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| Cabras santiagueñas |
El 25 de enero de 1998 se funda la cooperativa La Fortaleza, dedicada a la producción, acopio y comercio de leche de cabra
El 25 de enero de 1998 se fundó en Santiago del Estero la cooperativa de tamberos La Fortaleza, organización dedicada a la producción, acopio y comercio de leche de cabra, integrada por pequeños productores rurales y orientada a fortalecer una de las actividades más características del norte provincial.Su creación respondió a un contexto de alta vulnerabilidad para los tamberos caprinos, marcado por la dispersión geográfica, la escasa infraestructura y la dependencia de intermediarios. En ese escenario, un grupo de productores decidió avanzar en una forma asociativa que permitiera ordenar la producción y mejorar las condiciones de su comercio.Se constituyó legalmente en un período atravesado por crisis económicas y retracción del empleo rural. El cooperativismo reapareció entonces como una herramienta para sostener actividades productivas de pequeña escala y garantizar ingresos mínimos a las familias campesinas.
El núcleo inicial de la cooperativa se formó en zonas rurales del departamento Juan Francisco Borges, con participación de productores con larga tradición en la cría de cabras. La actividad caprina, adaptada al ambiente semiárido, había sido históricamente una estrategia de subsistencia y de inserción parcial en el mercado.
Desde sus comienzos, la principal función de La Fortaleza fue el acopio de leche caprina, destinada a plantas elaboradoras de quesos y otros derivados. Esta tarea permitió dar continuidad a una producción estacional y evitar la pérdida de materia prima durante los períodos de mayor volumen de ordeñe.
La organización cooperativa facilitó la puesta en marcha de criterios comunes de entrega, conservación y transporte de la leche. A través de reuniones periódicas y acuerdos internos, se promovieron prácticas de ordeñe más cuidadosas y pautas básicas de higiene, con impacto directo en la calidad del producto.
La experiencia asociativa también tuvo un efecto económico inmediato, al permitir negociar precios de manera colectiva y reducir la dependencia de compradores individuales. Para muchos productores, la cooperativa representó el único canal regular de venta de la leche obtenida en sus tambos.
Con el tiempo, La Fortaleza estableció vínculos con otras cooperativas caprinas, organizaciones sociales y equipos técnicos que trabajaban en el desarrollo rural santiagueño. Estas articulaciones posibilitaron el acceso a capacitaciones, asesoramiento productivo y programas de apoyo estatal.
Se integró así a un entramado más amplio de economía social, en el que la producción caprina era entendida no solo como actividad comercial sino también como parte de la identidad rural y de la reproducción social de las familias campesinas.
Tras su constitución, La Fortaleza participó en programas provinciales y nacionales de fortalecimiento de la producción caprina, intervino en circuitos de provisión de leche para la elaboración de quesos artesanales y fue incluida en estudios académicos sobre cooperativismo rural, donde se analizaron su estructura organizativa, sus volúmenes de acopio y las condiciones sanitarias de la leche producida por sus asociados.
Ramírez de Velasco®


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