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1735 CALENDARIO NACIONAL Mocovíes

Mocovíes

El 5 de enero de 1735 se produce una incursión armada de grupos mocovíes a la ciudad de Lerma, en el valle de Salta

El 5 de enero de 1735 hubo una incursión armada de grupos mocovíes en el valle de Salta, bajo jurisdicción de la Gobernación del Tucumán, dependiente entonces del Virreinato del Perú. El episodio formó parte de los conflictos fronterizos sostenidos entre pueblos indígenas del Gran Chaco y las autoridades coloniales asentadas en la ciudad de Lerma y su entorno rural, con daños materiales, víctimas humanas y una inmediata respuesta militar organizada por el Cabildo de Salta.
Durante la primera mitad del siglo XVIII, el valle de Salta constituía un espacio estratégico para la circulación comercial entre el Alto Perú y las ciudades del sur, con eje en la ciudad de Lerma, fundada en 1582. La región estaba organizada en torno a ese valle, con estancias, chacras y puestos ganaderos dependientes de vecinos registrados en el Cabildo de Lerma.
Los mocovíes ocupaban territorios situados al este del valle, en terrenos que hoy corresponden a las provincias de Chaco y Santa Fe. Desde fines del siglo XVII habían aumentado sus desplazamientos hacia el oeste, impulsados por el acceso a caballos, ganado vacuno y bienes coloniales, así como por enfrentamientos con otras parcialidades indígenas.
La incursión del 5 de enero de 1735 afectó estancias ubicadas en el Valle de Salta, con ataques a poblaciones rurales, robo de ganado mayor y menor y la captura de personas. Los hechos fueron comunicados al Cabildo de Lerma mediante denuncias formales elevadas por propietarios y administradores de estancias damnificadas.
Ante la situación, el Cabildo de Lerma ordenó la movilización de milicias urbanas y rurales, con vecinos armados de la ciudad y de los alrededores. Estas fuerzas actuaron bajo la autoridad del teniente de gobernador local, representante de la Gobernación del Tucumán en la ciudad de Lerma.
Las milicias emprendieron acciones de persecución hacia el este, en dirección al territorio chaqueño, para recuperar el ganado y rescatar cautivos. Estas expediciones se desarrollaron en coordinación con disposiciones emitidas desde la Gobernación del Tucumán, con sede administrativa en San Miguel de Tucumán.
El episodio se produjo bajo las reiteradas advertencias elevadas por el Cabildo de Salta a las autoridades coloniales sobre la fragilidad defensiva de la frontera oriental. En actas capitulares se registraron reclamos por la escasez de armas, municiones y caballos disponibles para la defensa.
Las respuestas militares posteriores incluyeron campañas punitivas con milicianos salteños y refuerzos de otras ciudades de la Gobernación del Tucumán. Estas acciones se inscribieron dentro de una política más amplia de control del Gran Chaco, impulsada por autoridades coloniales del Virreinato del Perú.
La invasión de 1735 quedó documentada en correspondencia oficial, informes militares y actas del Cabildo de Salta que detallaron las pérdidas económicas, los daños a las estancias y las consecuencias sobre la población rural del Valle de Salta.
El ataque mocoví al valle de Salta se incorporó así al registro de conflictos recurrentes en la frontera chaqueña durante el siglo XVIII, en un escenario marcado por la expansión colonial, la resistencia indígena y la persistente inestabilidad militar en el norte del territorio del actual Estado argentino.
Ramírez de Velasco®

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