Ir al contenido principal

1950 CALENDARIO NACIONAL Censo

Primeras letras

El 6 de mayo de 1950, se hace un censo de analfabetos, durante el gobierno de Juan Domingo Perón: el 8,6 por ciento de la población argentina era iletrada

El 6 de mayo de 1950, se hizo un censo de analfabetos en la Argentina. Fue durante el gobierno de Juan Domingo Perón y sus resultados fueron que el 8,6 por ciento de la población argentina era iletrada.
La educación formal, la alfabetización había llegado a todas la población y solamente una parte reconocía que no sabía leer ni escribir. Ya para ese tiempo estaba descartado el estereotipo de que solamente los ricos podían darse el lujo de pagar escuelas, porque la educación coún había llegado a todos los rincones del país.
El Censo Nacional que se hizo en el 2010 arrojó como resultado que solamente el 1,92 por ciento de la población es analfabeta, lo que sigue siendo un número muy elevado, detectable solamente con este tipo de encuestas casa por casa. En 1895, más de la mitad de los argentinos, el 53,3 por ciento, no sabía leer ni escribir. Para 1914 la cifra se había reducido al 35,9 por ciento, en 1947 era el 13,6, en 1960 el 8,5, en 1970 el 7,4, en 1980 el 6,1, en 1991 el 3,7 por ciento.
En el mundo hay 750 millones de adultos todavía hoy no saben leer ni escribir. Dos tercios son mujeres y muchos, chicos. El 4 por ciento de esa cifra, 32 millones de personas, viven en América Hispana. Son números oficiales de la
Estos números oficiales de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura son del 2017 y colocaron a América al sur del río Bravo en el cuarto puesto mundial del analfabetismo. Bolivia, Chile, Costa Rica, Ecuador y Argentina son los únicos países que tienen un 99 por ciento de alfabetizados.
Las cifras se alteraron en los últimos con la aparición de la pandemia del coronavirus, que obligó a muchos países, entre ellos la Argentina, a cerrar escuelas y por la masiva aparición de los teléfonos móviles que, si bien requieren saber leer y escribir para ser usados, han provocado un empobrecimiento del idioma y, justamente, de la capacidad de quienes los aprovechan, pues la comunicación se hace prácticamente con signos jeroglíficos o escritura ideográfica.
En la Argentina empero, llama mucho la atención el hecho de que la tasa de alfabetización femenina es superior a la masculina, lo que no es en absoluto habitual. El 99,06 por ciento de las mujeres están alfabetizadas, frente al 98,94 por ciento de los hombres.
Juan Manuel Aragón
©Ramírez de Velasco

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

PALABRAS El finde póngase las zapas para ir al súper en bici

Fábrica de idioma para bobos El apócope va convirtiendo el idioma que antes era bello en una lengua para infantes bobos: vea los últimos cambios "El finde los profes no van al cole, algunos le dan duro al Feis o prenden la tele. Luego se ponen las zapas y la bermu y van al súper o al híper en la moto o en la bici, mientras miran su Insta en el celu: pocos tienen compu y la usan para ver pelis". Amigo, si se pone a revisar la cantidad de apócopes que se usan todos los días, verá que en los últimos tiempos se ha construido un idioma para niños. Por si no lo sabe, avisa el diccionario que apócope es el proceso fonológico que consiste en la pérdida o eliminación de uno o varios sonidos al final de una palabra. Como para ir teniendo una idea de la cantidad de apócopes que se usan todos los días, a continación va una lista medio mal hilada. Facu por facultad, wasa por WhatsApp, comu por comunión, micro por microbús, auto, por automóvil, bijou por bijouterie, foto por fotografía, pr...

Caminata

Ilustración Jorge Rosenberg Para caminar sobre las escamas de salitre es necesario un temerario corazón riachos de agua enjabonada pueden inundar canchas de bolita y es posible perder la razón. Un juguete de plástico abandonado me reduce a la mínima expresión con las mandíbulas trabadas voy pensando que es imposible el amor. Para caminar por los barrios pobres de Santiago es necesario un temerario corazón. Ramírez de Velasco®

La cogida y la muerte

Ilustración Federico García Lorca A las cinco de la tarde. Eran las cinco en punto de la tarde. Un niño trajo la blanca sábana a las cinco de la tarde. Una espuerta de cal ya prevenida a las cinco de la tarde. Lo demás era muerte y sólo muerte a las cinco de la tarde. El viento se llevó los algodones a las cinco de la tarde. Y el óxido sembró cristal y níquel a las cinco de la tarde. Ya luchan la paloma y el leopardo a las cinco de la tarde. Y un muslo con un asta desolada a las cinco de la tarde. Comenzaron los sones de bordón a las cinco de la tarde. Las campanas de arsénico y el humo a las cinco de la tarde. En las esquinas grupos de silencio a las cinco de la tarde. ¡Y el toro solo corazón arriba! a las cinco de la tarde. Cuando el sudor de nieve fue llegando a las cinco de la tarde cuando la plaza se cubrió de yodo a las cinco de la tarde, la muerte puso huevos en la herida a las cinco de la tarde. A las cinco de la tarde. A las cinco en Punto de la tarde. Un ataúd con ruedas es l...

INTRUSO El invitado que no era

Imagen de ilustración nomás Una noche convertida en pesadilla íntima, con miradas confirmando algo que no cerraba en la escena Una noche un amigo me llevó a un cumpleaños, no conocía a nadie, ni a la dueña de casa ni a los invitados. Por ahí mi amigo enganchó una novia que sabía tener y se mandó a mudar con ella. Quedé sólo con esos perfectos desconocidos. Estábamos en el living y hablaban de sus cosas, de historias, viajes, relaciones que yo no conocía. En eso quise meter un bocadillo sobre algo que había dicho alguno. Apenas terminé de hablar se hizo un silencio sepulcral, todos me miraban. ¡Qué calor! De vez en cuando la dueña de casa me observaba con curiosidad. Se preguntaría quizás quién me había invitado. Cada vez que me miraba, rebuscaba en su memoria a qué hora había entrado, con quién, por qué. Qué hacía ese extraño ahí. Mientras refregaba mi pulgar derecho sobre la palma de la mano izquierda, un tic de cuando estoy nervioso, esperaba que se produjera algo: que cortaran la to...

COLECCIONISTA Machado era otra cosa

Luchito y su Wincher "Canchero, se servía vino en un vaso y luego de un trago reponía lo consumido de manera que nadie, ni él, supiera cuánto llevaba" Una noche, cuando a Luchito le comenzaba a pasar la macha, le tocó el timbre un vecino. Por el fondo había escapado un ladrón y posiblemente estaba en el patio. Salió corriendo, pescó un Winchester 44—40 que tenía en una vitrina, lo cargó rapidísimo y salió. Al parecer no había nadie. Por las dudas disparó tres veces. Los tres tiros pegaron contra el canto de la pared, parejitos, como si los hubiera medido con un centímetro. Los ladrones, si los había, nunca más aparecieron. Era coleccionista de armas. Decía que el Winchester era uno de sus fetiches, pero también tenía un Colt 45, un precioso 32 Orbea, con cachas de plata, una escopeta Purdey que, dicen, es una de las más costosas del mundo y varias más. Canchero, se servía vino en un vaso y luego de un trago reponía lo consumido de manera que nadie, ni él, supiera cuánto lleva...