Ir al contenido principal

1976 ALMANAQUE MUNDIAL Arresto

Los Cuatro ante el Tribunal

El 6 de octubre de 1976, el primer ministro de China, Hua Guofeng ordena el arresto de la Banda de los Cuatro y termina con la Revolución Cultural


El miércoles 6 de octubre de 1976, el nuevo primer ministro de China, Hua Guofeng ordena el arresto de la Banda de los Cuatro: Jiang Qing (viuda de Mao Tsétung, Zhang Chunqiao, Yao Wenyuan y Wang Hongwen y termina con la Revolución Cultural.
La Banda de los Cuatro de China, es el nombre con el que se conoce al grupo que dirigió la Gran Revolución Cultural Proletaria de Mao Tsétung y que intentó tomar el poder después de su muerte.
Su arresto es considerado un punto de inflexión en la historia moderna de China, pues abrió el camino para la reforma económica y social.
Mao había muerto sólo unas semanas antes, dejando a China como una de las naciones más pobres y atrasadas del mundo. Hoy, el país ha salido del aislamiento de los años maoístas. Su economía es una de las noticias más candentes del mundo. Goza de un rápido crecimiento y de una modernización que parecía un sueño imposible mientras Mao aún estaba vivo.
Pero nunca hay conmemoraciones públicas del aniversario, mientras el Partido Comunista Chino continúa distanciándose de las turbulencias del gobierno de Mao.
El partido se percata de que llamar la atención sobre la Banda de los Cuatro atraería atención no deseada hacia el propio Mao.
Desde el punto de vista de los dirigentes, existe la preocupación de que cualquier discusión sobre la Banda de los Cuatro y cuestiones relacionadas genere la exigencia de una reevaluación del legado del presidente Mao, algo que no quieren ver.
Los cuatro miembros de la pandilla eran la tercera esposa de Mao, Jiang Qing, y tres miembros del partido de Shanghai, Zhang Chunqiao, Wang Hongwen y Yao Wenyuan.
Cuando les hicieron juicio, los cuatro fueron culpados de los excesos de la Revolución Cultural, desviando las críticas del hombre que realmente empezó todo, Mao Tsétung.
Aparentemente, la revolución comenzó para reavivar el fervor revolucionario entre las masas chinas, pero también se dice que fue la forma que tuvo Mao de deshacerse de sus enemigos en el partido antes de que ellos se deshicieran de él.
Varias historias escritas desde la muerte de Mao muestran que estaba consciente de la turbulencia en que se convirtió la Revolución Cultural y luego envió a su esposa y a los otros tres a ejecutar sus planes. Siguieron diez años de caos y violencia, durante los cuales millones murieron y la economía del país quedó destruida.
Después de la muerte de Mao el 9 de septiembre de 1976, los cuatro intentaron tomar el poder y continuar con sus políticas de extrema izquierda.
Hay quienes sostienen que, si hubieran tenido éxito, China podría hoy parecerse más a Corea del Norte, sufriendo pobreza, opresión y aislamiento del resto del mundo.
En cambio, los reformistas del partido actuaron primero y arrestaron a los cuatro, menos de un mes después de la muerte de Mao. Todos fueron juzgados y condenados a cadena perpetua.
Dos años después de los arrestos, Deng XiaopIng, que había sido purgado repetidamente por Mao por no ser lo suficientemente izquierdista, resurgió para iniciar a China en el camino hacia la reforma económica y social.
©Juan Manuel Aragón

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

DESTINO La mujer equivocada

Mujer bajo la lluvia Un encuentro bajo la lluvia que confunde pasado y presente y deja abierta la duda de si alguna vez se conocieron Cuando la lluvia comenzó a insinuarse, primero pensé en refugiarme en una librería, pero la más cercana estaba a tres cuadras y calculé que no llegaba. Me metí en un bar. Hermoso, me dije, ver la lluvia a través del cristal, tomando un café. Pero, ¿ha visto lo que es el destino? Un instante después, llegó ella, apurada. Cuando dejó el paraguas en su silla, le incliné la cabeza y respondió. Tenía cara conocida. Me fijé que estábamos solos. Me acerqué a su mesa y le pregunté si podía sentarme. Respondió que sí. —¿Cómo andan tus cosas? —Bien, ¿y las tuyas? —respondió. Le conté que andaba de diez, que todo marchaba sobre ruedas, como debe ser. Como suele ocurrir, después de un intercambio de cortesías, nos quedamos callados. Entonces aproveché para preguntarle su nombre, porque no lo recordaba. —Lidia —me dijo y agregó su apellido. —¡Ah!, claro, Lidia —repus...

