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EVANGELIO Por 30 monedas de plata

Judas devuelve las monedas

San Mateo es el único que menciona el dinero que recibió Judas Iscariote por entregar a Jesús: qué compraba con eso

¿Para qué alcanzaba el dinero que recibió Judas Iscariote por entregar a Jesús? Es una pregunta que muchos se hacen, sobre todo durante la Cuaresma, tiempo en que la Iglesia Católica pide a los fieles reflexionar sobre aquellos acontecimientos.
Hay que aclararlo de entrada, por las dudas: 30 monedas de plata del año 33 no eran gran cosa. Cualquier creyente le dirá que el verdadero valor de ese dinero era simbólico más que económico. Sí, pero de cuánto se está hablando, sería la pregunta.
El único evangelio que habla de las treinta monedas de plata es el evangelio de san Mateo, los otros tres no dicen la cantidad. “Entonces uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue donde los sumos sacerdotes y les dijo: ´¿Qué me queréis dar, y yo os lo entregaré?´. Ellos le asignaron treinta monedas de plata”.
Más adelante vuelve sobre el dinero: “Entonces Judas, el que lo había entregado, al ver que había sido condenado, se arrepintió y devolvió las treinta monedas de plata a los sumos sacerdotes y a los ancianos, diciendo: ´He pecado entregando sangre inocente´. Pero ellos dijeron: ´¿A nosotros qué? Allá tú´. Y él, arrojando las monedas en el santuario, se marchó; y fue y se ahorcó.»
Y vuelve sobre el tema, mencionando una profecía: “Entonces se cumplió lo dicho por el profeta Jeremías: ´Y tomaron las treinta monedas de plata, precio del que fue tasado, precio puesto por los hijos de Israel, y las dieron por el campo del alfarero, según lo que me ordenó el Señor´”.
Es decir, para Mateo, las treinta monedas son un valor central en el relato de la traición de Judas. Pero, ¿qué eran? Los estudiosos suelen sostener que siclos tirios, monedas de plata de alta pureza y peso relativamente estándar en Judea en esa época. Pesaban 14 gramos de plata de alta pureza cada una. Por lo que 30 monedas son 420 gramos de plata. Ni medio kilo.
¿Cuánta plata es hoy en día? Si solo se considera el valor del metal (lo que vale la plata hoy, podría rondar entre 25 y 35 dólares por onza troy, según estándares internacionales. Cada onza son 31,1 gramos. Esos 420 gramos de plata, podrían valer, como mucho entre 350 y 450 dólares, si se fundieran las monedas y se vendiera solo la plata.
Pero en aquel tiempo los siclos eran monedas valiosas y equivalían a varios jornales: 30 piezas, representaban más o menos cuatro meses de salario de un trabajador común. Un trabajador común y corriente en la Argentina gana más o menos un millón de pesos.
Trasladado a la economía moderna, ese dinero equivaldría a unos pocos meses de salario de un trabajador promedio en actividad en la Argentina.
Un siclo como aquellos, puede estar saliendo entre 800 y 3.000 dólares en una subasta numismática. Es decir, por 30 monedas cobraría entre 24.000 y 90.000 dólares, todo depende de lo raras que sean y su estado de pureza.
Está todo bien, pero en aquel tiempo qué se hacía con ese dinero. Según se calcula eran suficientes para sostener a una familia humilde por varios meses o comprar bienes modestos. Lo que recibió Judas era significativo para el día a día, pero no excepcional para un sumo sacerdote de aquellos días, o para un Poncio Pilato.
La pregunta crematística que muchos se hacen al oír el Evangelio de la Pasión, quizás quede aquí satisfecha para alguno. A otros les bastará saber que Judas, como lo sospechaban, fue nomás un modesto traidor, como tantos otros que pueblan la historia de la humanidad. Pero es otra historia.
Juan Manuel Aragón
A 19 de febrero del 2026, en Cuesta e´la Ñata. Nadando en la pileta
Ramírez de Velasco®

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