Ir al contenido principal

1922 ALMANAQUE MUNDIAL Mussolini

La Marcha sobre Roma

El 30 de octubre de 1922, el rey Víctor Manuel III nombra primer ministro de Italia a Benito Mussolini luego de la Marcha sobre Roma

El 30 de octubre de 1922, el rey Víctor Manuel III nombró a Benito Mussolini como primer ministro de Italia, dos días después de la Marcha sobre Roma. Fue el acontecimiento que marcó el ascenso del fascismo al poder. Nacido el 29 de julio de 1883 en Predappio, Mussolini, líder del Partido Nacional Fascista, consolidó su influencia tras una carrera como periodista, socialista y militar. Su designación, a los 39 años, inició un período de transformaciones políticas y sociales en Italia, liderando el gobierno hasta 1943.
Había nacido en una familia humilde, hijo de un herrero y una maestra. Creció en un entorno modesto en la región de Romaña, mostrando desde joven interés por la política y el periodismo. Estudió en la escuela local y obtuvo un diploma de maestro, aunque nunca ejerció la docencia.
En 1902, se trasladó a Suiza, y trabajó como obrero y periodista, acercándose al socialismo. Escribió para periódicos socialistas como L’Avvenire del Lavoratore y participó en debates políticos. Regresó a Italia en 1904 tras cumplir el servicio militar, comenzando a destacar como orador y activista.
En 1912, asumió la dirección del periódico socialista Avanti!, aumentando su tirada y ganando notoriedad. Sin embargo, rompió con el socialismo en 1914 al apoyar la entrada de Italia en la Primera Guerra Mundial, fundando el periódico Il Popolo d’Italia para promover su postura intervencionista.
En 1915, se alistó en el ejército italiano y sirvió en el frente durante la Primera Guerra Mundial. Fue herido en 1917, lo que lo llevó a regresar al periodismo. Su experiencia militar reforzó su imagen como líder patriótico, atrayendo seguidores entre los veteranos descontentos.
En 1919, fundó los Fasci Italiani di Combattimento, agrupación que evolucionó en 1921 al Partido Nacional Fascista. Organizó a los camisas negras, milicias que promovían el orden y enfrentaban a opositores socialistas y comunistas en un contexto de crisis económica y social.
El 28 de octubre de 1922, lideró la Marcha sobre Roma, una demostración de fuerza con miles de fascistas que presionaron al gobierno. El rey Víctor Manuel III, ante la inestabilidad política, optó por no declarar el estado de sitio y convocó a Mussolini para formar gobierno.
El 30 de octubre, asumió oficialmente como primer ministro, encabezando una coalición con liberales y nacionalistas. A sus 39 años, se convirtió en el jefe de gobierno más joven de Italia hasta entonces, prometiendo restaurar el orden y la grandeza nacional.
En los años siguientes, consolidó su autoridad mediante reformas administrativas y propaganda. Estableció el Gran Consejo Fascista y promovió políticas económicas como la “Batalla del Grano” para aumentar la producción agrícola. Su gobierno buscó modernizar la infraestructura y fortalecer la unidad nacional.
Su nombramiento marcó el comienzo de una era de cambios profundos en Italia, con un estilo de liderazgo carismático que atrajo tanto apoyo como oposición. Gobernó hasta 1943, cuando fue destituido en medio de la Segunda Guerra Mundial, dejando una huella imborrable en la historia italiana.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

FELICIDAD Apología de la mortadela

"Cortá la bocha", de Raúl Cisterna Cambiar de gustos puede ser señal de progreso, pero hay placeres modestos que merecen acompañarnos toda la vida No ha tenido buena prensa la mortadela, pero la de antes, la que vendían en los almacenes de todo el norte, redonda e inmensa, sabrosa y siempre bien apreciada cuando habías pasado un día entero trabajando y llegabas a esos paradores del fondo de las ciudades o perdidos en medio de esos desiertos mágicos de esta fracción atroz de la Argentina. Es dicho popular que cuando una familia anda pelechando, lo primero que descubre es que hay otros gustos y así como cambia el auto –si es que lo tenía– por una camioneta de las grandes, pasa de la mortadela al salamín, que da más categoría. De paso alguno de la familia siempre podrá comentar que los de la Colonia Caroya son más ricos, dándoselas de entendido, de tipo corrido, con todo un mundo gourmet caminado. Mientras, nosotros, los que sabemos que quedaremos pobres para siempre, porque nos...