NARRACIÓN Una conversación interesante

Archivo, ilustración El paso de lo oral a lo escrito hace que se pierdan detalles de una historia que, de otra manera hasta haría reir Introducción. Muchas historias se han perdido para siempre porque viven en cómo las cuentan cuando se juntan los amigos en un bar cualquiera, en un asado, en un velorio. Si se las pasa al papel, se les va la gracia, es imposible transmitirlas con fidelidad, salvo que uno sea un gran escritor. Presencia. Antonio Pereyra y Roberto Llanos eran amigos. Solían juntarse los sábados, bebían y hasta se emborrachaban, pero poquito, no vaya a creer. Cuando se pasaban de copas, no hacían escándalos ni se daban al “tomo y obligo” ni molestaban con paradas de compadrito. Se quedaban en un rincón. De vez en cuando Antonio soltaba una sentencia: "Abril suele ser llovedor", decía. Y Roberto respondía: "Ahá". A eso le llamaban una conversación interesante. Elucidación. La vida ha llevado a que historias que antes eran mechadas con otras para ir dan...

La cogida y la muerte

Ilustración Federico García Lorca A las cinco de la tarde. Eran las cinco en punto de la tarde. Un niño trajo la blanca sábana a las cinco de la tarde. Una espuerta de cal ya prevenida a las cinco de la tarde. Lo demás era muerte y sólo muerte a las cinco de la tarde. El viento se llevó los algodones a las cinco de la tarde. Y el óxido sembró cristal y níquel a las cinco de la tarde. Ya luchan la paloma y el leopardo a las cinco de la tarde. Y un muslo con un asta desolada a las cinco de la tarde. Comenzaron los sones de bordón a las cinco de la tarde. Las campanas de arsénico y el humo a las cinco de la tarde. En las esquinas grupos de silencio a las cinco de la tarde. ¡Y el toro solo corazón arriba! a las cinco de la tarde. Cuando el sudor de nieve fue llegando a las cinco de la tarde cuando la plaza se cubrió de yodo a las cinco de la tarde, la muerte puso huevos en la herida a las cinco de la tarde. A las cinco de la tarde. A las cinco en Punto de la tarde. Un ataúd con ruedas es l...

INTRUSO El invitado que no era

Imagen de ilustración nomás Una noche convertida en pesadilla íntima, con miradas confirmando algo que no cerraba en la escena Una noche un amigo me llevó a un cumpleaños, no conocía a nadie, ni a la dueña de casa ni a los invitados. Por ahí mi amigo enganchó una novia que sabía tener y se mandó a mudar con ella. Quedé sólo con esos perfectos desconocidos. Estábamos en el living y hablaban de sus cosas, de historias, viajes, relaciones que yo no conocía. En eso quise meter un bocadillo sobre algo que había dicho alguno. Apenas terminé de hablar se hizo un silencio sepulcral, todos me miraban. ¡Qué calor! De vez en cuando la dueña de casa me observaba con curiosidad. Se preguntaría quizás quién me había invitado. Cada vez que me miraba, rebuscaba en su memoria a qué hora había entrado, con quién, por qué. Qué hacía ese extraño ahí. Mientras refregaba mi pulgar derecho sobre la palma de la mano izquierda, un tic de cuando estoy nervioso, esperaba que se produjera algo: que cortaran la to...

Pueblo blanco

Ilustración Joan Manuel Serrat Colgado de un barranco Duerme mi pueblo blanco Bajo un cielo que a fuerza De no ver nunca el mar Se olvidó de llorar Por sus callejas de polvo y piedra Por no pasar, ni pasó la guerra Sólo el olvido Camina lento bordeando la cañada Donde no crece una flor Ni trashuma un pastor El sacristán ha visto Hacerse viejo al cura El cura ha visto al cabo Y el cabo al sacristán Y mi pueblo después Vio morir a los tres Y me pregunto pa' qué nacerá gente Si nacer o morir es indiferente De la siega a la siembra Se vive en la taberna Las comadres murmuran Su historia en el umbral De sus casas de cal Y las muchachas hacen bolillos Buscando, ocultas tras los visillos, A ese hombre joven Que, noche a noche, forjaron en su mente. Fuerte pa' ser su señor Tierno para el amor La canción Ellas sueñan con él Y él con irse muy lejos De su pueblo. Y los viejos Sueñan morirse en paz Y morir por morir Quieren morirse al sol La boca abierta al calor, como lagartos Medio ocult...