Ir al contenido principal

Epitafios

Ilustración

La de los epitafios sarcásticos o humorísticos, casi todos hechos en vida, fue una moda juguetona de principios de siglo en la Argentina. En Santiago tuvo tardíos seguidores, que redactaron algunos, de los cuales sólo se rescató el que, muy maliciosamente le hicieron a César Cisneros, que firmaba como Cisneros de la Hoz. Se reproduce también el que se hiciera en Francia al Cardenal Richelieu y otros de escritores muy conocidos de la Argentina, con referencia a sus autores.

Ese poeta que allí ves,
ronca la voz, oscura la tez:
¿es acaso Cisneros de la Hoz?
¡No!, es Cisneros de la hez.
Popular santiagueño

Aquí yace el cardenal Richelieu,
que hizo mucho bien y mucho mal
Al mal que hizo lo hizo bien,
y al bien que hizo lo hizo mal.
Popular francés

Yace aquí Jorge Max Rohde.
Dejadlo dormir en pax,
que de este modo no xode
..............Max.
Conrado Nalé Roxlo

Aquí yace bien sepulto
Capdevila en este osario.
Fue niño, joven y adulto,
pero nunca necesario.
Sus restos deben quemarse
para evitar desaciertos.
Murió para presentarse
en un concurso de muertos.
Horacio Rega Molina

Bajo este grano de sal
Brandrán Caraffa se oxida;
su muerte fue natural:
lo mató un insecticida.
Eduardo González Lanuza

Fue don Leopoldo Lugones
un escritor de cartel,
que transformaba el papel
en enormes papelones.
Murió no se sabe cómo.
Esta hipótesis propuse:
“Fue aplastado bajo el lomo
de un diccionario Larousse”.
Emilio Lascano Tegui

Bajo esta losa pesada,
libre de malos momentos,
tiene Gálvez su morada.
Sus versos no fueron nada,
sus novelas fueron cuentos.
Ernesto Palacio

Don Jorge Luis yace aquí.
Era un varón de los buenos.
Lo mató la Inquisición
por una coma de menos.
Pablo Rojas Paz

Aquí está Calixto Oyuela,
bardo de escasa poesía.
Fue compañero de escuela
de Mármol y Echeverría.
Francisco López Merino

Soiza Reilly su diarrea
literaria terminó.
Ésta su lápida sea:
L. P. Q. T. P.
Anónimo porteño
Ramírez de Velasco®

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

VIALIDAD Mal estado de la ruta del Bobadal a Las Delicias

Una ruta que Vialidad no repara Los vecinos reclaman por un camino que requiere mantenimiento y que fue abandonado hace varios años La ruta provincial 204, en el segmento comprendido entre El Bobadal y Las Delicias, presenta un marcado deterioro que la vuelve cada día más difícil de transitar. El avance del monte sobre la calzada, la presencia de baches profundos y los sectores erosionados por las lluvias convierten el recorrido en un riesgo permanente. Habitantes de distintos lugares que dependen de este camino para su vida cotidiana advierten que circular por allí, sin importar el tipo de vehículo, se ha transformado en una verdadera aventura. En días de precipitaciones intensas, incluso, existe la posibilidad concreta de quedar varado e imposibilitado de avanzar. Según relatan los vecinos, las últimas tareas de mantenimiento se realizaron hace varios años, cuando se enripió ese trayecto. Desde entonces, la intervención de la motoniveladora de Vialidad Provincial ha sido esporádica, ...

DESPEDIDA Carlos Bothamley

Carlos Bothamley Se ha ido el comerciante, el visitador médico, el amigo: su sonrisa, sus anécdotas y su bonohomía vivirán siempre Al último, cuando los años lo andaban por alcanzar, Carlos Bothamley se decidió y escribió su primer libro. Serían memorias, como es lógico, mezcladas con la vida misma. Había nacido el 12 de diciembre de 1940, en otra ciudad en el mismo lugar geográfico que la actual, pero que ya no era esta, sino distinta. Murió la noche del 3 al 4 de febrero, con 85 años bien vividos. Fue autor de una especie de crónicas, cuentos, sucedidos y chistes que sabía de siempre. Su primer libro fue “Pensamientos dispersos”, presentado por Martín Bunge en el Centro Cultural del Bicentenario. El segundo, “Humor y nostalgia”, no fue presentado porque durante la pandemia no estaban permitidas las reuniones. El tercero, “Pretérito santiagueño”, fue presentado por Alfonso Nassif en la casa Argañaraz Alcorta, en el 2022. Este último fue declarado de interés provincial, cultural y educ...

PLATA El rico es el otro

Riqueza No espere en esta nota un discurso moral, sólo se le pide que diga con qué gesto concreto sabría que ha llegado a la opulencia Casi nadie se siente rico. Monetariamente hablando, claro. Es más: sentirse rico es una rareza. Uno suele ubicarse a sí mismo en la mitad de la tabla, o de la mitad para abajo. O directamente abajo. El rico es el otro. Quien lee estas líneas, desde ya, es una persona espiritual. Cree que la verdadera riqueza es la que anida en el corazón, que lo material se gasta, que nadie se lleva nada al otro mundo y coso. Pero esta nota trata de plata. Del vil metal. De la biyuya. Y de una pregunta bastante simple: ¿qué debería tener usted para sentirse rico? Dicho de otro modo: ¿qué signos exteriores en su vida le darían la certeza íntima, definitiva, de haber llegado? No se trata de cifras ni de balances, sino de señales. Hay amigos, por ejemplo, que dicen que el día que tengan chofer particular sabrán que son ricos. Decirle a uno: “Mañana pasá por casa a las siet...

MIRADAS Sexo explícito

Mirada En un análisis fino, un viejo dicho español cobra sentido cuando se lo cruza con las ideas que subyacen en el texto Un amigo envía un dicho que circula en su familia desde hace siglos: “No me mires, porque nos miran los que nos miran que nos miramos. los que nos miran Cuando no nos miren, que nos miramos, entonces sí, nos miraremos”. Es un poema español. Y un rato largo que dura varios días largos, paso pensando en esas miradas que van y vienen, en lo que sucede con el asombro, la curiosidad de los demás cuando ven qué hago. No me mires. No ahora. No porque no quiera, sino porque nos miran. Pero ellos siempre miran: son los atentos, los entrometidos, los que no tienen nada mejor que hacer que vigilar gestos ajenos. Nos miran. Peor todavía, se dan cuenta de que nos miramos. Ahí empieza el problema. Una cosa es mirar y otra muy distinta es ser visto mirando. El mirar, cuando es verdadero, casi nunca tolera testigos. Necesita descuido, distracción, una esquina de tiempo en la que n...

MATEO La limosna y el agradecimiento

Acto juarista En el pasado se hacían actos para besar las manos a quienes no se habían desprendido de nada propio “Cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará”, recuerda San Mateo en su evangelio. Cualquiera con un mínimo de decencia queda anonadado cuando alguien obliga a otro a darle las gracias por un favor que le acaba de hacer. Para peor, muchas veces no es ni siquiera un favor personal. El que hace la gestión para que un vecino reciba un par de anteojos, una silla de ruedas, muchas veces obliga al favorecido a agradecerle en público, con lo que su acto pierde todo valor. A veces hasta organiza una  ceremonia para exigirle ser reconocido como quien lo benefició. Es lo mismo que, se dice, hacían los monarcas en los regímenes antiguos: revestirse de una innecesaria autoridad para entregar lo que no salió ni siquiera de sus propios bolsillos. Los ditirambos que ...