Ir al contenido principal

PERIODISMO La muerte y el morbo

Periodista

Los portales de internet, los diarios, la televisión, la radio, no retrocedieron ante un muerto y le siguieron pegando al cadáver todavía tibio


La cosa sucedió más o menos así. En un partido de fútbol de un torneo de los llamados “amateur”, un jugador, enojado por los fallos del árbitro, lo voltea y después le pega una patada en la cabeza. De inmediato la Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte le prohíbe “de por vida” el ingreso a espectáculos deportivos en la provincia de Buenos Aires.
Cuando la policía lo busca para arrestarlo por “homicidio agravado por alevosía en grado de tentativa en el contexto de un espectáculo deportivo", se da con que se ha suicidado.
Por una cuestión de piedad cristiana, la noticia debió haber terminado ahí nomás. Un lamentable acto de violencia termina con uno de los implicados muerto por su propia mano. ¿Qué se puede agregar? En una sociedad normal, común y corriente, se respondería “nada”, se daría vuelta la página y a otra cosa.
Pero, con el siglo XXI, hemos topado. Mandan el sentimentalismo por un lado y una de sus tantas deformaciones, el morbo, definido por el diccionario como “atractivo que despierta una cosa que puede resultar desagradable, cruel, prohibida o que va contra la moral establecida”. Los periódicos argentinos se abocaron a contar los antecedentes del pobre tipo que se mató, con lujo de detalles, estrepitosamente. Porque lo morboso vende.

Un suceso que debió clausurarse, al menos periodísticamente, con la muerte de uno de sus protagonistas, sigue vigente mientras haya un cronista capaz de sacarle el jugo. Y nadie sale en defensa de la intimidad de la familia del finado, la delicadeza debida en un caso en que se perdió una vida. Nada. Cualquier cuestionamiento es tenido como un tiquismiquis de periodista antiguo, pasado de moda, viejo.
Pero hace unos días nomás, otro periodista de Buenos Aires dio a conocer la noticia de que una famosa… una famosa… algo, por ponerle una profesión, tiene cáncer. En ese caso sí, le saltaron a la yugular, pues, según se dice, nadie tiene derecho a contar la enfermedad de un mediático (como les dicen ahora), antes que el mismo mediático y su familia.
Es una de esas famosas (famosos, famoses, famos@s, famosxs), que adquirieron notoriedad por actos que, digámoslo con palabras suaves, un bonus paterfamilias de antes, no hubiera deseado que cometiera su señorita hija. Como se sabe, todo lo que va contra la moral y las buenas costumbres les encanta a los periodistas, sobre todo a los de Buenos Aires.
La intimidad de una chica que se hizo conocida por fornicar una noche con Diego Armando Maradona, es protegida —con mucha razón— a capa y espada por el periodismo nacional, mientras hay piedra libre para cubrir de inmensos adoquines la memoria de un futbolista que, para peor, se mató, quizás por la vergüenza de ser puesto en la cárcel.
Algo parecido sucede en Santiago, si un abogado, un médico, un ingeniero, un contador, son hallados robando o tocándole las partes a una chica, son solamente eso, un abogado, un médico, un ingeniero, un contador. Pero si llega a ser un verdulero, un albañil, un municipal o un ordenanza de escuela, aparecerá con foto de frente y perfil, con nombre, apellido, domicilio y otras señas particulares. Mucho peor si robó unas monedas en el banco de ya sabemos quién, su foto estará en la portada a cinco columnas, full color.
De los periodistas y sus ambivalentes moralinas se ocupa la Biblia, más precisamente san Mateo, cuando dice: ”¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia”.
No terminará esta nota como una editorial, mostrando el camino a seguir a nadie. En el mundo de la comunicación argentina (televisión, radio, internet, restos humeantes de antiguos diarios), está todo muy podrido, sobre todo desde que se descubrió que los morbosos caminos de una primaria genitalidad son los que más venden, los que más clics consiguen y más comentarios sabrosos y memes dejan.
Cualquier admonición que se les lance tendrá menos peso que el punto final de esta nota. Por eso el pedido sería para usted, don, para mí, abstengámonos de abrir siquiera esas notas en que se patea en el rostro a un muerto, con el cuerpo todavía caliente, tirado en el pavimento. Quizás entre nosotros, que estamos de este lado de la pantalla del teléfono, el televisor, logremos torcer la creencia de unos pocos, que nos suponen algo peor que animales.
Bueno, eso nomás tengo para decirles.
Buenos días.
©Juan Manuel Aragón

De postre
Dos Papas argentinos más y lo hacemos santo hasta al cura Beratz.
Finiolex

Comentarios

  1. DICHO TODO ESTO Y QUE ESTOY DE ACUERDO , HABRÁ QUE CONTAR TAMBIEN LO QUE HIZO EL ARBITRO CUANDO SE RECUPERO DEL GOLPE.(VER NOTA A LA HERMANA DEL MUERTO)

    ResponderEliminar
  2. La morbosidad de la prensa es reflejo de la morbosidad de la sociedad de la que proviene. Ésto no disculpa a la prensa.
    "La pobreza mental de un pueblo es lo que lo condena"

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Excelente reflexión. Es la sociedad la que genera la demanda por ese bajo nivel de infomación.

      Eliminar
    2. Como en todo problema social complejo, siempre hay responsabilidades compartidas, o co-responsabilidades. Pero primero está la demanda, y luego la oferta que la satisface.

      Eliminar
  3. El Morbo, el best seller consumido por la mediocridad. Al ingresar a " trabajar", la inmensa mayoría de la Administración Pública ( masculina sobre todo) Hojea el diario, comenzando por Deportes y Policiales.

