Ir al contenido principal

1881 ALMANAQUE MUNDIAL Zweig

Stefan Zweig

El 28 de noviembre de 1881 nace Stefan Zweig, escritor austríaco que se distinguió en varios géneros, como poesía, ensayos, cuentos y dramas


El 28 de noviembre de 1881 nació Stefan Zweig en Viena, Imperio austrohúngaro. Fue un escritor austríaco que logró distinción en varios géneros como poesía, ensayos, cuentos y dramas, sobre todo en sus interpretaciones de personajes imaginarios e históricos.
En el apogeo de su carrera literaria, en las décadas de 1920 y 1930, fue uno de los escritores más traducidos y populares del mundo.
Se crió en Viena. Su primer libro, un volumen de poesía, se publicó en 1901. Se doctoró en la Universidad de Viena en 1904 y viajó mucho por Europa antes de establecerse en Salzburgo, Austria, en 1913. En 1934, obligado al exilio por los nazis, emigró a Inglaterra y luego, en 1940, a Brasil vía Nueva York.
En 1934, como resultado del ascenso del Partido Nazi en Alemania, Zweig emigró a Inglaterra y luego, en 1940, se mudó brevemente a Nueva York y luego a Brasil, donde se instaló. En sus últimos años se declararía enamorado del país, escribiendo sobre él en el libro Brasil, tierra del futuro.
Pero, a medida que pasaban los años, se desilusionó y desesperó cada vez más por el futuro de Europa, y él y su esposa Lotte fueron encontrados muertos por una sobredosis de barbitúricos en su casa de Petrópolis el 23 de febrero de 1942; habían muerto el día anterior.
Su trabajo ha sido la base de varias adaptaciones cinematográficas. Las memorias de Zweig, El mundo de ayer, de 1942, se destacan por su descripción de la vida durante los últimos años del Imperio austrohúngaro bajo Francisco José I y han sido llamados el libro más famoso sobre el Imperio de los Habsburgo.
El interés de Zweig por la psicología y las enseñanzas de Sigmund Freud le llevó a su obra más característica, la sutil representación del personaje. Sus ensayos incluyen estudios de Honoré de Balzac, Charles Dickens y Fyodor Dostoyevsky, y de Friedrich Hölderlin, Heinrich von Kleist y Friedrich Nietzsche.
Alcanzó popularidad con La marea de la fortuna, de 1928, cinco retratos históricos en miniatura. Escribió biografías completas, más intuitivas que objetivas, del estadista francés Joseph Fouché (1929), María Estuardo (1935) y otros. Sus historias incluyen las de Verwirrung der Gefühle (1925; Conflictos). También escribió una novela psicológica, Cuidado con la piedad) y tradujo obras de Charles Baudelaire, Paul Verlaine y Émile Verhaeren.
Al encontrar sólo una creciente soledad y desilusión en su nuevo entorno, él y su segunda esposa se suicidaron, en Petrópolis, cerca de Rio de Janeiro, el 22 de febrero de 1942.
©Juan Manuel Aragón

 

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

NAFTA Pequeño gran negocio

Carlos Arturo Juárez Para ganar una elección tenía que haber caminos transitables y combustible para recorrerlos, un relato juarista En muchas ocasiones el mundo se mueve sólo para hacerle lugar a un alfiler. Entones lo que parecía que saldría mal, termina saliendo como uno decía que quería. Y un humilde artículo pasa a ser de primera necesidad y el más vendido, por un ínfimo detalle. La historia empezó en 1985 cuando, montado en su enorme popularidad, Carlos Arturo Juárez, gobernador de Santiago del Estero, decidió llamar a elecciones de convencionales constituyentes provinciales en la misma oportunidad en que se elegirían diputados nacionales. No obtuvo lo que quería, pero sí lo que había dicho que quería. Y un sistema que hasta ese momento era injusto terminó sin reformarse porque los otros creyeron que lo pasarían por encima. ¿Cómo fue? Bueno, le cuento. Para muchos estudiosos, las Constituciones y Cartas Orgánicas tienen un solo artículo que importa, el que fija la duración de los...

