Ir al contenido principal

1880 CALENDARIO NACIONAL Lynch

Benito Lynch

El 25 de julio de 1880 nace Benito Lynch, escrito conocido por sus relatos y novelas ambientados en la pampa

El 25 de julio de 1880 nació Benito Lynch, en Buenos Aires. Es un notable escritor. Es conocido por sus relatos y novelas ambientados en la pampa, de la que capturó la vida rural con gran autenticidad y sensibilidad. Su obra más destacada es "El inglés de los güesos", publicada en 1924, que narra la historia de un inglés que se establece en la pampa para criar ganado y las vicisitudes que enfrenta en su adaptación a la vida rural argentina. Murió en La Plata, el 23 de diciembre de 1951.
Era de una familia de origen irlandés, lo que influyó en su perspectiva y en algunos de sus personajes. Su narrativa se caracteriza por un estilo sencillo y directo, con un profundo conocimiento de la cultura y costumbres del campo argentino. Además de "El inglés de los güesos", otras obras importantes de Lynch incluyen "Los caranchos de La Florida", de 1916 y "Raquela", 1923.
A lo largo de su carrera se destacó por su habilidad para retratar a los personajes rurales con una humanidad y profundidad inusuales para la época. Sus descripciones detalladas y su enfoque en los aspectos psicológicos de sus personajes han llevado a muchos críticos a considerarlo un precursor del realismo social en la literatura argentina.
Además de su carrera literaria, tuvo una vida personal interesante. Se sabe que vivió en La Plata durante gran parte de su vida, ciudad en la que también desarrolló actividades culturales y sociales. Su obra no solo refleja la realidad de la pampa, sino también una visión crítica de los cambios sociales y económicos que afectaron a la Argentina a principios del siglo XX.
Su estilo ha sido comparado con el de otros escritores rurales como Ricardo Güiraldes y Domingo Faustino Sarmiento, aunque su enfoque es más intimista y menos épico. Lynch se centra en los individuos y sus historias personales, ofreciendo una ventana única al mundo rural argentino.
Sobre la obra "El inglés de los güesos", es importante destacar cómo utiliza la figura del extranjero para explorar temas de identidad y pertenencia. El protagonista, un inglés que debe enfrentarse a la dureza de la vida en la pampa, simboliza la lucha del individuo por encontrar su lugar en un entorno hostil y desconocido. Esta novela no solo es una pieza clave de la literatura argentina, sino que también ofrece una reflexión sobre la integración y la adaptación cultural.
A través de su obra, dejó un legado importante en la literatura argentina, destacándose por su capacidad para capturar la esencia de la vida rural y sus personajes. Su obra continúa siendo estudiada y valorada por su contribución a la comprensión de la cultura y sociedad argentina de su tiempo.

Cuestión personal
Me topé con Benito Lynch por primera vez a los 12 o 13 años. Leí todo lo que llegó a mis manos de este autor, sin cansarme jamás de sus cuentos. “De los campos porteños” y Palo Verde”, la magnífica novela “Los caranchos de la Florida” y varios otros que la memoria, esa traidora, no quiere traer al presente.
Juan Manuel Aragón
©Ramírez de Velasco

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

PEDAGOGÍA La leyenda todista

"Una ciudad otra", acuarela de Raúl Cisterna Una fábula contemporánea recorre el asfalto santiagueño y se adapta a culpas, temores y nuevas costumbres Así como hay un día de los empleados públicos que no tienen un día, yo soy la leyenda santiagueña comodín, usada para todo aquello que no la tiene. Me explico, entre los burócratas hay una fecha del empleado de Rentas, otra del empleado de Vialidad, otra del empleado municipal, pero hay una también para el resto, para los que no tienen festejo propio. Pero ningún otro dice: "Nosotros sí trabajamos, porque ya tuvimos nuestro festejo". Ya veo. Todos se prenden. Lo mismo hay una leyenda para las hermanas malas, para los que tienen relaciones con la comadre, el compadre o el cura, quienes pescan más de lo que precisan, para los que hacen daño al bosque, no alumbran los finados, no dan el asiento a las damas, apuestan por gallos ajenos. Bueno, soy la fábula para salir del paso. ¿Su hijo anda mal en la escuela?, soy un mons...

