Ir al contenido principal

1996 CALENDARIO NACIONAL Coggi

Juan Martín Coggi

El 13 de enero de 1996 Juan Martín Coggi, conquista por tercera vez la corona mundial wélter junior

El 13 de enero de 1996 Juan Martín Coggi, boxeador profesional, conocido como “Látigo” Coggi, conquistó por tercera vez la corona mundial wélter junior, al imponerse al norteamericano Frankie Randall, en una pelea que lo devolvió a la cima del boxeo internacional y consolidó una trayectoria marcada por regresos, combates intensos y rivales de primer nivel.
Nacido el 19 de mayo de 1962 en Brandsen, provincia de Buenos Aires, creció en un entorno familiar de trabajo constante y disciplina. Fue hijo de Juan Coggi y Delia Gatti, y desde muy joven encontró en el boxeo un camino de afirmación personal. Su estilo frontal, de presión permanente y potencia sostenida, se volvió rápidamente reconocible en el circuito amateur y profesional.
Debutó como profesional a comienzos de los años ochenta y construyó su ascenso enfrentando a rivales locales y regionales, hasta posicionarse como aspirante mundial. El primer gran salto llegó en 1987, cuando se consagró campeón mundial wélter junior de la Asociación Mundial de Boxeo al derrotar al puertorriqueño Howard Davis Jr., campeón olímpico y figura consagrada, a quien venció por nocaut técnico, en una pelea que lo proyectó definitivamente al plano internacional.
Durante su primer reinado defendió el título ante oponentes exigentes como Harold Brazier, Eder González y Jorge Páez, “Maromeirito”, en combates de alto voltaje que reforzaron su imagen de campeón combativo. Tras perder el cinturón, logró recuperarlo en una segunda oportunidad frente al norteamericano Patrizio Oliva, ampliando la lista de rivales de jerarquía enfrentados en su carrera.
Los años siguientes fueron irregulares. Coggi sufrió derrotas ante boxeadores como Héctor Camacho, “Macho”, y Kostya Tszyu, nombres que marcaron época en la división. Esos tropiezos parecieron cerrar su ciclo como campeón, pero el argentino decidió continuar activo, apostando a una nueva oportunidad mundialista pese al desgaste acumulado.
Esa chance se concretó el 13 de enero de 1996, cuando enfrentó al norteamericano Frankie Randall, entonces campeón wélter junior. En la pelea, Coggi logró imponer experiencia y ritmo, derribó a Randall en el tercer asalto y se mantuvo arriba en las tarjetas. Un choque accidental de cabezas en el quinto round obligó a detener el combate y, al ir adelante en la puntuación, fue declarado vencedor por decisión técnica, obteniendo así su tercer título mundial.
La consagración tuvo un fuerte impacto simbólico. Coggi se convirtió en uno de los pocos boxeadores argentinos en recuperar un campeonato mundial en tres ocasiones, frente a rivales de generaciones distintas. El triunfo ante Randall fue leído como una reivindicación personal tras haber enfrentado a figuras dominantes del boxeo internacional y haber atravesado etapas de fuerte cuestionamiento.
Con ese logro, su récord profesional quedó marcado por una extensa nómina de adversarios de elite, muchos de ellos campeones o ex campeones mundiales. La alta cantidad de victorias por nocaut reflejó un estilo ofensivo que no se modificó sustancialmente a lo largo de los años, aun cuando incorporó mayor oficio y manejo de los tiempos.
Luego de esa tercera coronación, su carrera transitó la etapa final. El desgaste físico comenzó a sentirse y las grandes oportunidades se espaciaron, aunque su nombre siguió ligado al boxeo de alto nivel. Tras el retiro, se estableció en Mar del Plata; permaneció vinculado al deporte mediante entrenamientos, exhibiciones y actividades públicas, manteniendo presencia como una de las figuras más reconocibles del boxeo argentino de las décadas de 1980 y 1990.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

BUROCRACIA La góndola del delirio

Quedaba donde ahora está Castillo Fue un experimento comercial para pocos, devorado por trámites, negligencia, caprichos políticos y vanas esperanzas colectivistas Uno de los fracasos más inolvidables del gobierno de Carlos Arturo Juárez fue aquel supermercado estatal instalado en Tucumán al 200, inaugurado con un amplio despliegue de bombos, platillos, gaitas, tambores redoblantes, zampoñas, pífanos, pitos y flautas, todo junto, todo al mismo tiempo, como si la música fuese a garantizar el éxito. Funcionó —si es que el verbo aplica— por 1984, quizá 1985, tal vez 1986, hasta morir de una muerte natural, silenciosa, cuando ya vendía dos o tres productos y el vasto salón se desmoronaba en un olvido gris, ominoso. Lo extraordinario es que tenía todas las condiciones para arrasar con la competencia: empleados públicos financiados por el erario, proveedores ansiosos por congraciarse con el Jefe máximo del gobierno de la Provincia, exenciones impositivas varias y un sistema de “consideracion...

