Ir al contenido principal

LENGUA El tonocoté

Así debió haber sido un tonocoté

Según este escrito, era la lengua que se hablaba en Santiago del Estero antes de la llegada de los españoles

*Por Domingo Antonio Bravo
El tonocoté es, después del cacán, la lengua general del Santiago prehistórico y protohistórico. Lo hablaron los tonocotés (llamados más tarde matacos—mataguayos), grupo étnico al que pertenecían los mataráes, maticas, mogoscias, mocovíes, tobas, aguilotes, pilagás y otras parcialidades menores. Hay autores que han incluido en los tonocotés a los lules, divididos en pequeños lules, que poblaban la región chaqueña y grandes lules, que habitaban el Aconquija. Esta confusión étnica parece extenderse también al idioma, pues el padre Machoni denomina su gramática y vocabulario, lule—tonocoté.
Eran estas tribus chaqueñas que habitaban en la cuenca del Pilcomayo, en Santiago del Estero, a lo largo del río Salado hasta el oeste del Dulce y hasta los sanavirones al sud. Pertenecían al área de la cultura guaranítica.
El padre Bárzana que según el padre Lozano aprendió en Santiago el tonocoté, dice: “Saben muchos de ellos (los indios), la lengua tonocoté y por ella han sido catequizados todos. La suya sólo se ha reducido a preceptos porque con ser una mínima gente, todos tienen diversas lenguas porque no todos residen en una misma tierra”- Y recogiendo el aserto dice Idalia M. Rotondo: “Por acción de los jesuitas, esta es la gran verdad, el tonocoté se había convertido en una lengua viajera o, con más precisión aún, en legua imperialista, siendo la misma lengua lule de la que un siglo y medio más tarde se ocupa Machoni”.
Era el tonocoté un idioma en evolución, una lengua conquistadora por la incesante acción de las tribus invasoras que lo hablaban y el penetrante empuje idiomático de los evangelizadores jesuitas que además Bárzana adquirió notoriedad en esta lengua el padre Juan Pastor. De este modo iba ganando terreno para extender su área de difusión con la asimilación y el dominio sobre nuevas lenguas. En este movimiento de conquista, es natural que incluya vocablos de las lenguas conquistadas, ganando en riquezas a costa de su pureza idiomática. Ninguna lengua invasora ha escapado a este proceso.
Le ocurrió así al cacán con respecto al vocablo ahao: pueblo, que fue seguramente de alguna lengua comarcana; lo asimiló y lo conservó con la misma acepción no obstante poseer para expresar esa idea el sustantivo gasta.
A su vez el tonocoté parece haber conservado este término con la misma acepción, no obstante poseer la voz sita que significa pueblo.
Al lado del tonocoté resistiendo a su conquista por la extraordinaria fiereza de los lules, estuvo el idioma de éstos, el lule. Pero finalmente fue absorbido por aquél y constituyeron un solo idioma, el lule tonocoté. Nos han quedado algunas voces tales como “Thoamagasta, que según el vocabulario de Machoni significaría pueblo en la tierra del agua, de “to” agua, “hamá” en la tierra y el sufijo cacán “gasta”. Es un caso de hibridación común en nuestras lenguas. Tenemos otro caso extremo, interesante en este sentido, estudiado por el padre Pablo Cabrera, en el nombre del pueblo Payaosita, de Tucumán. Este pueblo diaguita, en su idioma, el cacán, sería el pueblo de Paya, con la terminación ao, pueblo. Desplazaron los lules del territorio a los diaguitas y al pueblo diaguita lo trocaron lule, Payaosita, aplicándole el sufijo sita que en lule significa pueblo.
El lule como el cacán terminaron siendo absorbido por el tonocoté.
Una prueba de ello la tenemos en el hecho de que el padre Machoni compuso primero su gramática lule independiente de la tonocoté, pero terminó unificándolas en una sola bajo el nombre de “Arte y Vocabulario de la Lengua Lule—Tonocoté”.
Refiriéndose a este punto, dice Von Hauenschild: “Machoni quien ha actuado entre los lules chicos denomina su conocida gramática y vocabulario ´Lule—Tonocoté´, a pesar de que manifiesta que no ha conocido ningún “tonocoté. No debe sorprendernos esta manifestación, por cueanto ya se había olvidado esta denominación cuándo él se encontraba en esa región”.
Este es, según nuestros conocimientos actuales el panorama lingüístico de Santiago del Estero, a la llegada de los españoles.
*En su Diccionario Castellano - Quichua Santiagueño
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. Formidable la tarea de los misioneros españoles que se tomaron el trabajo de hacer las gramaticas de estas lenguas