MODA El “okey” conquistó el almacén

"Break", acuarela de Raúl Cisterna No entienden un pomo de inglés, pero lo usan para sentirse modernos, exitosos o más cerca de Miami, lo que suceda primero Haceme un back up de tu smartphone, después hacemos un break y a la hora del brunch comemos una barbecue. ¿Okey? Es casi seguro que usted debe haber oído una conversación por el estilo. Y se sintió más perdido que cebolla en ensalada de fruta. Cada vez que le ponen un nuevo jefe en la oficina, sabe que vendrá con media docena de esas palabras. Y usted hará así con la cabeza, como si entendiera. La verdad es que, de todo lo que dijo, captó la mitad. Quizás no importe mucho, porque el otro tampoco sabe muy bien qué dijo: repite como disco rayado lo que oyó de los que supuestamente estaban en la pomada. Mandame el feedback por mail así hacemos un update del workflow antes del meeting con el team, porque el manager quiere chequear el performance y definir el planning del briefing. Ya van a saltar los sabelotodos de siempre a ...

SOLTERA Los pajaritos de Contaduría

"Oficina", acuarela de Raúl Cisterna Cada mañana atraviesa la oficina sin saber que alguien se derrite en silencio al verlo pasar Ella hace volar sus pajaritos cuando él llega, pero nunca se lo va a decir. Todas saben que el jefe las prefiere rubias, jóvenes, pulposas, divertidas. Así y todo, se levanta dos horas antes de salir de la casa y se pone de punta en blanco. Desayuna, se baña, se pinta, se viste, se mira en el espejo, se cambia la blusa, se vuelve a mirar, se vuelve a cambiar la blusa y sale corriendo a tomar el ómnibus para ir a la oficina. Cada mañana él pasea entre los escritorios derrochando simpatía, a todas piropea: las viejas lo tratan como hijo, las jóvenes le hacen chanzas, le aconsejan, se ríen de sus tribulaciones de pertinaz y codiciado soltero. Ella, tímida, lo adora en silencio, lo mira disimuladamente. No es rubia, joven, pulposa. Tampoco es divertida, aunque sus sobrinos digan que sí. Mira de reojo para todos lados, si nadie presta atención, lo obser...

FILOSOFÍA La realidad en ojotas

Perón en su caballo pinto Junte frases del General y pajaritos de redacción, y descubrirá que quizá nadie dice lo que piensa Un ligero debate para amenizar la semana sin recurrir a las noticias de los diarios, la radio, la televisión, internet: ¿qué está primero: la verdad o la realidad? Es decir, ¿la única verdad es la realidad, como quería el general Juan Domingo Aristóteles? Para muchos la frase es una tautología, pues repite aquello que se quiere explicar en la definición. Pleonasmo dirían otros y para el resto bien podría ser una superficialidad. En una de esas estamos ante una falsedad, se podría decir también. Porque si la única certeza fuera la realidad, no le dejamos nada a la Verdad (entiéndase: la Verdad no es uno de los atributos de Dios sino más bien —o, mejor dicho— su verdadero nombre). Dicho de otra forma y aunque suene a plétora redundante, la verdad es solamente la Verdad, pues fuera de ella, la realidad es aquello que los sentidos creen ver, oír y tocar. Pero también...

TERMINAL Tac, tac, tac

"Misterio", óleo de Raúl Cisterna Historia de un aparecido en la Terminal de La Banda que nadie volvió a ver: todo un misterio che A eso las tres de la mañana apareció un caballo en la terminal de ómnibus de La Banda. Nadie supo de dónde había salido. No tenía marca, ni apero, ni un lazo colgando. Era oscuro y grandote. Se quedó quieto en la plataforma cuatro, bajo el tubo fluorescente que chispeaba una luz mortecina. El primero en verlo fue el Turco Farías. Tomaba mate cocido en la misma jarra enlozada de hacía veinte años, cuando comenzó a laburar de sereno, y distinguió la sombra inmóvil. Pensó que estaba soñando. Después creyó que era un perro. Pero no, era un caballo. —¿De dónde has salido, hermano? —le preguntó el Turco. El caballo no le contestó. La terminal estaba vacía. El Chevalier de Buenos Aires recién llegaría a las cinco y media. Afuera, la ciudad dormía, de San Ramón a la Curva de Trujillo. El Turco buscó un balde y le puso agua. El animal la tomó despacio. A ...