Ir al contenido principal

ENTREVISTA Telma Santos, entre las más longevas de la provincia

La entrevistada

Nació en La Aurora, departamento Pellegrini, este año cumplirá 101 años y todavía se mueve sola


Por Omar Humberto Torres*
Se llama Telma Adelvina Santos y si no está entre los santiagueños más longevos, raspando le pasa. Su documento dice que nació en la Aurora, departamento Pellegrini, el 13 de octubre de 1921. Tiene 12 hijos, 18 nietos, 12 bisnietos y todavía está animosa y fuerte.
Cuenta que a los 22 años se casó con Ambrosio Robles, con quien se fueron a vivir en la Constancia, un lugar no lejano al pago donde había nacido, ahí nacieron sus hijos. Desde siempre fue ama de casa como pocas, según se alaba entre risas, y también buena tejedora, como que los mejores bordados salían de sus manos cuenta, mientras las muestra, llenas de arrugas. El marido, Ambrosio, era policía y muy bueno, agrega.
Cuenta que para los carnavales salían juntos, pero iban montados en caballos separados. Recuerda que tenía un zaino con el que pechaba en las trincheras y Ambrosio tiraba gruesas de cohetes en las patas de los fletes lo que hacía más linda la diversión. “Todos miraban y aplaudían cuando llegábamos nosotros”, dice.
Su marido fue muy querido en el pago y también se hacía respetar. “Como será que hasta Carlos Juárez el mejor gobernador que conocí, venía a casa y le ofrecía de todo”. Recuerda que muchas ocasiones Ulises Santillán, el comisionado del Bobadal, llegaba a pedirle favores políticos a Ambrosio, “porque sabía que Juárez era su amigo y no le negaba nada”, saca pecho mientras cuenta. Pero jamás cometió una injusticia, asegura.
“Después de un tiempo compramos un campito y nos instalamos ahí. Le pusieron Monte Bello porque las tres chinitas que teníamos eran lindas y los changos lo bautizaron al lugar así”, se ríe. Hoy vive en El Bobadal, la muerte de su marido la trajo para aquí.
—¿Con quién vive ahora?
—Vivo con el peor de mis hijos (se ríe a las carcajadas). Es el shuico, se llama Cuqui, tiene 54 años, es conocido por todos y es tomador y mujeriego, le llaman el inadaptado, pero buena gente me lo es. También viven conmigo tres nietos.
—¿Se maneja sola?
—Claro, amigo, yo hago todo sola. El bastón que tengo es pa´ aporriar los perros cuando pelian y para correr las gallinas de la mesa.
*Corresponsal de Ramírez de Velasco en El Bobadal, departamento Jiménez de Santiago del Estero y en Alderetes, departamento Cruz Alta, Tucumán.

Comentarios

  1. Que linda nota Omar Torres un genio persona especial. X muchos más

    ResponderEliminar
  2. Achalay, la tía.
    Dios la bendiga, y a su hijo el shusco, con el que vive y la cuida a su manera.

    ResponderEliminar
  3. Que hermosa nota a mí viejita muchas gracias yo vivo en buenos aires 😊😊

    ResponderEliminar
  4. Muy buena Nota Omar de alguna Manera es como que es nuestra Madre de Santiago del Estero te llega
    Felicitaciones.

    ResponderEliminar
  5. Muy buen recuerdo, a esta viejita tan linda, cuantas anécdotas tendra

    ResponderEliminar
  6. Dios la guarde y le de esa salud tan buena como ahora y ciempre se maneje solita la bendigo en el nombre de Dios

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

CARTA El pago en la piel

"Carta", de Raúl Cisterna Hay una sola cosa que el tiempo no puede cambiar en la memoria de los que dejan su tierra para siempre Esperando que se encuentren bien de salú, yo bien, los míos también, le escribo esta carta, compadre, porque a veces me agarran como nostalgias del pago. Quisiera verlos a todos, pero no como están ahora, viejos, chacados, sino jóvenes, como enantes éramos. Vea, usté no va a creer, pero cada nada me acuerdo de allá. Por ahí, en la ciudá, canta un quetuví y me pregunto si no será pariente de los que voraceaban la mañana cerca de la casa de la finada Rosa. A veces los tengo presente a todos durante las madrugadas, porque aunque no crea, las de aquí son distintas de las de allá. Aquí recién vemos el sol alto, antes lo tapan los edificios de la vuelta, y hay muchos autos pasando a toda hora porque las calles no descansan. Siempre hay como un ruido y después de un tiempo recién se acostumbra y ya no lo oye más, pero al principio es como que lo molestara ...

