Ir al contenido principal

CAOS Por qué chocan siempre (con vídeo explicativo)

Un auto doblando en "U"

Los giros irregulares en la Olaechea generan accidentes por ausencia de sanciones y demoras oficiales para instalar soluciones viales

El giro a la izquierda está prohibido en las calles con dos carriles, salvo que un semáforo lo habilite. En Santiago se toma esta regla al pie de la letra en casi todas sus arterias. Excepto en la Olaechea cuando se cruza con la Mendoza, la Urquiza y la Avellaneda. Lo que provoca —previsiblemente— al menos un accidente diario, leve o serio, no viene al caso.
Los automovilistas que circulan por la Olaechea rumbo al norte creen que tienen derecho a doblar a la izquierda en esas esquinas y se mandan sin dudar. Saben que ninguna autoridad les impondrá una multa, porque la costumbre terminó por convertir esas excepciones en permisos tácitos. Aunque, claro, siguen siendo maniobras peligrosas. No por nada existe, en el orden nacional la recomendación obligatoria de no girar a la izquierda ni hacer maniobras en “U”, norma que muchos automovilistas acatan a rajatabla.
No son pocas las ocasiones en que la Municipalidad viola su ordenanza, pues sus propios vehículos repiten la misma maniobra prohibida. Muchos dicen que el parque Aguirre impide dar la vuelta a la manzana para encarar correctamente estas calles. Bueno: sus eucaliptos hace largo rato que superaron el siglo. Qué quiere decir eso, preguntará alguno. Que ya es hora de que a los cráneos de la comuna se les ocurra una solución: rotondas, semáforos que habiliten el giro, puentes, túneles, barreras de paso a nivel. Cualquier cosa es mejor que permitir la infracción sistemática de las normas de tránsito.
Si no hubiera accidentes, si la mayoría tuviera un cuidado extremo al girar en “V” o en “U”, tal vez no habría drama en seguir así. El problema es que prácticamente todos los días un auto en infracción choca contra una moto, otro vehículo o peatones. O se generan situaciones enojosas, que no existirían si todos cumplieran la norma como corresponde.
Autos doblando a la izquierda

Si esta fuera una nota editorial, en este lugar tocaría consignar que la Municipalidad de la Capital tiene poder de policía suficiente para hacer respetar las normas. Algunos sostienen que debería recuperarlo, después de haberlo cedido al “dejar hacer, dejar pasar” o al eterno “siga, siga”. Pero si está en juego la vida de los vecinos, lo lógico es que actúe con rigor. Si no lo hace para no disgustar a los infractores —que también votan—, al menos podría intentarlo para dejar de fallarles a las familias de los accidentados.
Juan Manel Aragón
A 12 de enero del 2026, frente al lontenis. Haciendo fútin.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. El artículo presenta una preocupación lógica de seguridad vial y plantea la necesidad de implementar soluciones de gestión de tránsito específicas al caso. Es de destacar que se haya tenido la prudencia de "pedir soluciones" en vez de "dar soluciones", algo que es bastante frecuente en el periodismo de nuestros días. En este sentido lo más común es que la crónica periodística se haga eco de vecinos que "exigen" la instalación de un semáforo, o de una lomada, como quién ordena una pizza por moto-trámite, convirtiéndose en expertos de diseño y gestión de seguridad vial. Eso es equivalente a ir al médico y decirle "doctor....me duele el estómago, opéreme del apéndice".
    Obviamente esa situación es muy difícil que ocurra porque la mayoría de las personas aceptan no saber nada de medicina, pero no es el caso con diseño vial y con otras disciplinas y profesiones, ya que todos sabemos que en La Argentina somos 45 millones de especialistas viales, economistas y directores técnicos del seleccionado.
    Volviendo al caso de los giros en "la Olaechea", es necesario aclarar ciertos conceptos para poner el problema en contexto:
    1. En gestión de tránsito no hay "normas sobreentendidas". Esto es así porque cada caso es específico del punto en cuestión, tanto en geometría, como en volumen de tráfico (condiciones de calzada y tránsito), y porque la circulación está abierta a locales y foráneos, que no tienen por qué saber qué se le habrá ocurrido a la muni de Santiago en cuanto a reglas sui generis.
    2. En gestión vial, todo lo que no está explícitamente prohibido, está permitido. En el caso de las intersecciones de calles las maniobras ilícitas se señalizan (con carteles) y/o se demarcan (líneas y franjas en el pavimento). Sin tal señalización no hay prohibición de maniobra.
    3. No existe en gestión vial el concepto de "recomendación obligatoria". Sin entrar al aspecto técnico, el lector seguramente se dará cuenta que la frase plantea una contradicción en sí misma.
    4. Las prohibiciones de giro deben ser cuidadosamente estudiadas en el área de influencia del tráfico (rutas alternativas), además de analizar las condiciones de calzada y tránsito en el sitio, para evitar que generen "necesidades insatisfechas" (ausencia de rutas alternativas razonables) y "defraudación de expectativas" (confusión de conductores al anular recorridos lógicos). De lo contrario el problema puede trasladarse a otros puntos más sensibles donde los riesgos pueden ser peores, como recargar de tránsito y aumento de velocidad a calles urbanas estrechas con más peatones y niños, o con menores condiciones de visibilidad.
    5. La semaforización de intersecciones es peligrosa si consiste en semáforos aislados y no se justifica para volúmenes de tráfico reducidos, ya que esto causa desobediencia y aumenta el riesgo, empeorando la situación.
    6. Los giros a la izquierda desde una avenida de doble mano sí están permitidos sin semaforización, bajo ciertas condiciones de calzada y tránsito y con la debida señalización instalada.

