Ir al contenido principal

1847 CALENDARIO NACIONAL Corvalán

Manuel Corvalán

El 9 de febrero de 1847 muere Manuel Corvalán, colaborador de José de San Martín y edecán de Juan Manuel de Rosas

El 9 de febrero de 1847 murió Manuel de la Trinidad Corvalán Sotomayor, militar y funcionario, protagonista de las Invasiones Inglesas, colaborador directo de José de San Martín en la organización del Ejército de los Andes y edecán de Juan Manuel de Rosas, con actuación sostenida en el proceso independentista, las guerras civiles tempranas y la vida institucional del Río de la Plata.
Había nacido el 28 de mayo de 1774 en Mendoza, entonces dependiente de la Capitanía General de Chile. Fue hijo de Domingo Corvalán de Castilla y Manuela de Sotomayor Videla, integrantes de familias establecidas en Cuyo desde el período colonial. Recibió educación formal en Buenos Aires, donde cursó estudios en el Real Colegio de San Carlos antes de inclinarse por la carrera militar.
Se incorporó a las milicias urbanas durante las Invasiones Inglesas de 1806 y 1807, integrando el Batallón de Arribeños. Participó en acciones defensivas en Buenos Aires y adquirió experiencia en combate, logística y organización de tropas, cuando surgieron los cuadros militares criollos.
Tras la Revolución de Mayo continuó en servicio activo en de las fuerzas patriotas. Fue ascendido progresivamente y destinado a tareas administrativas y de mando, combinando funciones militares con responsabilidades civiles en un período de transición institucional y conflicto armado.
En 1814 fue designado teniente gobernador de la provincia de San Juan, cargo desde el cual intervino en la administración local, la organización de recursos y el sostenimiento del esfuerzo bélico. En 1815 dejó esa función para incorporarse al proyecto sanmartiniano en Cuyo.
En el Ejército de los Andes actuó como jefe de órdenes y posteriormente como director del parque y maestranza, áreas clave para la producción, reparación y distribución de armas, municiones y pertrechos. Desde Mendoza coordinó tareas técnicas y logísticas previas al cruce de la cordillera.
Finalizada esa etapa, mantuvo participación política. En 1826 fue diputado al Congreso General Constituyente por Mendoza, interviniendo en los debates sobre la forma de organización nacional en un escenario marcado por la confrontación entre proyectos centralistas y federales.
Más tarde se vinculó con Manuel Dorrego, a quien acompañó como edecán durante su gobierno en Buenos Aires. Tras el cambio de situación política, se integró al entorno de Juan Manuel de Rosas, consolidando una relación de confianza sostenida en el tiempo.
En 1835 fue nombrado primer edecán de Rosas, función desde la cual cumplió tareas de enlace político, ceremonial y administrativo. También acompañó la Campaña del Desierto de 1833, desempeñándose como jefe del Cuarto Regimiento de Caballería.
Durante los años finales ocupó cargos legislativos y administrativos en la provincia de Buenos Aires. Vivió con recursos limitados y recibió asistencia oficial. Tras su muerte quedó constancia documental de una trayectoria prolongada en el aparato militar y político del período fundacional argentino.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

PRESENCIAS Qué pasa cuando nos vamos

"Almas", de Raúl Cisterna Cuando cae el silencio recuperan sus juegos, recorren rincones conocidos y hacen crujir los muebles para hacerse notar Si nos vamos, se ponen a bailar, a saltar, organizan ceremonias secretas, pasean como Juan por su casa por las habitaciones desoladas. Resumen nuestras viejas ansias, porque más allá de la vida topemos algo y, si fuimos buenos, que mejore lo presente. Quién sabe si tienen idea de la naturaleza de su ser o solo se dedican a danzar en la sala, la cocina, el patiecito de luz, la habitación de los chicos, la pieza de nosotros, el baño, el patio de atrás. Abren la alacena para revolver entre la yerba, el azúcar, los fideos, el arroz y el aceite; se prueban la ropa, sacuden las polillas de los vestidos o se sientan en los sillones del patio a mirar las estrellas, curiosas, como si no las conocieran, preguntándose si son fuentes de luz o agujeros en el techo de la carpa de la oscuridad. Cerramos la puerta para marcharnos y, con el chasquido...

