se había demorado. La niña había nacido el 8 de marzo de 1995 y el padre la llevó de vuelta al departamento del cuarto piso del TabyCast, frente a la plaza Libertad. Cuando Zaín tocó el portero eléctrico, la joven sintió miedo, porque él ya la había amenazado y en ese moment...

NARRACIÓN De pedo me salvé de ser linchado

Ilustración Lo que sigue ocurrió en la vida real; sirva como tardía confesión de un acto del que todavía me avergüenzo Lo que voy a referir aquí es cierto, así que no lo tome como un cuento sino como una narración. Es el asunto del pedo que adjudiqué a otra persona. Si una historia debe tener un justificativo, vaya desde ya esta advertencia: no lo hay. Fue pura maldad. Valga esta introducción por si a usted no le gustan este tipo de chismes; la cosa es maloliente. Va la narración. En un tiempo de mi vida cometí actos de periodismo explícito en el Nuevo Diario de Santiago del Estero. Después de las elecciones del año 95, ganadas por Carlos Arturo Juárez, me pusieron de corresponsal en La Banda. Iba a la mañana, tomaba notas de su actividad comercial, política, social y económica; al mediodía volvía a las oficinas de la Redacción, escribía las noticias y las ponía en las páginas asignadas. El drama era que a veces me daban dos páginas limpias, sin avisos, y no había tantas noticias como ...

OFICIO El oído del profesional

Cuti Carabajal No es virtuosismo aislado sino leer el ambiente ajustar repertorios y conducir veladas con sensibilidad entrenada Hay algo del profesionalismo que resulta muy notable, sobre todo entre los músicos: un cambio casi imperceptible de actitud, o de relación con el instrumento, según se hallen ante una audiencia multitudinaria, en un pequeño recinto público o entre amigos. No se trata de tocar siempre igual ni de mantener un empaque invariable, sino de introducir —a veces grandes, otras sutiles— modificaciones, porque saben que deben intentar que su auditorio pase un buen momento, sin traicionar su esencia. El profesionalismo, en este caso, no pasa por cobrar o no cobrar por cantar o tocar, sino por algo más profundo. A principios de la década del 70 vino a Santiago Eduardo Falú y, como tenía amigos, después del recital que ofreció en el teatro 25 de Mayo fue a la casa de uno de ellos. Contaba uno de los que estuvo presente que, en esa ocasión, no interpretó en la guitarra pie...

BUROCRACIA Firme aquí, aquí y aquí

Empleadas de la farmacia Detalles que llaman la atención en las farmacias al comprar un remedio: una molestia y una curiosidad final ¿A usted no le llama la atención que cada vez que va a la farmacia a comprar un remedio con la receta de una obra social le hagan firmar, aclarar la firma, poner el número de documento, en ocasiones dos o tres veces? Digo, porque a algún lado deben ir a parar esos papeles; en alguna parte estarán archivados, puede pensar alguien. Un cálculo somero llevaría a que la operación se repite al menos cien mil veces por día en todas las farmacias argentinas. Eso da como resultado más de 36 millones de firmas puestas en recetarios durante todo el año. La pregunta que se hacen muchos compradores de remedios es quién mira esas firmas, es decir, quién se fija si son verdaderas o fraguadas, quién descifra los nombres de los compradores. No diga que nadie, porque si le hacen firmar algo, se supone que luego controlarán. De otro modo, la firma —en este caso— sería un re...

FOLKLORE 1985 Alfredo Ábalos, bailarín

Alfredo Ábalos Tomado de Facebook hace justo un año, el 13 de enero del 2025, rescatado aquí para que no se pierda Por José Luis Torres Alfredo estaba en Rosario, parando unos días en casa. Era el verano de 1985 y lo invité al Puka Ruiz y a Oveja Montoya a comer un asado esa noche. Luego de comer aparecieron las guitarras y los cantores, estábamos en el patio disfrutando de las canciones y Alfredo le dice a Oveja “quiero que cantes algo tuyo”. Oveja eligió un gato compuesto en 1980 y comenzó a cantarlo, era el Nacunaná. Se sorprendió Alfredo, le encantó y se lo hizo repetir dos veces más “¡Qué hermoso Oveja!, te lo voy a grabar” Sonreía Oveja agradecido y Alfredo le dijo “¡No te enojes Oveja, quiero que lo cantes una vez más porque este gato merece ser bailado!”. El patio quedaba algo chico para bailar, así que corrimos la mesa y las sillas del living y ahí nos trasladamos. Pidió una compañera de baile y se dispuso a bailar Chary Ruiz, la esposa del Puka. Comenzó el gato y entonces apa...