SILENCIO Los muertos que el Vaticano no ve

La Kaaba, en La Meca León XIV rechaza la pena capital en Estados Unidos, pero no condena el ajusticiamiento de inmigrantes pobres en La Meca Arabia Saudí ejecutó el miércoles 14 de octubre, en La Meca, a dos trabajadores bangladesíes de la limpieza, Nazrul Islam Abdul Basir y Siti Akhtar (mujer), condenados a muerte por un supuesto "acto inmoral" cometido dentro de una mezquita. Las autoridades saudíes no explicaron qué hicieron. Su gobierno se enteró por la agencia oficial saudí. Seis días después, la Santa Sede, que esa misma semana había condenado con dureza el fusilamiento anunciado de un preso en Estados Unidos, no había dicho una palabra sobre ambos ejecutados. El comunicado del Ministerio del Interior saudí afirma que un tribunal impuso la pena capital como tazir, una sanción cuya determinación queda a criterio judicial, por "la violación de la santidad del tiempo y del lugar". La sentencia fue confirmada por una instancia superior y una orden real autorizó s...

CAMINERAS Siga nomás

"Citroen", de Raúl Cisterna Tres casos de policías, vehículos, documentos y algunas historias que durante mucho tiempo formaron parte de los viajes La proliferación de automóviles y las carreteras interprovinciales trajeron al norte de la Argentina un gran negocio: las policías camineras. Eran casi siempre puestos policiales perdidos en la ruta, con un agente haciendo señas para detener el vehículo. Le preguntaban de dónde venía, adónde iba, cuál era el motivo del viaje. Pero no anotaban en ninguna parte, tampoco llevaban una estadística. En algunos lugares eran solamente un motivo para molestar a los transeúntes y en otras, una fuente de financiamiento de los que estaban de guardia. Unas eran más picantes que otras. Las de Tucumán eran famosas por la avidez, Salta no les daba mucha bolilla y las de Jujuy eran como las tucumanas, pero algo menos. Van tres casos en que el control policial fue burlado o les sacaron la lengua. Sucedió en la década del 90. Un conocido volvía en a...

CULPA No era mi problema

"Romano", de Raúl Cisterna Un funcionario romano reconstruye una decisión e intenta convencerse de que jamás pudo haber actuado distinto Estimado Cayo, tomo la pluma para narrarte una impresión de aquel tiempo. En ocasiones como hoy, no sé por qué recuerdo esos días y me pregunto si soy el mismo o me habré convertido quizás en otro. Ahora sé que no entraré en la historia, nadie leerá, en ninguna parte, nada acerca de lo que hice o lo que dejé de hacer, mi nombre no figurará para bien ni para mal, así lo ha dispuesto el destino. En tu misiva me has sugerido que abandone Roma, que haga una vida retirada, que adquiera una villa en las afueras, como han hecho muchos, y me marche de esta urbe caótica y atrozmente superpoblada. Pero me es imposible, necesito el ajetreo del día para vivir y el constante ruido de la noche para descansar. Esta ciudad no duerme jamás. Quizás por ello me sentí tan humillado cuando me destinaron como gobernador de aquel pueblo de pastores de cabras y ove...

TECNOLOGÍA La máquina no perdona

"Metálico", de Raúl Cisterna Inteligencia artificial, cuerpos metálicos y vehículos autónomos anuncian una humanidad, arrinconad a De la inteligencia artificial salen ideas plastificadas, redondas o cuadradas, pero nunca de esas que copian a las nubes, que van cambiando de apariencia: un rato con forma de pez, después son la cara de un tío lejano y, finalmente, se vuelven nada, como las que traemos desde la cuna los cristianos, ideas de talento natural, digamos. Una inteligencia artificial entrenada para eso le podría ganar al ajedrez a cualquiera, desde el aprendiz más bobo hasta el mismísimo campeón del mundo, pero le falta la emoción de saber que podría comerse la dama contraria si no fuera por ese peón maldito, o la tristeza de tener que tumbar al rey porque lo ve perdido. La máquina no perdona. Dicen que cuando se popularice terminará con el pecado original de la imaginación de los que sueñan despiertos y se imaginan mundos más allá de las estrellas o más aquí, con las p...