FELICIDAD Apología de la mortadela

"Cortá la bocha", de Raúl Cisterna Cambiar de gustos puede ser señal de progreso, pero hay placeres modestos que merecen acompañarnos toda la vida No ha tenido buena prensa la mortadela, pero la de antes, la que vendían en los almacenes de todo el norte, redonda e inmensa, sabrosa y siempre bien apreciada cuando habías pasado un día entero trabajando y llegabas a esos paradores del fondo de las ciudades o perdidos en medio de esos desiertos mágicos de esta fracción atroz de la Argentina. Es dicho popular que cuando una familia anda pelechando, lo primero que descubre es que hay otros gustos y así como cambia el auto –si es que lo tenía– por una camioneta de las grandes, pasa de la mortadela al salamín, que da más categoría. De paso alguno de la familia siempre podrá comentar que los de la Colonia Caroya son más ricos, dándoselas de entendido, de tipo corrido, con todo un mundo gourmet caminado. Mientras, nosotros, los que sabemos que quedaremos pobres para siempre, porque nos...

HIJOS Que los críe la policía

La "demanda" de los obligados a criar bien Si el muchacho se descarrila, siempre hay una comisaría disponible para hacerse cargo del trabajo familiar pendiente ¿Tiene problemas con su hijo?, ¿consume merca?, ¿tiene miedo de que se bandee? No se haga problema, amigo, ahí está la policía para solucionarle el asunto: pídale que meta presos a los narcomenudos de su barrio y problema resuelto. Olvídese de molestos sermones, déjese de aconsejarle que no se drogue, para qué hablarle de los problemas que acarrea merquearse. Lo mejor que puede hacer es acudir a la seccional más próxima a su domicilio y denunciar que alguien lo está proveyendo de merluza. Así los policías investigan, encuentran al emprendedor narco, lo meten preso y chau Pinela. Oiga, los comerciantes son gente peligrosa. Aunque reciban penas largas de prisión, siempre hay otros que los reemplazan rápidamente. Cae uno y surgen cien nuevos en los barrios, se reproducen como conejos. Y cada vez que una ciudad, un pueblo,...

CAMINERAS Siga nomás

"Citroen", de Raúl Cisterna Tres casos de policías, vehículos, documentos y algunas historias que durante mucho tiempo formaron parte de los viajes La proliferación de automóviles y las carreteras interprovinciales trajeron al norte de la Argentina un gran negocio: las policías camineras. Eran casi siempre puestos policiales perdidos en la ruta, con un agente haciendo señas para detener el vehículo. Le preguntaban de dónde venía, adónde iba, cuál era el motivo del viaje. Pero no anotaban en ninguna parte, tampoco llevaban una estadística. En algunos lugares eran solamente un motivo para molestar a los transeúntes y en otras, una fuente de financiamiento de los que estaban de guardia. Unas eran más picantes que otras. Las de Tucumán eran famosas por la avidez, Salta no les daba mucha bolilla y las de Jujuy eran como las tucumanas, pero algo menos. Van tres casos en que el control policial fue burlado o les sacaron la lengua. Sucedió en la década del 90. Un conocido volvía en a...

MADRE TERESA ¿Santa o fraude?

La madre  Anjezë Gonxhe Bojaxhiu   INFORME ESPECIAL Denuncias, documentos y cuestionamientos sobre cuidados médicos, donaciones y prácticas religiosas pusieron bajo sospecha la imagen pública de una figura venerada mundialmente Hay críticas periodísticas, relatos y pruebas documentales que examinan la atención a moribundos, el destino de fondos recibidos, los bautismos en agonía y las curaciones reconocidas como milagros por la Iglesia católica En 1994, Robin Fox, editor de la revista médica The Lancet, visitó el Hogar para Moribundos Destituidos de Kalighat, en Calcuta. El 17 de septiembre de ese año publicó, en las páginas 807 y 808 de esa revista, el artículo "Mother Theresa’s care for the dying" ("La atención de la Madre Teresa a los moribundos"). Allí describió una atención desorganizada, con médicos que acudían ocasionalmente y hermanas y voluntarios, algunos sin formación médica, que tomaban decisiones clínicas. Un paciente con fiebre alta recibió paracetamol...