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1973 CALENDARIO NACIONAL Balbín

Ricardo Balbín

El 17 de enero de 1973, Ricardo Balbín advierte que “para el país vale más un hombre que se afilia que una bomba que estalla”

El 17 de enero de 1973, el líder radical Ricardo Balbín advirtió que “para el país vale más un hombre que se afilia que una bomba que estalla”. Afiliado a la Unión Cívica Radical desde muy joven, estaba interviniendo personalmente y como última instancia, para solucionar el problema de desentendimientos durante el plenario de la Convención Nacional.
Dijo ese día:
"Esta no es una instancia fácil, ni podemos decir que esté terminada: recién empieza. No se les puede ocultar a ustedes que hay factores negativos en el país que quieren impedir la rehabilitación de las instituciones de la República.
“Hay generales de la frustración, políticos que quieren ahondar revoluciones que nadie conoce. Vamos a tener inconvenientes, va a multiplicarse la violencia para crear la imagen de que la Nación no puede normalizarse. Y nosotros tenemos que acreditar con nuestra fe ciudadana que ¡para el país vale más un hombre que se afilia que una bomba que estalla!”
“Se va a alcanzar la institucionalización del país si los partidos se institucionalizan honorablemente. No depende del gobierno sino de nosotros.”
Era ya en aquel entonces un baqueano del terreno partidario, que venía militando el partido y el país palmo a palmo desde hacía más de 50 años. Tenía como un sexto sentido para acertar las palabras de consigna y la gama tonal oratoria que conmoviera a sus correligionarios y en la que apoyaba su singular docencia política.
Pero también sabía lo enrarecido que estaba el clima de la Unión Cívica Radical en el país. Los distanciamientos personales, las divisiones inexplicables, los egos, una reiteración bizantina en los ataques mutuos, el azote del costumbrismo en las formulaciones, eran parte de una trama laberíntica de la vida partidaria, sobre la cual estaban engarzados los caudillos como piedras inamovibles.
Agregó en esa ocasión: “Es necesario que todos tomen esta responsabilidad con fuerza y comprendan que no están organizando exclusivamente un partido, sino un batallón que se pone en el Ejército Grande de los ciudadanos que quieren vivir dentro de la Democracia. Si los partidos exhiben pequeños empadronamientos de interés les darán la razón a los que no quieren institucionalizar el país y dirán que la indiferencia rodea a los políticos”.
Indicó con fuerza: “Aquí no se trata de organizar un partido para alcanzar una gobernación, una diputación o una concejalía, sino para salvar la Democracia. Hay que enseñar desde el fondo del partido cómo es la Democracia. Tenemos que exhibir nuestra conducta, y que nuestra vida interna sea el espejo de lo que queremos que sea la vida de toda la República”.
Sostuvo que era necesario un “reordenamiento ideológico en ajuste a los tiempos que corren”. Porque “así como debemos ajustarnos los Radicales, también hay que entender que se nos presenta la necesidad de radicalizar al radicalismo para lograr lo que decía Yrigoyen ´procurar la reivindicación de las causas populares´”.
Para ese tiempo un baño de sangre irracional, enlutaba a miles de familias argentinas.
Juan Manuel Aragón
Ramírez de Velasco®

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