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1998 CALENDARIO NACIONAL Cattáneo

Marcelo Cattáneo

El 4 de octubre de 1998, hallan a Marcelo Cattáneo ahorcado en la ribera del Río de la Plata, cerca de Ciudad Universitaria

El 4 de octubre de 1998, Marcelo Cattáneo fue hallado ahorcado en la ribera del Río de la Plata, cerca de Ciudad Universitaria. Era un empresario que había sido acusado de pagar sobornos por 21 millones de dólares para que IBM obtuviera un contrato de informatización del Banco de la Nación Argentina. Inicialmente catalogado como suicidio, el caso generó sospechas de asesinato debido a un recorte periodístico encontrado en su boca y las circunstancias de su muerte. La investigación, durante en el escándalo IBM-Banco Nación, involucró a figuras políticas y empresarios, revelando una red de corrupción que marcó la década de 1990 en el país. Los acontecimientos posteriores intensificaron las dudas sobre la impunidad en uno de los mayores casos de corrupción del país.
El escándalo IBM-Banco Nación comenzó en 1994, cuando se firmó un contrato de 250 millones de dólares para informatizar las sucursales del banco estatal. La licitación, conocida como “Proyecto Centenario”, fue cuestionada por irregularidades. Se descubrió que IBM, a través de la empresa Consad, pagó 21 millones en sobornos a funcionarios del banco y del gobierno. Marcelo Cattáneo, presidente de Consad, fue señalado como intermediario clave en la operación, junto a su hermano Juan Carlos Cattáneo, subsecretario general de la Presidencia.
El cuerpo de Cattáneo fue hallado el 4 de octubre de 1998, tras desaparecer el 30 de septiembre. Estaba colgado de una antena en un terreno baldío, vestido con jogging, zapatillas rojas que no le pertenecían y anteojos de sol. Un detalle llamó la atención: tenía un recorte del diario La Nación en la boca, que mencionaba su complicada situación procesal en el caso. La autopsia no halló signos de violencia, pero la posición del recorte y la ropa inusual alimentaron hipótesis de un crimen mafioso.
La investigación inicial, a cargo del juez Enrique Velázquez, se abrió como “averiguación por suicidio”. Sin embargo, el fiscal Quantín expresó dudas, afirmando que en años no había visto un suicidio similar. La jueza Gabriela López de Ouviña, al asumir el caso, lo reclasificó como “muerte dudosa”. Fuentes policiales sugirieron que Cattáneo debía 600.000 dólares a una empresa, pero la conexión con el escándalo IBM-Banco Nación prevaleció como el eje central de las sospechas.
Cattáneo había sido acusado por exdirectivos del Banco Nación, Alfredo Aldaco y Genaro Contartese, de ofrecerles coimas en 1994. Según sus testimonios, Cattáneo propuso un “reconocimiento” de IBM por el contrato, materializado en depósitos en cuentas suizas. Cattáneo negó las acusaciones en un careo ante el juez Adolfo Bagnasco, asegurando que no actuó como intermediario y que las declaraciones eran “una mentira absurda”.
El caso IBM-Banco Nación involucró a 30 procesados, entre ellos ejecutivos de IBM y funcionarios del banco. La investigación reveló depósitos en cuentas en Suiza, Luxemburgo y Estados Unidos. Aldo Dadone, como presidente del Banco Nación, y otros directivos fueron señalados por negociar irregularmente con IBM, evitando controles internos. La empresa Consad, dirigida por Cattáneo, fue subcontratada por 37 millones de dólares para un sistema que nunca se puso en marcha.
Esta muerte generó reacciones en el ámbito político. El diputado Horacio Viqueira, del Frepaso, afirmó que Cattáneo no tenía el poder para cerrar el negocio solo, sugiriendo una red mafiosa. El gobierno de Carlos Menem llamó a la prudencia, mientras Alberto Kohan, secretario general de la Presidencia, evitó comentarios. La prensa destacó la serie de supuestos suicidios ligados a casos de corrupción, como los de Rodolfo Etchegoyen y Alfredo Yabrán.
La causa judicial avanzó lentamente. En el 2002, varios acusados fueron sobreseídos, pero en el 2010 la Corte Suprema ordenó un juicio oral. En el 2009, siete imputados se declararon culpables, recibiendo penas de dos a tres años. La investigación confirmó que IBM pagó una multa en Estados Unidos por los sobornos. El caso permaneció como un símbolo de la corrupción en la Argentina de los noventa.
Testigos y pistas adicionales complicaron el caso. Un pescador relató haber visto hombres de traje y un auto rojo en el lugar del hallazgo, además de un encuentro previo con desconocidos que lo amenazaron. En la computadora del muerto se hallaron datos relacionados con el escándalo, sugiriendo que planeaba aportar información. Estas pistas reforzaron la teoría de que su muerte pudo estar vinculada a su rol en la causa.
El hallazgo del muerto marcó un punto de inflexión en la percepción pública del escándalo. La combinación de su muerte, el recorte periodístico y las irregularidades en la investigación alimentaron la desconfianza hacia las instituciones. El caso IBM-Banco Nación, con sus ramificaciones políticas y financieras, quedó como un recordatorio de las complejidades de la corrupción en Argentina.
Ramírez de Velasco®

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