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| La pastora |
El 10 de febrero de 1949 nace la Hermana María Luisa, pastora evangélica, cuestionada por sus oscuros manejos financieros
El 10 de febrero de 1949 nació María Luisa Piraquive, conocida como Hermana María Luisa. Es una pastora evangélica, fundadora, principal autoridad doctrinal de la Iglesia de Dios Ministerial de Jesucristo Internacional y presidenta de la Fundación Internacional María Luisa de Moreno, figura de amplia influencia religiosa y organizativa, con proyección transnacional, liderazgo centralizado, patrimonio significativo y una trayectoria atravesada por controversias públicas, judiciales y mediáticas.Nació en Colombia en un contexto social y económico modesto. Desde temprana edad se vinculó al ámbito religioso evangélico y, ya en la adultez, desarrolló un liderazgo carismático basado en la predicación, la dirección espiritual y la interpretación personal de revelaciones divinas.Contrajo matrimonio con el pastor evangélico Luis Eduardo Moreno, con quien fundó en 1972 la Iglesia de Dios Ministerial de Jesucristo Internacional. Tras la muerte de Moreno, asumió la conducción plena de la organización, consolidando un esquema de autoridad vertical en el que se reservó la definición doctrinal, administrativa y disciplinaria.
La iglesia experimentó una rápida expansión en Colombia y luego en otros países de América Hispana, Estados Unidos y Europa, con cientos de sedes y una estructura altamente jerarquizada. El crecimiento se sostuvo en un sistema de diezmos obligatorios, aportes voluntarios y actividades financieras vinculadas a la institución.
En paralelo creó la Fundación Internacional María Luisa de Moreno, presentada como entidad de asistencia social y beneficencia, con programas educativos y de ayuda humanitaria. La fundación fue utilizada también como plataforma de visibilidad pública y de legitimación institucional en ámbitos políticos y sociales.
A lo largo de su liderazgo se definió como “profetisa”, atribuyéndose dones de revelación, sanación y discernimiento espiritual. Esa proclamación generó críticas desde otros sectores evangélicos, que cuestionaron la concentración de poder religioso y la falta de mecanismos de control interno.
Desde la década del 2010 su figura quedó asociada a investigaciones periodísticas sobre acumulación patrimonial, propiedades inmobiliarias en Colombia y Estados Unidos, y presunto uso de recursos eclesiásticos para fines privados. También se denunciaron presiones económicas sobre fieles y prácticas de disciplinamiento religioso.
En el 2016 fue señalada públicamente por expresiones consideradas discriminatorias hacia personas con discapacidad, lo que derivó en procesos judiciales y un amplio repudio social. Si bien negó intención discriminatoria, el episodio afectó seriamente la imagen pública de la organización.
Luego se estableció en Estados Unidos, desde donde continuó dirigiendo la iglesia y la fundación. La expatriación coincidió con un aumento del perfil internacional del movimiento y con nuevas controversias relacionadas con la transparencia financiera y el control institucional.
Su liderazgo se caracteriza por la centralidad personal, la identificación de la autoridad religiosa con su figura y la ausencia de sucesión institucional clara. La estructura creada bajo su conducción continúa operando en múltiples países, con fuerte dependencia de su legitimidad espiritual y administrativa.
Ramírez de Velasco®


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