Ir al contenido principal

1927 CALENDARIO NACIONAL Blaquier

Carlos Pedro Blaquier

El 28 de agosto de 1927 nace Carlos Pedro Blaquier empresario argentino y uno de los hombres más ricos del país, dueño de la empresa Ledesma

El 28 de agosto de 1927 nació Carlos Pedro Blaquier en Buenos Aires. Murió en esa misma ciudad, el 13 de marzo del 2023. Fue un prominente empresario y uno de los hombres más ricos del país, propietario de la empresa agroindustrial Ledesma. Acusado de crímenes de lesa humanidad durante la "Noche del Apagón" en Jujuy, ocurrido en Ledesma, Jujuy, durante la dictadura militar, la investigación y el proceso judicial en su contra se extendieron durante años, y al momento de su muerte, estaba procesado.
Ledesma, principal empleador privado de Jujuy, estuvo bajo la presidencia de Blaquier desde 1970 hasta el 2013. Además, fundó Pacuca, una importante productora de carne porcina y productos derivados, vendidos bajo la marca Cabaña Argentina. En sus operaciones agrícolas ocupaba más de 52.000 hectáreas de tierra, y durante el auge de la soja en Argentina, cultivó en más de 2.000 hectáreas de tierra arrendadas. También era dueño de la firma Catalinda y la financiera Calilegua.
La investigación judicial en su contra por crímenes de lesa humanidad inició en el 2005, destacando su presunta participación en la "Noche del Apagón", cuando fuerzas de seguridad, usando vehículos de Ledesma, secuestraron a casi 400 personas en Libertador General San Martín y Calilegua, muchas de ellas trabajadoras del ingenio. Estos detenidos fueron llevados a centros clandestinos de detención, donde muchos fueron torturados, asesinados y desaparecidos, según las denuncias.
En el 2012, fue procesado por la justicia federal de Jujuy como cómplice primario en 26 casos de privación ilegítima de la libertad. Sin embargo, en 2015, la Cámara Federal de Casación Penal revocó los procesamientos, declarando la falta de mérito. En 2021, la Corte Suprema anuló esta decisión y reactivó el procesamiento.
Además de su actividad empresarial, fue presidente honorario de la Sociedad Científica Argentina, miembro fundador de la Fundación Sanmartiniana y del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales, y miembro vitalicio de la Sociedad Argentina de Historiadores. Recibió el Premio Konex de Platino 2008 en la categoría de Empresarios de la Industria.
Estudió en el Colegio Champagnat, la Universidad del Salvador, el Instituto Superior de Filosofía y se doctoró en Derecho y Ciencias Sociales en la Universidad de Buenos Aires. La Universidad Pontificia Lateranense de Roma le otorgó un doctorado "Honoris Causa" en Filosofía. Fue autor de 24 libros de historia, filosofía y política.
Estuvo casado con Nelly Arrieta Wollman y fue designado presidente del Ingenio Ledesma en 1970 por sus suegros. Tras su muerte, su nieta Candela Blaquier heredó gran parte de su fortuna.
Tuvo cinco hijos, María Elena, Carlos Herminio, Alejandro, Santiago e Ignacio Blaquier Arrieta, todos miembros del directorio de Ledesma. Tras separarse de su esposa en los años 1980, estuvo en pareja con Cristina Khallouf. Fue conocido por su vasta colección de arte y objetos únicos, además de poseer lujosos yates y aviones privados.
En el ranking 2020 de Forbes, Carlos Pedro Blaquier y familia se ubicaban en el puesto 24 entre las 50 familias más ricas de Argentina, con una fortuna estimada en 490 millones de dólares.
Juan Manuel Aragón
Ramírez de Velasco®

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

1998 AGENDA PROVINCIAL Tragedia

El Tabycast El 10 de abril de 1998, se desata una tragedia en un departamento del TabyCast cuando un joven llegó a dejar a su hija, baleó a la madre, mató a la niña, se tiró por el balcón y murió El 10 de abril de 1998, se desató una tragedia en un departamento del edificio TabyCast cuando un joven llegó a dejar a su hija, baleó a la madre, mató de dos disparos la niña y se tiró por el balcón, muriendo casi al instante. A las 8 y 10 de la noche, Diego José Zaín, que tenía 24 años, llegó al departamento en que la joven, Ana Lugones Castiglione, de 19 años, vivía con la hija de ambos, Dolores de 4, y su abuela Carmen Garay. Estaban separados, su abuela no estaba en Santiago y una amiga que debía visitarla a esa hora, se había demorado. La niña había nacido el 8 de marzo de 1995 y el padre la llevó de vuelta al departamento del cuarto piso del TabyCast, frente a la plaza Libertad. Cuando Zaín tocó el portero eléctrico, la joven sintió miedo, porque él ya la había amenazado y en ese moment...