HISTORIA Por qué Zavalía no hizo pie con los peronistas

La convocatoria de Zavalía Una nota de Facebook, escrita por un testigo presencial de los hechos, podría ser el puntapié inicial para estudiar el pasado santiagueño En una serie de artículos breves, Juan Gómez, protagonista de acontecimientos de relevancia en las décadas del 80 y el 90, analiza puntualmente lo que sucedió en la Unión Cívica Radical, entonces partido minoritario y de oposición en Santiago. Quizás quienes deseen conocer de primera mano los acontecimientos políticos después de la vuelta de la partidocracia, debieran entrevistarlo, de manera de obtener, de una fuente primaria, una primera versión de lo que sucedía entonces. Gómez fue parte de una de las últimas camadas de buenos periodistas de la provincia, trabajó en el diario El Liberal antes de la llegada de internet, cuando se redactaba en las viejas y pesadas máquinas de escribir. Además, se desempeñó como Secretario de Prensa de la Municipalidad y, como tal, conoció de primera mano algunos de los principales aconteci...

PALABRAS “Andá pa´allá”

Ilustración nomás Frases que cuando son pronunciadas, la mayoría de los argentinos saben quién las dijo, cuándo y por qué Cada pueblo tiene memoria, como si tuviera una mente que va guardando lo que ha sido saliente en su historia, en su experiencia colectiva. Esa memoria es en parte, culpable también de su manera de ser, y de opiniones que, en determinado momento se cristalizan como una verdad casi siempre incontrastable. Los personajes públicos de la Argentina, elegidos para unos, réprobos para otros, fueron a veces afortunados en sus apreciaciones, en otras ocasiones estuvieron totalmente errados o fueron directamente risibles. Pero, algo de lo que dijeron, quizás el momento, el clima de época, el particular mundillo en que fueron pronunciadas algunas frases, las volvió inmortales, de tal suerte que, muchas generaciones después, cuando murieron quienes las pronunciaron y las oyeron personalmente, siguen retumbando en la memoria de todos. A continuación, algunas de ellas, puestas en ...

2022 AGENDA PROVINCIAL Maidana

Eduardo Maidana El 8 de enero del 2022 muere Eduardo Maidana, periodista, escritor y figura destacada en la prensa y la vida cultural de la provincia El 8 de enero del 2022 murió Eduardo José Maidana. Fue un periodista, escritor y figura destacada en los medios de comunicación y la vida cultural de la provincia. Había nacido el 19 de abril de 1929. Inició su carrera periodística en 1947, a los 18 años, y se mantuvo activo en la profesión durante más de seis décadas. Desde joven, participó en la Acción Católica de Santiago del Estero, en la que tuvo un papel activo. En la década de 1950, fue uno de los fundadores de la Democracia Cristiana en la provincia. También contribuyó a la creación de la Universidad Católica de Santiago del Estero, institución que presidió entre 1985 y 2000 desde la Asociación Civil Universidad Católica. En su trayectoria periodística, trabajó en el diario El Liberal entre 1949 y 1969. Regresó a este medio en 1985, para escribir una columna semanal sobre política...

PROGRESISMO "Pero es judío"

El juez Alvin Hellerstein A propósito de un artículo en el diario El País (España) del 4 de enero pasado Por Bernardo Abramovici Levin Hay frases que no son errores: son revelaciones. Cuando El País —el principal diario de España— escribió que el juez que juzga a Nicolás Maduro era “imparcial a pesar de ser judío”, no cometió un desliz lingüístico ni una torpeza semántica. Hizo algo mucho más grave: dejó al descubierto una estructura mental que sigue viva, cómoda y legitimada en ciertos círculos del periodismo que se perciben como ilustrados, democráticos y moralmente superiores. Porque esa frase no es neutral. No es inocente. No es “contextual”. Es una frase que carga siglos de sospecha. Decir “imparcial a pesar de ser judío” presupone que ser judío es, por defecto, una condición sospechosa, una inclinación que debe ser superada, una tara moral que hay que compensar con esfuerzo. Es el mismo mecanismo que durante siglos alimentó la exclusión: no la acusación directa, sino la duda insi...