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2002 CALENARIO NACIONAL Barylko

Jaime Barylko

El 24 de diciembre de 2002 muere Jaime Barylko, escritor, ensayista, pedagogo y filósofo, autor y divulgador educativo

El 24 de diciembre de 2002 murió Jaime Mario Barylko. Fue un escritor, ensayista, pedagogo y filósofo, autor prolífico y divulgador educativo, cuya trayectoria terminó a los 71 años tras una vida dedicada a pensar la ética, la formación y el sentido de la vida en sociedad. Había nacido el 28 de agosto de 1931 en el barrio porteño de Once.
Hijo de inmigrantes judíos de Europa oriental, creció en un ambiente en que la lectura y la discusión intelectual formaban parte cotidiana de la vida familiar. Ese trasfondo marcó su temprana inclinación hacia la filosofía y la educación como herramientas de transformación personal.
Durante su juventud estudió filosofía y se especializó en temas de pedagogía, combinando la enseñanza formal con una intensa actividad de divulgación. Desde temprano comenzó a publicar artículos y ensayos que apuntaban a hacer accesibles discusiones complejas sobre la moral, la libertad y la responsabilidad humana.
Su labor como educador lo llevó a trabajar en distintos ámbitos: escuelas, institutos de formación docente, centros comunitarios y programas de capacitación. En cada uno de estos espacios sostuvo que la educación debía estar guiada por objetivos claros, alejados de modas pedagógicas pasajeras y centrados en la formación integral.
A lo largo de las décadas de 1970 y 1980 produjo una serie de libros que lo convirtieron en una referencia del ensayo educativo argentino. Obras como La persona y su crecimiento, ¿Qué hacemos con los hijos? y La autoestima se difundieron ampliamente por su estilo directo y su capacidad para unir reflexión filosófica con situaciones cotidianas.
Su pensamiento buscó siempre conciliar la tradición ética judía con vertientes universales de la filosofía occidental. Esa mezcla le permitió abordar temas como la autoridad, la libertad, la culpa y el deber con una perspectiva que se apoyaba tanto en los textos clásicos como en la experiencia pedagógica.
Como comunicador, llegó a un público amplio a través de conferencias, seminarios y colaboraciones en medios. Defendió la idea de que la educación debía rescatar la figura del maestro como guía moral, no solo como transmisor de contenidos. Esa postura generó debates, especialmente en épocas de reformas educativas que cuestionaban las estructuras tradicionales.
En el campo comunitario judío tuvo un papel activo. Dictó clases, ofreció charlas y coordinó programas donde buscaba articular la identidad cultural con la búsqueda ética. Su intención era que los jóvenes encontraran en el pensamiento una herramienta para orientar decisiones concretas, más allá de la mera repetición de conceptos.
En los años finales de su vida continuó escribiendo y participando de actividades públicas. Su salud comenzó a deteriorarse, pero mantuvo proyectos editoriales y cursos hasta poco antes de su muerte, tras una enfermedad que lo había debilitado lentamente.
Luego de su muerte, quedó un extenso corpus de libros, artículos y conferencias que documentan sus ideas sobre el aprendizaje, la convivencia y la responsabilidad personal. Catálogos editoriales, programas de formación y archivos comunitarios registran fechas de sus cursos, tiradas de sus ediciones, listados de conferencias y material pedagógico elaborado a lo largo de más de cuatro décadas.
Ramírez de Velasco®

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