NARRACIÓN De pedo me salvé de ser linchado

Ilustración Lo que sigue ocurrió en la vida real; sirva como tardía confesión de un acto del que todavía me avergüenzo Lo que voy a referir aquí es cierto, así que no lo tome como un cuento sino como una narración. Es el asunto del pedo que adjudiqué a otra persona. Si una historia debe tener un justificativo, vaya desde ya esta advertencia: no lo hay. Fue pura maldad. Valga esta introducción por si a usted no le gustan este tipo de chismes; la cosa es maloliente. Va la narración. En un tiempo de mi vida cometí actos de periodismo explícito en el Nuevo Diario de Santiago del Estero. Después de las elecciones del año 95, ganadas por Carlos Arturo Juárez, me pusieron de corresponsal en La Banda. Iba a la mañana, tomaba notas de su actividad comercial, política, social y económica; al mediodía volvía a las oficinas de la Redacción, escribía las noticias y las ponía en las páginas asignadas. El drama era que a veces me daban dos páginas limpias, sin avisos, y no había tantas noticias como ...

OFICIO El oído del profesional

Cuti Carabajal No es virtuosismo aislado sino leer el ambiente ajustar repertorios y conducir veladas con sensibilidad entrenada Hay algo del profesionalismo que resulta muy notable, sobre todo entre los músicos: un cambio casi imperceptible de actitud, o de relación con el instrumento, según se hallen ante una audiencia multitudinaria, en un pequeño recinto público o entre amigos. No se trata de tocar siempre igual ni de mantener un empaque invariable, sino de introducir —a veces grandes, otras sutiles— modificaciones, porque saben que deben intentar que su auditorio pase un buen momento, sin traicionar su esencia. El profesionalismo, en este caso, no pasa por cobrar o no cobrar por cantar o tocar, sino por algo más profundo. A principios de la década del 70 vino a Santiago Eduardo Falú y, como tenía amigos, después del recital que ofreció en el teatro 25 de Mayo fue a la casa de uno de ellos. Contaba uno de los que estuvo presente que, en esa ocasión, no interpretó en la guitarra pie...

BUROCRACIA Firme aquí, aquí y aquí

Empleadas de la farmacia Detalles que llaman la atención en las farmacias al comprar un remedio: una molestia y una curiosidad final ¿A usted no le llama la atención que cada vez que va a la farmacia a comprar un remedio con la receta de una obra social le hagan firmar, aclarar la firma, poner el número de documento, en ocasiones dos o tres veces? Digo, porque a algún lado deben ir a parar esos papeles; en alguna parte estarán archivados, puede pensar alguien. Un cálculo somero llevaría a que la operación se repite al menos cien mil veces por día en todas las farmacias argentinas. Eso da como resultado más de 36 millones de firmas puestas en recetarios durante todo el año. La pregunta que se hacen muchos compradores de remedios es quién mira esas firmas, es decir, quién se fija si son verdaderas o fraguadas, quién descifra los nombres de los compradores. No diga que nadie, porque si le hacen firmar algo, se supone que luego controlarán. De otro modo, la firma —en este caso— sería un re...

FOLKLORE 1985 Alfredo Ábalos, bailarín

Alfredo Ábalos Tomado de Facebook hace justo un año, el 13 de enero del 2025, rescatado aquí para que no se pierda Por José Luis Torres Alfredo estaba en Rosario, parando unos días en casa. Era el verano de 1985 y lo invité al Puka Ruiz y a Oveja Montoya a comer un asado esa noche. Luego de comer aparecieron las guitarras y los cantores, estábamos en el patio disfrutando de las canciones y Alfredo le dice a Oveja “quiero que cantes algo tuyo”. Oveja eligió un gato compuesto en 1980 y comenzó a cantarlo, era el Nacunaná. Se sorprendió Alfredo, le encantó y se lo hizo repetir dos veces más “¡Qué hermoso Oveja!, te lo voy a grabar” Sonreía Oveja agradecido y Alfredo le dijo “¡No te enojes Oveja, quiero que lo cantes una vez más porque este gato merece ser bailado!”. El patio quedaba algo chico para bailar, así que corrimos la mesa y las sillas del living y ahí nos trasladamos. Pidió una compañera de baile y se dispuso a bailar Chary Ruiz, la esposa del Puka. Comenzó el gato y entonces apa...