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

1875 AGENDA SANTIAGUEÑA Basualdo

José Eladio Basualdo El 7 de septiembre de 1865 nace José Eladio Basualdo, profesor normal nacional, funcionario, político, agrimensor, agricultor El 7 de septiembre de 1865 nació José Eladio Basualdo, en Diamante, Entre Ríos. Fue profesor normal nacional funcionario, político, agrimensor, agricultor y con “una vida dedicada a la docencia”, según relataron quienes lo conocieron. Vivió en varias provincias del norte argentino. Murió en Buenos Aires, el 5 de julio de 1955, cuando le faltaban unos días para cumplir 90 años. Era hijo de José Eladio Basualdo y Rosa Migueles. Cursó sus estudios en la vieja escuela de Concepción del Uruguay y se graduó como profesor en la Escuela Normal de Paraná. Desde entonces fue dilatada y constante su dedicación a la enseñanza, en la que pronto adquirió el prestigio que le daban su vocación, su aptitud y su clara inteligencia. En Jujuy, Catamarca, Esperanza (Santa Fe), Rosario y Santiago del Estero, la cátedra tuvo para él un sólido valor que le hizo res...

ENSAYO Elogio del bidé

"Pensativo", de Raúl Cisterna Una definición de cultura se me complica cuando aparecen dioses, artistas, dinero, Borges y un artefacto placentero La definición más conocida de cultura indica que viene del latín cultūra, derivado de colere, que significa cultivar, trabajar la tierra, cuidar. Con el tiempo, la palabra amplió su significado hasta designar aquello que el hombre agrega a la naturaleza. Es la explicación más sencilla. Así, forman parte de la cultura las actividades humanas comunes o extraordinarias: colgar un cuadro, hablar mal de un amigo, sembrar maíz, manejar un tractor, tomar mate, construir una casa, montar a caballo, coger los cubiertos en la mesa, emborracharse con ginebra, bailar una zamba, castrar un toro, comer una galleta, peinarse con gomina y todo lo que una persona crea, forma, realiza o perpetra ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Uf: billones de billones de asuntos. Hay otra acepción, emparentada con la anterior, que lleva la palabra haci...

DEMOGRAFÍA El placer de desaparecer

"Natalidad cero", de Raúl Cisterna Nunca hubo tanta libertad para gozar del sexo y tan poco entusiasmo por aceptar sus obvias consecuencias La sociedad tiene un problema vital, sabe cuál es la solución, pero se niega, de forma terminante, a ponerse manos a la obra. El drama es, mire usté, que no nacen los niños suficientes como para reemplazar a los adultos. ¿Por falta de los trámites necesarios, digamos, para engendrarlos? ¡Al contrario, amigo! Para decirlo con palabras crudas, lo que sobra en este mundo es placer y sexo. Donde se dé vuelta. Nunca como hoy hubo tanta libertad sexual y, sin embargo, nunca hubo tan pocos chicos. Y siguen disminuyendo. El problema es que aumentaron de manera exponencial los sistemas para evitar su resultado más patente. Y los adultos se acostumbraron a deleitarse con el mecanismo, sin temer la consecuencia, porque no la habrá. En algunos países los niños son una rareza: cierran jardines de infantes y escuelas, y los toboganes y hamacas de las p...

OFICIO: Desocupado

"Sacha escritor", de Raúl Cisterna Ya casi nadie lee, escribir cuesta muchísimo y hasta el periodismo parece condenado a desaparecer Algunas veces debo decidir qué poner cuando en el formulario preguntan "oficio u ocupación". Siempre dudo entre periodista y cronista. Pero jamás se me ocurriría decir "escritor", tarea que está muy por encima de mis posibilidades, como lo vengo constatando desde siempre. No es falsa modestia, es la prueba de un hecho cierto. Para ser escritor hay que ser muy profundo, se debe poner en palabras, de manera inteligente lo que quizás piensan muchos. Cuando Atahualpa Yupanqui dice: "Las penas son de nosotros, las vaquitas son ajenas", ha condensado un mundo de pensamientos. Muchos las repetirán después cuando quieran expresarlo con idéntica sencillez. En una de las versiones del poema "La lluvia", Jorge Luis Borges la describe como "una cosa que sin duda sucede en el pasado". En un instante habla de ...

PUEBLO Antes de los títulos

"Doña Juanita", de Raúl Cisterna El comisario duerme la siesta, Solano afila un cuchillo y la vida sigue como si nada fuera a suceder, pero… La cámara hace una toma que baja del aire y se acerca a una casa. Doña Juanita barre la vereda. Cuando vuelva su gente, andará atareada, dando las últimas puntadas al almuerzo que compartirá con el marido, estafetero del pueblo, y sus changos. Uno es aprendiz en la carpintería, el otro trabaja en la panadería. Todas las mañanas Alfonso Gómez les trae la leche recién ordeñada de sus vacas, mezclada con agua pura del aljibe para que a nadie le falte. En el destacamento la cerradura del calabozo está trabada. Hace años que no hay un preso. El comisario instaló un catre al lado de la ventana para echarse una siestita cada vez que puede. Nadie lo molesta, ni siquiera el agente Elías Salomón, el “Turco”, que a veces hace lo mismo cuando regresa tarde de visitar a la novia. Los vendedores se alojan en el Mónaco. Se cuenta que el viajante de ani...