    Podría seguir con un numero de consideraciones adicionales, aún más relevantes, pero eso caería dentro de mis servicios de consultoría, que por cierto son remunerados y tienen un costo muy elevado.
    La intención en este caso es mostrar que la gestión vial, responsablemente atendida, require de especialidad profesional y del análisis de un número de factores específicos para cada caso, y que su mala práctica (o improvisación), puede resultar en la pérdida de muchas más vidas que las causadas por una mala operación de apéndice.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

RADIONOVELA Entre dos corazones

"Teatro en el pago", acuarela de Raúl Cisterna Se narra lo que sucedió cuando se hizo una representación en el pago y cómo reaccionó la gente a la maldad de don Augusto El argumento es simple. Laura es una humilde maestra, hija ilegítima de don Augusto, un rico estanciero. Y no va y se enamora de Ricardo, su heredero. Don Augusto es su propio padre: es alguien cruel que mató a su madre cuando era jovencita, robó tierras, abusó de peones y mandó matar a quien se interpusiera. Y trama eliminar a Laura para no perder su fortuna, porque supone que ella sabe quién asesinó a su madre. Sus crímenes salen a la luz en un juicio dramático y Augusto es condenado a la horca. En el último capítulo de la radionovela sube al patíbulo maldiciendo a todos mientras Laura y Ricardo encuentran la redención. Nunca una audición había prendido tan fuerte en el pago como la de "Entre dos corazones", con los afamados Andrés de Santacruz como don Augusto, Pedrito Ibáñez como Ricardo, Rosita ...

PEDAGOGÍA La leyenda todista

"Una ciudad otra", acuarela de Raúl Cisterna Una fábula contemporánea recorre el asfalto santiagueño y se adapta a culpas, temores y nuevas costumbres Así como hay un día de los empleados públicos que no tienen un día, yo soy la leyenda santiagueña comodín, usada para todo aquello que no la tiene. Me explico, entre los burócratas hay una fecha del empleado de Rentas, otra del empleado de Vialidad, otra del empleado municipal, pero hay una también para el resto, para los que no tienen festejo propio. Pero ningún otro dice: "Nosotros sí trabajamos, porque ya tuvimos nuestro festejo". Ya veo. Todos se prenden. Lo mismo hay una leyenda para las hermanas malas, para los que tienen relaciones con la comadre, el compadre o el cura, quienes pescan más de lo que precisan, para los que hacen daño al bosque, no alumbran los finados, no dan el asiento a las damas, apuestan por gallos ajenos. Bueno, soy la fábula para salir del paso. ¿Su hijo anda mal en la escuela?, soy un mons...

FILOSOFÍA La realidad en ojotas

Perón en su caballo pinto Junte frases del General y pajaritos de redacción, y descubrirá que quizá nadie dice lo que piensa Un ligero debate para amenizar la semana sin recurrir a las noticias de los diarios, la radio, la televisión, internet: ¿qué está primero: la verdad o la realidad? Es decir, ¿la única verdad es la realidad, como quería el general Juan Domingo Aristóteles? Para muchos la frase es una tautología, pues repite aquello que se quiere explicar en la definición. Pleonasmo dirían otros y para el resto bien podría ser una superficialidad. En una de esas estamos ante una falsedad, se podría decir también. Porque si la única certeza fuera la realidad, no le dejamos nada a la Verdad (entiéndase: la Verdad no es uno de los atributos de Dios sino más bien —o, mejor dicho— su verdadero nombre). Dicho de otra forma y aunque suene a plétora redundante, la verdad es solamente la Verdad, pues fuera de ella, la realidad es aquello que los sentidos creen ver, oír y tocar. Pero también...

SOLTERA Los pajaritos de Contaduría

"Oficina", acuarela de Raúl Cisterna Cada mañana atraviesa la oficina sin saber que alguien se derrite en silencio al verlo pasar Ella hace volar sus pajaritos cuando él llega, pero nunca se lo va a decir. Todas saben que el jefe las prefiere rubias, jóvenes, pulposas, divertidas. Así y todo, se levanta dos horas antes de salir de la casa y se pone de punta en blanco. Desayuna, se baña, se pinta, se viste, se mira en el espejo, se cambia la blusa, se vuelve a mirar, se vuelve a cambiar la blusa y sale corriendo a tomar el ómnibus para ir a la oficina. Cada mañana él pasea entre los escritorios derrochando simpatía, a todas piropea: las viejas lo tratan como hijo, las jóvenes le hacen chanzas, le aconsejan, se ríen de sus tribulaciones de pertinaz y codiciado soltero. Ella, tímida, lo adora en silencio, lo mira disimuladamente. No es rubia, joven, pulposa. Tampoco es divertida, aunque sus sobrinos digan que sí. Mira de reojo para todos lados, si nadie presta atención, lo obser...

Escondido en los muros

Ilustración Luis Cernuda Escondido en los muros este jardín me brinda sus ramas y sus aguas de secreta delicia. Qué silencio. ¿Es así el mundo?… Cruz al cielo desfilando paisajes, risueño hacia lo lejos. Tierra indolente. En vano resplandece el destino. Junto a las aguas quietas sueño y pienso que vivo. Mas el tiempo ya tasa el poder de esta hora; madura su medida, escapa entre sus rosas. Y el aire fresco vuelve con la noche cercana, su tersura olvidando las ramas y las aguas. Ramírez de Velasco®