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1881 ALMANAQUE MUNDIAL Chilenos

Ilustración

El 17 de enero de 1881 las tropas chilenas entran en Lima luego de las batallas de Chorrillos y Miraflores

El 17 de enero de 1881 tropas chilenas entraron en Lima luego de las batallas de Chorrillos y Miraflores, culminando una fase decisiva de la Guerra del Pacífico y estableciendo una ocupación militar que alteró de manera profunda la administración política, económica y urbana de la capital peruana.
La guerra comenzó en 1879 a partir de disputas territoriales y fiscales en el desierto de Atacama, vinculadas a la explotación del salitre. Chile se enfrentó a la alianza formada por Perú y Bolivia, y desde los primeros meses logró el control del mar, condición que permitió proyectar operaciones terrestres a gran escala sobre la costa peruana.
Durante 1880 y comienzos de 1881 el ejército chileno avanzó desde el sur del Perú hacia la capital. La campaña de Lima se desarrolló tras el desembarco en Pisco y la ocupación de la región de Ica, con una estrategia orientada a forzar una definición militar directa que quebrara la resistencia peruana y asegurara ventajas políticas en la negociación futura.
El 13 de enero de 1881 se libró la batalla de San Juan y Chorrillos, donde las fuerzas peruanas, organizadas en líneas defensivas al sur de Lima, fueron superadas tras intensos combates. La derrota dejó expuestos los accesos a la ciudad y provocó incendios y destrucciones significativas en poblaciones cercanas.
Dos días después, el 15 de enero, fue la batalla de Miraflores. Aunque hubo intentos de negociación y tregua, los enfrentamientos se reanudaron y concluyeron con un nuevo repliegue peruano. Con la caída de Miraflores, la defensa organizada de Lima quedó desarticulada y el camino hacia el centro urbano quedó abierto.
El ingreso chileno en Lima fue el 17 de enero. Las tropas ocuparon edificios públicos, cuarteles y puntos estratégicos, mientras parte de la población civil se desplazó o buscó refugio. La ciudad pasó a quedar bajo administración militar chilena, que estableció normas de control, censura y seguridad.
La ocupación se extendió durante casi tres años, hasta 1884. Durante ese período coexistieron autoridades peruanas con el poder efectivo del ejército ocupante. Se produjeron requisas, traslados de bienes culturales y científicos, y una reorganización de servicios urbanos bajo supervisión extranjera.
En paralelo a la ocupación de la capital, continuaron acciones militares en otras regiones del Perú, en particular en la sierra central, donde se desarrolló la llamada campaña de la Breña. Allí, fuerzas peruanas mantuvieron una resistencia prolongada mediante tácticas irregulares y apoyos locales.
El impacto del ingreso chileno en Lima fue inmediato en el plano diplomático. La captura de la capital reforzó la posición de Chile en las negociaciones internacionales y aceleró los debates internos peruanos sobre la continuidad de la guerra, la legitimidad de las autoridades y las condiciones de un eventual acuerdo.
El proceso bélico terminó formalmente con la firma del Tratado de Ancón el 20 de octubre de 1883, por el cual Perú cedió Tarapacá y dejó pendiente la situación de Tacna y Arica. Lima, que en 1881 contaba con unos 130.000 habitantes, había sido el principal centro político y administrativo del país y quedó marcada por una ocupación documentada en partes militares, decretos y registros diplomáticos de la época.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. Gracias a esa guerra nosotros recuperamos la Patagonia que estaba en poder de los chilenos. Fue en el mandato de Julio Argentino Roca.

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