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1972 ALMANAQUE MUNDIAL Chevalier

Chevalier

El 1 de enero de 1972 muere Mauricio Chevalier, cantante, actor, comediante y animador de music-hall

El 1 de enero de 1972 murió Mauricio Augusto Chevalier. Fue un cantante, actor, comediante y animador de music-hall. Figura central del espectáculo francés del siglo XX, su carrera atravesó el café-concert, el cine sonoro, Hollywood y el teatro musical, con una proyección internacional que lo convirtió en uno de los rostros más reconocibles de Francia durante más de cinco décadas. Había nacido el 12 de septiembre de 1888 en París, en el barrio de Ménilmontant.
Fue hijo de Joseph Chevalier, pintor de casas y obrero ocasional, y de Marie-Louise Chevalier, costurera. La infancia estuvo marcada por la precariedad económica y por la temprana separación de sus padres, circunstancias que lo obligaron a trabajar desde niño en oficios menores mientras buscaba escenarios donde cantar y bailar.
Su ingreso al mundo del espectáculo se produjo en los cafés-concert parisinos, espacios populares donde el canto, la sátira y la cercanía con el público eran fundamentales. A comienzos del siglo XX ya actuaba en el Folies-Bergère y en el Casino de París. Su estilo combinaba canción ligera, picardía verbal y una presencia escénica directa, apoyada en gestos mínimos y en una dicción clara que más tarde resultaría ideal para el cine sonoro.
Durante la Primera Guerra Mundial fue movilizado al ejército francés y hecho prisionero por los alemanes en 1914. Permaneció en cautiverio cerca de dos años, experiencia que interrumpió su ascenso artístico pero que no lo apartó definitivamente del escenario. Tras su liberación, retomó su carrera con mayor notoriedad, convirtiéndose en una de las figuras del music-hall parisino de la posguerra.
El salto decisivo llegó con el cine sonoro. A fines de los años veinte firmó contratos en Hollywood y protagonizó películas como The Love Parade y Love Me Tonight, dirigidas por Ernst Lubitsch. Su acento francés, lejos de ser un obstáculo, se transformó en una marca distintiva. Chevalier fue uno de los primeros actores europeos en consolidar una carrera estable en la industria cinematográfica estadounidense.
Paralelamente mantuvo una intensa actividad discográfica y teatral. Canciones como Valentine, Prosper (Yop la boum) y Thank Heaven for Little Girls se difundieron ampliamente en Francia, Europa y Estados Unidos. Su vestimenta —sombrero de paja, bastón y sonrisa permanente— se convirtió en un emblema visual fácilmente identificable.
Durante la ocupación alemana de Francia en la Segunda Guerra Mundial, continuó actuando en el país, lo que generó controversias al finalizar el conflicto. Fue investigado por colaboracionismo, aunque finalmente no se le aplicaron sanciones judiciales. En los años posteriores retomó giras internacionales y volvió a presentarse en Estados Unidos, donde su figura seguía teniendo aceptación.
En la década de 1950 regresó con fuerza al cine, tanto en producciones francesas como estadounidenses. Participó en películas como Gigi (1958), dirigida por Vincente Minnelli, que obtuvo amplio reconocimiento. Aunque ya no era un galán joven, su papel se apoyaba en la experiencia, la ironía y la memoria de un estilo asociado a otra época del espectáculo.
Contrajo matrimonio en varias ocasiones, entre ellas con la bailarina Yvonne Vallée y con la actriz Nita Raya. No tuvo hijos reconocidos. Su vida privada estuvo estrechamente ligada al ambiente artístico, con vínculos constantes con músicos, directores y productores tanto europeos como norteamericanos.
En sus últimos años continuó realizando apariciones públicas, grabaciones y entrevistas, hasta retirarse progresivamente de los escenarios. Cuando murió tenía 83 años. A lo largo de su trayectoria filmó más de 50 películas, grabó cientos de canciones y actuó en escenarios de Europa y América, atravesando el pasaje del espectáculo popular del siglo XIX al gran entretenimiento de masas del siglo XX.
Ramírez de Velasco®

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