Ir al contenido principal

1935 AGENDA PROVINCIAL Alba

Alberto Alba

El 6 de julio de 1935 nace Alberto Alba, escritor, editor, poeta, cuentista y figura central en la literatura santiagueña

El 6 de julio de 1935 nació Alberto Alba en Quitilipi, límite de Chaco y Santiago. Su familia vivía alternativamente entre Quitilipi y Quimilí, donde transcurrió su infancia. Desde joven mostró interés por la literatura, marcando el inicio de una carrera dedicada a la escritura y la edición.
Durante su adolescencia se radicó en Santiago. Aquí desarrolló su actividad literaria, destacándose en las décadas de 1950 y 1960. Su entorno, en el que había poetas, pintores y escultores, influyó en su formación como escritor. En esos años, comenzó a publicar poemas y cuentos.
En 1964, su cuento El gato apareció en la antología 11 Cuentistas argentinos, editada en Buenos Aires, junto a autores como Daniel Moyano y Haroldo Conti. Este relato consolidó su presencia en el panorama literario nacional. Alba se especializó en poesía, cuento y novela, explorando temas relacionados con la identidad regional y las experiencias humanas.
Además de escritor desempeñó un rol destacado como editor. A principios de la década de 1960, publicó obras de autores emergentes como Sebregondi Retrocede de Osvaldo Lamborghini y El frasquito de Luis Gusmán. También editó textos de Mempo Giardinelli, Raúl Santana, Federico Gorbea y Germán García, contribuyendo al desarrollo de la literatura argentina contemporánea.
Entre 1976 y 1980 vivió exiliado en Brasil durante la dictadura militar. Durante esos años, su actividad como escritor se vio limitada, pero continuó su labor editorial. Su experiencia en el exilio marcó su obra posterior, impregnada de reflexiones sobre el desarraigo y la memoria.
En 1983, Alba regresó a Santiago y retomó su actividad literaria y editorial con mayor intensidad. En 1990 publicó su novela La Casa de la Poesía, en la que narró las experiencias de un grupo de artistas santiagueños. La obra recrea el ambiente cultural de la región.
Dirigió la revista literaria Encuentro, auspiciada por la Sociedad Argentina de Escritores, de cuya comisión directiva formó parte. También colaboró con la revista Puro Cuento y el diario Nuevo Sur, donde publicó cuentos en los últimos años de su vida. Su trabajo editorial fortaleció la difusión de la literatura regional.
En 1993, de manera póstuma, se publicó su última novela, La viña del cazador, junto con una serie de escritos titulados Sellos violados, editados por Editorial Dimensión. Estos textos reunieron sus últimas reflexiones literarias, marcadas por un estilo introspectivo y poético.
Murió el 1 de julio de 1992 en Santiago. Su obra, centrada en la poesía y la narrativa, permanece como un testimonio de la riqueza cultural del noroeste argentino.
Juan Manuel Aragón
Ramírez de Velasco®

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

RADIONOVELA Entre dos corazones

"Teatro en el pago", acuarela de Raúl Cisterna Se narra lo que sucedió cuando se hizo una representación en el pago y cómo reaccionó la gente a la maldad de don Augusto El argumento es simple. Laura es una humilde maestra, hija ilegítima de don Augusto, un rico estanciero. Y no va y se enamora de Ricardo, su heredero. Don Augusto es su propio padre: es alguien cruel que mató a su madre cuando era jovencita, robó tierras, abusó de peones y mandó matar a quien se interpusiera. Y trama eliminar a Laura para no perder su fortuna, porque supone que ella sabe quién asesinó a su madre. Sus crímenes salen a la luz en un juicio dramático y Augusto es condenado a la horca. En el último capítulo de la radionovela sube al patíbulo maldiciendo a todos mientras Laura y Ricardo encuentran la redención. Nunca una audición había prendido tan fuerte en el pago como la de "Entre dos corazones", con los afamados Andrés de Santacruz como don Augusto, Pedrito Ibáñez como Ricardo, Rosita ...

