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1982 CALENDARIO NACIONAL Belgrano

El crucero Belgrano, hundido por los pérfidos ingleses

El 2 de mayo de 1982, los ingleses hundieron el crucero Belgrano violando la “zona de exclusión impuesto por ellos para delimitar el teatro de la guerra


El 2 de mayo de 1982, es hundido el crucero Belgrano. Lo hacen los ingleses violando la “zona de exclusión” que habían impuesto ellos mismos para delimitar el teatro de la guerra por las Islas Malvinas que se desarrollaba entonces. Se trató de un acto piratesco, vil, cruel y de una inaudita ferocidad, que algún día los ingleses han de pagar en su propia gente, si sigue habiendo criollos en estas tierras.
La Zona de Exclusión Total había sido establecida por el Reino Unido el 30 de abril de 1982 durante la guerra en que la Argentina recuperó las islas Malvinas. Era una circunferencia imaginaria de 200 millas náuticas de radio con centro en las islas Malvinas. También era una extensión de la Zona de Exclusión Marítima impuesta el 12 de abril.
Si un buque de guerra argentino entraba en ese círculo era pasible de ser atacado por los británicos. Pero, como los piratas que son y han sido los ingleses, desconocieron esa zona de exclusión y hundieron el crucero argentino General Belgrano que navegaba lejos de ahí.
Según se dijo después, la opción era hundir ese buque o lanzar una bomba atómica sobre Córdoba, en el centro del país, pero esta última acción fue dejada de lado, pues iba a ser la tercera vez que se usara una bomba atómica contra población civil abierta después de los crímenes de guerra de Hiroshima y Nagasaki cometidos por los Estados Unidos de América. El bombardeo atómico, además podría haber abierto la posibilidad de que cualquier país arreglase en adelante sus problemas con este método, terminando con la humanidad en unos pocos años.
De todas maneras, el hundimiento del Belgrano es el único caso en toda la historia de un barco hundido en guerra por un submarino nuclear. Esta acción permitió a los británicos la superioridad naval en el Atlántico Sur. El ataque ocasionó la muerte de 323 tripulantes, que fueron la mitad de las bajas argentinas en todo el conflicto.
Los británicos se quisieron asegurar la guerra a como diera lugar, en primer término, para apuntalar al por entonces débil gobierno de Margaret Thatcher y es por ello que se estudió seriamente la posibilidad de destruir Córdoba con una bomba nuclear. Pero también fue una oportunidad para que los ingleses se desquitaran de sus derrotas en 1806 y 1807, cuando quisieron convertir a la Argentina en una parte del Imperio Británico.
Hay argentinos que todavía hoy, con la experiencia histórica acumulada que existe, sostienen que quizás hubiéramos sido una colonia próspera, como Australia. Lo más seguro es que habrían expoliado la pueblo y robado sus riquezas de manera brutal, como lo hicieron con la India, con cuyos habitantes no tuvieron piedad, al considerarlos menos que humanos.
Más que un día para llorar por los muertos, el hundimiento del crucero Belgrano, debería servir a los argentinos para saber que nunca se puede confiar en la palabra de los pueblos que dominan el mundo pues siempre tratarán de sacar inicuas ventajas a costa de la pobreza de los países vasallos. Y en cuanto se pueda, hay que volver sobre las Malvinas, esta vez con la mayor brutalidad que sea posible, sin piedad con ellos, porque no la tuvieron con nosotros. El tiempo dirá si esto es posible algún día.
Juan Manuel Aragón
©Ramírez de Velasco

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