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1795 CALENDARIO NACIONAL Lamadrid

Gregorio Aráoz

El 28 de noviembre de 1795 nace Gregorio Aráoz de Lamadrid, militar, conocido por su valentía en las guerras de independencia y las guerras civiles

El 28 de noviembre de 1795 nació Gregorio Aráoz de Lamadrid, en San Miguel de Tucumán. Fue un militar, conocido por su valentía en las guerras de independencia y las guerras civiles. Integrante del partido unitario, fue gobernador de las provincias de Tucumán, Mendoza y La Rioja en diferentes momentos. Se lo recuerda por su carácter combativo, siendo un líder audaz y temerario. Domingo Faustino Sarmiento lo calificó como "el más valiente de los valientes" en su obra Facundo.
Nació en el seno de una familia aristocrática de Tucumán, hijo de Francisco Javier Aráoz Sánchez de Lamadrid y Andrea Aráoz Núñez de Herrera. Fue criado en la hacienda de Andalgalá por sus tíos, debido a que sus padres no jugaron un papel central en su crianza, al menos según lo que él relata en sus memorias.
Comenzó su carrera militar en 1811, al unirse a las milicias de Tucumán bajo el mando del general Manuel Belgrano, durante la segunda campaña al Alto Perú. Participó en importantes batallas como Tucumán, Salta, Vilcapugio y Ayohúma. A pesar de algunas derrotas, logró éxitos menores en la retirada y fue reconocido por su valentía, recibiendo una medalla de oro por su participación en la Batalla de Tucumán. En 1815, ya bajo las órdenes de José Rondeau, peleó en las batallas de Venta y Media y Sipe-Sipe. Su valor lo llevó a ascender a teniente coronel.
Manuel Belgrano, impresionado por su coraje, lo convirtió en su oficial favorito, enviándolo a enfrentar al caudillo Juan Francisco Borges, a quien derrotó y fusiló. Luego protagonizó la victoriosa batalla de La Tablada contra Andrés de Santa Cruz, aunque su desobediencia lo llevó a emprender una arriesgada incursión hacia Chuquisaca, donde fue derrotado y obligado a retirarse. A pesar de este fracaso, fue ascendido a coronel.
El Ejército del Norte fue desviado de su misión inicial de luchar contra los realistas para enfrentarse a las montoneras federales. En este contexto, Lamadrid participó en la Batalla de La Herradura, pero su deseo de continuar la lucha civil fue reprimido por Belgrano, quien le prohibió arrestar a Juan Bautista Bustos. Frustrado por la guerra fratricida, Lamadrid abandonó el ejército temporalmente.
Durante el Motín de Arequito, intentó reprimir la rebelión, pero sus hombres se unieron a los sublevados. Se retiró a Buenos Aires, donde trató de apoyar al gobierno. Acompañó a Manuel Dorrego en una campaña hacia Santa Fe y conoció al coronel Juan Manuel de Rosas, que le provocó una buena impresión. Sin embargo, fue derrotado en la Batalla de Coronda por Francisco Ramírez, lo que lo llevó a retirarse nuevamente del ejército.
En 1825, tras el estallido de la guerra contra el Imperio del Brasil, fue encargado de reclutar voluntarios en Tucumán. La provincia estaba sumida en una guerra civil, y aprobó la muerte de su tío Bernabé Aráoz para tomar el control y proclamarse gobernador en noviembre de ese año. Apoyó abiertamente el gobierno unitario de Bernardino Rivadavia y la Constitución unitaria, lo que lo llevó a enfrentarse a Facundo Quiroga, caudillo de La Rioja.
Quiroga lo derrotó en la Batalla de El Tala en octubre de 1826. En esta batalla, Lamadrid estuvo a punto de morir tras recibir múltiples heridas, pero logró sobrevivir, lo que aumentó su reputación de ser invencible. A pesar de esta derrota, recuperó el control de Tucumán en diciembre, pero fue nuevamente derrotado por Quiroga en la Batalla de Rincón de Valladares en 1827, lo que lo obligó a refugiarse en Bolivia.
Regresó a Buenos Aires en 1828, pero fue sorprendido por la revolución que derrocó al gobernador Manuel Dorrego. Durante los años siguientes, continuó participando en las luchas políticas y militares de Argentina, siempre fiel a la causa unitaria. Su legado como militar audaz y defensor de sus ideales lo convierte en una figura clave de las guerras de independencia y civiles en Argentina.
Juan Manuel Aragón
Ramírez de Velasco®

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