LATITAS Alguien viene

Mi casa, acuarela de Raúl Cisterna La polvareda en el camino alteraba la rutina de una familia, en medio del monte, acostumbrada a recibir gente Cosas buenas traían las visitas, decían. Mi padre se alegraba cuando en el fondo del camino se levantaba la polvareda. “Alguien viene”, anunciaba y mi madre corría a arreglar la casa. Los cazadores llegaban con carne de animales mestizos, gorras chillonas, botas de caña alta y conservadoras de las que sacaban cerveza en latitas que los chicos juntábamos porque eran bonitas. Los llevábamos a entrenarse con las perdices que luego buscarían los perros para traer en la boca. Mi padre no les envidiaba la mala puntería. A veces apagaban tres balazos en una sola perdiz, que se mandaba a mudar volando y se perdía en la orilla del monte, gringos inútiles. En ocasiones quedaban hasta la noche para cazar vizcachas. Metían ruido por los alrededores, gritaban como en la cancha, andaban haciendo bombo en los guardabarros de las camionetas y volvían a la mad...

PEDAGOGÍA La leyenda todista

"Una ciudad otra", acuarela de Raúl Cisterna Una fábula contemporánea recorre el asfalto santiagueño y se adapta a culpas, temores y nuevas costumbres Así como hay un día de los empleados públicos que no tienen un día, yo soy la leyenda santiagueña comodín, usada para todo aquello que no la tiene. Me explico, entre los burócratas hay una fecha del empleado de Rentas, otra del empleado de Vialidad, otra del empleado municipal, pero hay una también para el resto, para los que no tienen festejo propio. Pero ningún otro dice: "Nosotros sí trabajamos, porque ya tuvimos nuestro festejo". Ya veo. Todos se prenden. Lo mismo hay una leyenda para las hermanas malas, para los que tienen relaciones con la comadre, el compadre o el cura, quienes pescan más de lo que precisan, para los que hacen daño al bosque, no alumbran los finados, no dan el asiento a las damas, apuestan por gallos ajenos. Bueno, soy la fábula para salir del paso. ¿Su hijo anda mal en la escuela?, soy un mons...

APUESTA El hombre que creyó entender Israel

Gráfico de Comunidades Plus Años de estudio, prisión y observación llevaron a Sinwar a una conclusión equivocada sobre su enemigo La soberbia suele ser el talón de Aquiles de los grandes estrategas, y la historia es un cementerio de planes perfectos que chocaron de frente contra la realidad. El destino de Yahya Sinwar y los acontecimientos que transformaron el tablero de Oriente Medio a partir de la fatídica jornada del 7 de octubre son el retrato de una colosal apuesta basada en el error de cálculo. Detrás de aquella ofensiva minuciosa no hubo solo astucia militar, sino también una profunda ceguera estratégica nacida, paradójicamente, de un exceso de confianza. Existe un detalle revelador para entender la psicología del líder de Hamás: Sinwar era un profundo conocedor de su enemigo. Durante las más de dos décadas que pasó en prisiones israelíes, aprendió a hablar el hebreo con fluidez, tradujo biografías de directores del Shin Bet y consumió diariamente la prensa local. Estudió las di...

Escondido en los muros

Ilustración Luis Cernuda Escondido en los muros este jardín me brinda sus ramas y sus aguas de secreta delicia. Qué silencio. ¿Es así el mundo?… Cruz al cielo desfilando paisajes, risueño hacia lo lejos. Tierra indolente. En vano resplandece el destino. Junto a las aguas quietas sueño y pienso que vivo. Mas el tiempo ya tasa el poder de esta hora; madura su medida, escapa entre sus rosas. Y el aire fresco vuelve con la noche cercana, su tersura olvidando las ramas y las aguas. Ramírez de Velasco®