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| Los fusilados |
El 29 de enero de 1985 son fusilados en Chile Jorge Sagredo Pizarro y Carlos Topp Collins, los Psicópatas de Viña del Mar
El 29 de enero de 1985 fueron ejecutados en Chile Jorge Sagredo Pizarro y Carlos Topp Collins, ex carabineros conocidos como los Psicópatas de Viña del Mar, condenados por una serie de homicidios cometidos a comienzos de la década de 1980. La aplicación de la pena capital marcó el cierre definitivo de su causa y constituyó la última vez que ese castigo se utilizó en el país.Ambos habían integrado la dotación de Carabineros de Chile destinada en la Región de Valparaíso. Entre 1980 y 1981 protagonizaron una sucesión de crímenes entre los que se contaban asesinatos, secuestros y abusos sexuales, cometidos principalmente en Viña del Mar, Quilpué y Villa Alemana. Las víctimas fueron en su mayoría mujeres jóvenes y menores de edad.Los hechos comenzaron a llamar la atención por la reiteración de patrones y por la violencia empleada. Durante meses, los delitos fueron atribuidos a un agresor desconocido, mientras los responsables participaban de los procedimientos oficiales destinados a aclararlos. La doble condición de autores e investigadores retardó la identificación de los culpables.
La detención fue en agosto de 1981, tras inconsistencias detectadas en declaraciones y peritajes internos. Entre las pruebas reunidas hubo confesiones, reconstrucciones de hechos y evidencias materiales que vincularon directamente a Sagredo y Topp con los crímenes investigados. El caso tuvo una amplia cobertura de la prensa de Chile.
El proceso judicial se desarrolló ante tribunales militares, dado que ambos acusados pertenecían a una institución armada. En 1983 fueron condenados a muerte por fusilamiento, pena prevista entonces en la legislación chilena para delitos de extrema gravedad. La sentencia fue revisada y confirmada por instancias superiores.
Durante la tramitación del caso se presentaron solicitudes de indulto y conmutación de pena, rechazadas por la autoridad. La causa se convirtió en uno de los expedientes criminales más conocidos del período, tanto por la magnitud de los delitos como por la condición institucional de los responsables.
La ejecución fue durante en la madrugada del 29 de enero de 1985 en la Cárcel Pública de Quillota. El método aplicado fue el fusilamiento, conforme al reglamento vigente. El procedimiento estuvo a cargo de un pelotón militar y fue certificado por autoridades judiciales y médicas.
Sagredo Pizarro tenía 31 años y Carlos Topp Collins 29 al momento de la ejecución. Ambos habían sido dados de baja de Carabineros tras su detención. Sus antecedentes personales y profesionales fueron incorporados al expediente judicial y a los registros oficiales de la institución.
El impacto del caso trascendió el ámbito policial y judicial. Las circunstancias de los crímenes y el desenlace penal reactivaron debates legislativos y académicos sobre la pena de muerte, su aplicación y su eficacia, en un contexto político marcado por el régimen militar vigente en ese momento.
Luego de 1985, la pena capital no volvió a aplicarse en Chile. En el 2001 fue formalmente abolida para los delitos comunes mediante la ley 19.734, quedando reemplazada por la cadena perpetua calificada, mientras subsistió de manera residual en el Código de Justicia Militar hasta reformas posteriores.
Ramírez de Velasco®


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