    ResponderEliminar
  4. Estamos viejos los que aprendínos otros modos de vivir ( algunos que solamente pasamos desapercibidos para sobrevivir en el circo donde todos se creen actores cuando no llegaron ni a aplaudircon criterio

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

CARRETERA Composición de lugar

"Familia" Vuelva al lugar en que fue feliz con todos los elementos en su sitio, sienta la brisa, observe cómo se cuela un sol verde Despoje su mente de todo otro pensamiento que le venga a la cabeza. Olvídese del mundo, siéntese en un lugar silencioso, en penumbras, hasta oír los latidos del propio corazón. Es difícil que le salga al primer intento. Haga la prueba varias veces, hasta llegar a un estado parecido al sueño, pero con los ojos abiertos, en una vigilia extraviada. Una vez que lo logre, haga una composición de lugar. Usted está ahí. Coloque los elementos en su sitio: la vieja mesa de hule descascarado en los bordes, con cuadrados amarillos y azulados; a un costado, el tinajón; colgada de un alambre que baja del techo, la lámpara de kerosén; el mueble en que se guardaban los vasos y las tazas; las sillas con asiento de esterilla; la puerta pintada al aceite que daba a la habitación grande; los cuadros con fotos de la familia en blanco y negro, con el bisabuelo y la b...

1961 AGENDA AYATUYENSE Basla

Augusto Ricardo Basla El 4 de junio de 1961 Augusto Ricardo Basla, candidato socialista es elegido intendente de Añatuya El 4 de junio de 1961 se celebraron en Añatuya las elecciones municipales que pusieron fin a una intervención iniciada el 8 de junio de 1960 tras la remoción del intendente Germán Quinteros; en unos comicios marcado por la proscripción del peronismo y por una contienda en la que el voto peronista resultó decisivo, resultó ganador el Partido Socialista Argentino con Augusto Ricardo Basla. Desde la intervención municipal de junio de 1960 la ciudad estuvo administrada por autoridades designadas y la normalización convocó a las urnas el domingo 4 de junio de 1961 para elegir intendente y concejales, en un contexto político provincial dominado por la Unión Cívica Radical Intransigente oficialista y la Unión Cívica Radical del Pueblo como principales fuerzas radicales. La proscripción del peronismo a nivel nacional condicionó la campaña y obligó a las fuerzas a negociar ap...

ANTULA Todos es todos (te o de o ese)

Una mujer de verdad Al final qué quedó en Santiago del esfuerzo que hizo la única santa argentina por continuar los Ejercicios Espirituales De Santa María Antonia de Paz y Figueroa, la "Mama Antula" de los santiagueños, se han dicho muchos disparates, entre los cuales el más patético fue el obispo Vicente Bokalic al sostener que era una “mujer que caminaba”, según afirmó en el diario El Liberal, como si la sola virtud de un esfuerzo deportivo fuera suficiente para aspirar a la santidad. Pero no fue el peor ni el único: la BBC de Londres, el diario Clarín y biógrafas como Nunzia Locatelli y Cintia Suárez la calificaron como “la primera feminista de la Argentina”, queriéndola comparar quizás con las actuales aborteras. Otros dicen que fue la “madre de la patria”, olvidándose, entre otros detalles, de que murió en 1799, once años antes de la Revolución de Mayo. Hay quienes sostienen que hablaba varios idiomas, que se rebeló contra la Iglesia o la Corona. Y los más categóricos so...

SILENCIO Los muertos que el Vaticano no ve

La Kaaba, en La Meca León XIV rechaza la pena capital en Estados Unidos, pero no condena el ajusticiamiento de inmigrantes pobres en La Meca Arabia Saudí ejecutó el miércoles 14 de octubre, en La Meca, a dos trabajadores bangladesíes de la limpieza, Nazrul Islam Abdul Basir y Siti Akhtar (mujer), condenados a muerte por un supuesto "acto inmoral" cometido dentro de una mezquita. Las autoridades saudíes no explicaron qué hicieron. Su gobierno se enteró por la agencia oficial saudí. Seis días después, la Santa Sede, que esa misma semana había condenado con dureza el fusilamiento anunciado de un preso en Estados Unidos, no había dicho una palabra sobre ambos ejecutados. El comunicado del Ministerio del Interior saudí afirma que un tribunal impuso la pena capital como tazir, una sanción cuya determinación queda a criterio judicial, por "la violación de la santidad del tiempo y del lugar". La sentencia fue confirmada por una instancia superior y una orden real autorizó s...

LLUVIA La triste historia de una amiga cuarentona

Lluvia Un buen día una compañera de trabajo se decidió a contar un asunto oscuro que le había sucedido cuando joven La historia es triste, dura. Por más que quiera florearla, no me salen las palabras como debieran. Le sucedió a una amiga más que cuarentona y todavía soltera que, entre risas, en la tienda, suele jactarse de sus anécdotas de amor para que las otras chicas y los de administración se admiren. No sé por qué me contó lo suyo una mañana en que llovía a cántaros desde temprano y escaseaban los clientes. —Así como me ves, mal hablada, una vez tuve novio. En ese tiempo yo era una pinturita, partía la tierra, ¡ja, ja, ja! Él trabajaba de mozo en un restaurante. Nos habíamos conocido un sábado. Me sacó a bailar, me habló lindo. El martes me vino a buscar a la salida y el domingo siguiente ya andábamos entreverados en su casa. Vivía solo, en el barrio Centenario. Me presentó a la hermana, que vivía en La Banda, y una tarde que vinieron los padres, que eran del campo, comimos en la ...