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| Guillermo Carr Béresford El 20 de febrero de 1807 se fuga de Luján Guillermo Carr Beresford, pirata británico de buenos modales y mala suerte |
El 20 de febrero de 1807 se fugó Guillermo Carr Beresford, soldado profesional, general del ejército británico y gobernador militar impuesto por la Corona en Buenos Aires. La evasión ocurrió durante su cautiverio posterior a la Reconquista de 1806 y modificó la situación política y militar en el Río de la Plata, todavía bajo amenaza inglesa.Había nacido el 2 de octubre de 1768 en Coleraine, Irlanda, entonces parte del Reino de Gran Bretaña. Era hijo de George de la Poer Beresford, primer marqués de Waterford, y de Elizabeth Monck. Integró una familia aristocrática con amplia presencia política y militar en del establishment británico.Se formó como oficial del ejército y participó desde joven en campañas imperiales en Europa y el Caribe. Ascendió dentro de la estructura militar y fue designado comandante de la expedición que atacó el Río de la Plata en 1806, cuando la guerra anglo-española derivada del conflicto napoleónico continental.
El 27 de junio de 1806 ocupó Buenos Aires tras la huida del virrey Rafael de Sobremonte. Asumió como autoridad militar y civil, emitió proclamas en nombre del rey Jorge III y procuró reorganizar la administración colonial. Su dominio efectivo se extendió pocas semanas y encontró resistencia creciente en la población local.
El 12 de agosto de 1806 las milicias criollas y fuerzas llegadas desde Montevideo recuperaron la ciudad. Beresford se rindió y fue tomado prisionero. Se dispuso su traslado bajo custodia y se resolvió mantenerlo alejado de Buenos Aires para evitar maniobras políticas o militares durante su encierro.
Fue conducido a la villa de Luján y alojado bajo vigilancia, aunque en condiciones relativamente flexibles. La custodia quedó a cargo de autoridades locales y vecinos notables. Durante su detención mantuvo contactos con simpatizantes de la causa británica y con comerciantes vinculados al contrabando.
En la madrugada del 20 de febrero de 1807 logró fugarse. Abandonó su lugar de reclusión con ayuda externa, eludiendo la vigilancia y desplazándose hacia la costa del Río de la Plata. La evasión fue rápida y silenciosa, sin enfrentamientos armados ni alertas inmediatas.
Tras la huida alcanzó un punto de embarque previamente dispuesto y cruzó el estuario hacia Montevideo, ocupada por fuerzas británicas desde febrero. Su llegada permitió reincorporarlo a la estructura de mando y aportó información estratégica sobre defensas, milicias y clima político en el territorio rioplatense.
Luego de la fuga no volvió a ejercer autoridad directa en Buenos Aires. Participó en la planificación de la segunda invasión inglesa, que culminó en 1807 con ataques fallidos y la capitulación definitiva. La experiencia rioplatense influyó en su carrera posterior dentro del ejército británico.
Con posterioridad continuó su trayectoria militar en Europa y alcanzó altos rangos durante las guerras napoleónicas. Fue nombrado vizconde Beresford y mariscal de Portugal. Murió el 8 de enero de 1854 en Bedgebury Park, Inglaterra, tras una extensa carrera al servicio del Imperio Británico.
Fue un marinero y pirata inglés de buenos modos y mala suerte: se topó con un pueblo que no estaba dispuesto a dejarse comprar con los espejitos de la modernidad que traía de Inglaterra.
Ramírez de Velasco®


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