GENEALOGÍA El enemigo levanta la mano

"Reunión", de Raúl Cisterna La dudosa ascendencia de uno bastó para que viejos contertulios imaginen golpes, alianzas oscuras y ambiciones ocultas Mostró una genealogía de dudosa procedencia en la que aseguraba ser descendiente directo del Cid. Hubo quienes sostuvieron que el árbol genealógico que presentó aquel lejano jueves, cuando le dimos la bienvenida, era apócrifo. No faltó quien afirmara que se trataba de una falsedad lisa y llana. ¡Vamos!, sonaba fuerte decir eso de quien se presentaba como pariente de Ruy Díaz de Vivar, y por eso la versión pasó susurrada, en voz muy baja, entre los contertulios de siempre. No faltó quien intentara poner paños fríos a tantas disquisiciones, haciendo ver que, efectivamente, podía ser cierto lo que decía, pero que, en todo caso, compartía la condición de nieto de nieto de nieto del Cid Campeador con unos cinco millones de personas en todo el mundo. —Calculen: dos hijas. Con que cada una haya tenido solamente dos hijos, ahí nomás tenemo...

REZO Perdona nuestras deudas

"Barcito", de Raúl Cisterna En un encuentro inverosímil se acercó un desconocido para entregarme una clave que se me escapaba, entonces entendí Se me sentó al frente en un barcito de la Libertad. No sé cómo sabía que aquello me daba vueltas en la cabeza, la cuestión es que me entregó la clave del asunto. “Deuda es la obligación que tiene alguien de devolver algo, ofender, en cambio, es humillar o despreciar a alguien con palabras o acciones”. Recuerdo que le respondí que eso estaba clarito, pero no sabía dónde iba. “Al Padrenuestro”, replicó. “¿Qué tiene que ver?”, me quise enojar. Entonces pidió: “Si quieres saber más, pagá alguito siquiera”. Son esas mañanas de sábado, ¿ha visto?, que suelo andar a la deriva, buscando un amigo para ver si picamos algo en el mercado o vamos a Upianita a ver qué pasa. El tipo me intrigó. Le pedí un café. “Con dos medialunas”, agregó. “Bueno, ahora explique, porque no entiendo nada”, lo apuré. Explicó que el cura, en la confesión, perdona las ...

TURNO Haga la fila

"Burocracia", de Raúl Cisterna No hay forma de lidiar con la cultura del número, sobre todo en una sociedad que se ha vuelto cada vez más reglamentarista Llego, le pregunto a la chica cómo hacer para pagar la Forma Agonal antes de que se me venza la boleta. “Haga la fila”, me indica. Le digo que es un momentito nomás, pago, me dan el recibo y me voy, así de fácil. No voy a demorar ni 10 segundos, le explico. “Haga la fila”, vuelve a señalar mientras se mira si tiene bien pintadas las uñas. ¡Ufa! Tengo el 549. Van por el 220. Consulto de nuevo qué sucede si me voy a hacer otros trámites y se me pasa el turno. “No hay problema, saca número de nuevo y espera otra vez”, responde sin mirarme. Pero, ¿cuánto demoran en atender cien personas, digamos? “Puede ser toda la mañana o se pueden desocupar en cinco minutos”, me explica mientras levanta los hombros y me dedica una sonrisa de compromiso. Me quedo. Por suerte han puesto asientos para que la espera no sea tan dura. A cada rato l...

PUBLICIDAD Amigos no son los amigos

"Encuentro", Raúl Cisterna El único afán de los que fabrican cosas no es hacerlo feliz sino volverse ricos y ¡guay con demandarlos! Las empresas que venden jabones, camisetas o tomates en lata no tienen fábricas por amor a la higiene, la vestimenta o el alimento de la gente. Lo único que quieren sus dueños es ganar plata y, si pueden, hacerse ricos. Para eso comprarán lo más barato posible la grasa, el algodón y el tomate, y procurarán vender al precio más alto que permita el mercado. Es la esencia del comercio. Lo extraño empieza cuando aparecen los publicitarios. Una fábrica de jabón no fabrica jabón: “cuida tu familia”. Una marca de alimentos no vende latas: “te acompaña”. Una automotriz no fabrica autos: “forma parte de tu vida”. Y, perdone que se lo diga, pero "todo no va mejor con Coca Cola”, es más, puede ir peor, diabetes mediante. La empresa dejó de ser una empresa y se convirtió en una especie de pariente afectuoso que sólo está esperando que lo compres para ab...