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PARÍS Denuncian persecución a cristianos y son detenidos a punta de pistola

El vehículo detenido por las autoridades

El gobierno francés detuvo un ómnibus que denunciaba la persecución de los cristianos en la inauguración de los Juegos Olímpicos


Con información de InfoVaticana
Como una burla del mundo moderno, el gobierno francés detuvo a punta de pistola, en París, un ómnibus que denunciaba la persecución de los cristianos. Se trataba, según la prensa francesa, de un “autobús”, de la plataforma CitizenGO que reclamaba el fin de los ataques contra los cristianos.
CitizenGO es una organización internacional que defiende los derechos humanos que se opone en todo el mundo al matrimonio entre personas del mismo sexo, al aborto y la eutanasia. Con sus campañas busca influir en los responsables políticos, legislaciones y empresas.​
Según informa el sitio de internet “Info Vaticana”, el ómnibus con la reivindicación recorría las calles de París protestando pacíficamente por la burla blasfema sobre la Última Cena en la inauguración de París 2024 y contra la que se pronunciaron numerosas voces, incluso de líderes musulmanes.
El ómnibus hacía propaganda de un sitio de internet en el que más de 384.000 personas se unieron a la protesta ante las autoridades del Comité Olímpico Internacional en defensa de los derechos de los creyentes.
Según se denunció el vehículo, pintado con el lema en inglés “Stop attacks on christians” (Paren los ataques contra los cristianos), fue interceptado por agentes de la Gendarmería francesa “a punta de pistola”.
Los seis miembros de CitizenGO, junto al conductor del autobús, “fueron trasladados de una comisaría a otra, siendo tratados de manera humillante y privados de comunicación con el exterior”, según denunciaron en un comunicado remitido a los medios.
En la inauguración de los Juegos Olímpicos hubo una blasfemia patente de la Última Cena, se mostró una imagen de María Antonieta decapitada y se promovió la ideología de género.
Quedaron descontentos con la presentación de la fiesta del deporte mundial desde el líder francés de izquierda radical Jean-Luc Melenchon, al filósofo agnóstico judío Alain Finkielkraut, pasando por las iglesias ortodoxas rusas y griegas, numerosos grupos católicos y también los obispos, pero con mucha tibieza, dado el miedo que tienen de ofender al mundo.
También se mostró sumamente molesto el líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, al condenar los “insultos” contra Jesucristo, señalando que Jesús es una figura respetada en el Islam. Dijo en Twitter el iraní: “El respeto a Jesucristo es un asunto indiscutible y definitivo para los musulmanes”. Agregó: “Condenamos estos insultos dirigidos a las figuras sagradas de las religiones divinas, incluido Jesucristo”.
Ramírez de Velasco®

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