MEMORIA El último consejo de Chito

"Chito", de Raúl Cisterna Se me apareció en sueños, respondió preguntas, recordó viejas historias y terminó pidiendo vino, soda y asado Anoche, en un sueño me visitó Chito. Por ratos estábamos frente a su negocio, en la España, por ratos en la plaza Belgrano y nos acordábamos de aquella bellísima fotografía del campanario de Santiago Apóstol, que le tacharon en el diario porque creían que no era representativa de La Banda. Nos reíamos porque, ¡amigo!, si esa foto no los representaba a los bandeños, entonces qué los iba a mostrar mejor. Estaba bien, rozagante, como sin preocupaciones. Me recordó que le habían sido perdonados sus pecados. Al final no eran tantos como él creía. En el sueño, al menos, me dijo que disfrutaba de la presencia de Dios, aunque no me iba a explicar qué era eso, porque no había forma de que alguien de aquí abajo lo entendiera. Le consulté sobre unos dramas que tengo. Fue muy específico en los consejos. Me dijo hacé tal y tal cosa, con mucha precisión. N...

DEMOLICIÓN La casa de Tauil

La casa de Tahuil, una belleza en el centro de Santiago, pintada por Hugo Argañarás Qué hay que hacer para conservar la ciudad tal como era, quién tiene que poner la plata para conformar a los espíritus antiguos El amigo Hugo Argañarás ha publicado la foto de un cuadro suyo en Feisbuc, es de la casa que fuera de Tauil, que todo santiagueño admiró al menos desde afuera y unos cuantos la conocieron por adentro, cuando estaba en todo su esplendor o quizás después. Ya han salido los de siempre a reclamar que el gobierno la conserve, que se ponga en marcha alguna política para que no se derriben edificios antiguos o hermosos, que se la transforme en museo. Hagan algo, dicen, porque es muy posible que la estén por demoler, según se calcula, para levantar un edificio con departamentos. Es el Santiago de antes, que se manda a mudar por los bordes de la vida y que los viejos recordarán hasta que lleguen a la orilla del cajón, porque fue el que conocieron. Por sus calles anduvieron desde niños y...

LUMILAGRO La patria en el sobaco

"Sobaqueando", de Raúl Cisterna Una tradición compartida desde hace poco terminó convertida en accesorio permanente de identidad Hay gente que no puede caminar por la calle si no va chupando una bombilla. A todos se les da por esa moda uruguaya de andar con el termo bajo el brazo. ¡Es ridículo! No te va a pasar nada si esperas llegar a tu casa para cebar unos mates. Creen que son lindos, te miran con la superioridad de gauchos súper de luxe, convencidos de que uno los envidia. Parecen chicos que no pueden dejar la mamadera, que la llevan prendida a todos lados. Cuando te acercas, sacan pecho como diciéndote: “Mirá lo argentino que soy”. Si no les dices nada, te insinúan cualquier cosa para que vos notes que llevan el Lumilagro encarnado en el sobaco. No, macho. La costumbre argentina era ubicarse alrededor del brasero, a la tardecita, cuando se habían cumplido las obligaciones diarias. Una reunión familiar, todos sentados y alguien, generalmente la madre, entregando el porong...

REGRESO Con la muerte al trotecito

"Elodio", de Raúl Cisterna Después de tres años de guerras ajenas, el hombre vuelve buscando su casa, perrida entre recuerdos, cansancio y silencio Llega desde el fondo del saladillo en un flete cansón, al que debe talonear cada dos por tres para que siga y no se caiga de flaco. Tres años hace que salió. Juan Díaz, patrón del lugar, lo arreó para llevarlo a Santiago, a pelear por la patria, según le dijo, pero era una bulla que le hacían a un tal Carranza, que al final se mandó a mudar a Tucumán, según contaban. Ha andado en varios entreveros, pero nunca supo por qué. Lo hicieron quedar prometiéndole que entraría en el Ejército de Línea, y jamás lo llamaron. Endemientras, comió un pobre charqui todos los días, mazamorra mal pisada y un poco de pan que le convidaban las mujeres de otros soldados. No supo de las pequeñas historias de ese lugar, tampoco le importaron. Durante los años que anduvo lejos, lo único que tuvo siempre presente es que una madrugada lo levantarían del ca...