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| Sedientos de sangre |
En el Ejército Revolucionario del Pueblo pensaban que la pureza ideológica se alcanzaba con sangre y que solo la violencia purgaría el país
Un pequeño gran genocidio preparaba Mario Roberto Santucho en caso de obtener, aunque fuera una mínima ventaja en la lucha revolucionaria que inició para tomar el poder a punta de pistola. En conversaciones informales, reconstruidas luego, le habría dicho a su hermano Oscar (Chicho):"Creo que para lograr la patria socialista vamos a tener que matar a no menos de un millón de personas".El dicho afirma que, si un gato tuviera el tamaño de un tigre, comería a sus dueños y, por las dudas, a todo el vecindario. Extrapolando el argumento se podría decir que, si un militante izquierdista de teléfono celular tuviera una ametralladora se cargaría a todos los que para él tuvieran cara de enemigos. Es una suerte que los padres, los abuelos de quienes hoy militan en organizaciones izquierdistas, no hayan accedido al poder. De haberlo logrado, habrían terminado con muchísimos argentinos, entre ellos mi padre, mi madre, algunos parientes y amigos.Santucho fue un contador público nacional santiagueño de 39 años, muerto por el Ejército argentino el 19 de julio de 1976 en Villa Martelli. Como se sabe, era un ideólogo férreo de la lucha armada. En documentos públicos como su proclama “¡Argentinos a las armas!” (publicada en El Combatiente el 31 de marzo de 1976, siete días después del golpe militar), convocó a una "guerra civil generalizada" contra la dictadura, previendo un "desafío histórico" que radicalizaría a las masas obreras y campesinas.
La cita sobre el millón de muertos surge de conversaciones internas, reconstruida en relatos históricos. La frase le habría dicho Santucho a su hermano Oscar durante una charla familiar en los años previos a su muerte, según testimonios recopilados en obras como El millón de argentinos que tenían que morir para instaurar la patria socialista y Los dos grandes fracasos de Santucho y su idea de “matar a un millón de personas” (Infobae, 2023).
Luis Mattini (seudónimo de Arnol Kremer Balugano), en sus memorias, corrobora un enfoque similar: el Ejército Revolucionario del Pueblo veía la revolución como un proceso de "purga" necesaria, en que la vanguardia guerrillera (inspirada en el foquismo de Ernesto Guevara) debía eliminar resistencias para imponer el poder proletario. Argumentaba que, dada la "corrupción" de la sociedad argentina (clase media, burguesía y "traidores" peronistas), solo una violencia extrema —similar a la Revolución Cultural china— liberaría al pueblo. Esto se alineaba con su estrategia de crear "zonas liberadas" en Tucumán (durante el Operativo Independencia de 1975), cuando el grupo armado buscaba un enfrentamiento total que costara miles de vidas de ambos bandos.
Estos relatos no son invenciones propagandísticas de la dictadura (que usó narrativas similares para justificar las matanzas que cometió). Provienen de fuentes internas del Partido Revolucionario de los Trabajadores, brazo político y cómplice directo del Ejército Revolucionario del Pueblo y análisis históricos posteriores.
El periodista Ceferino Reato (en “Disparen en la cabeza”) señalan que esta mentalidad contribuyó al aislamiento del movimiento encabezado por Santucho, que perdió más de 600 militantes entre 1975 y 1976 sin lograr la ansiada masificación popular.
Sea como fuere, por ahora los militantes de izquierda más radicalizados se dedican solamente a destilar odio en sus escritos en redes de internet, porque justamente el odio es lo que mejor les sale. En cualquier momento dejarán de ser tiernos gatitos, como se presentan ahora y saldrán a hacer lo que saben.
Esperen y verán.
Juan Manuel Aragón
A 23 de noviembre del 2025, en Maco. Pedaleando la mañana.
Ramírez de Velasco®



ResponderEliminarSantucho Francisco pertenecia a la etnia Aymara,su fenotipo y genotipo asi lo delatan.Tuve oportunidad de conversar con el y trasuntaba una verdadera reivindicacion de su etnia y la otras etnias del bolivia y Peru.Fue un personaje fascinante e interesante de una gran intelectualidad y conocimientos extraordinarios de su cultura,una de la razones de su "fervoroso nacionalismo llamemosle "originario"aunque personalmente creo que era un Panamericanista total y profundo de enorme raigambre y pasion.
"La Casona de los Taboada"(Destruida y derrumbada para construir oficinas publicas). Alli los Hermanos Santcho fundaron su libreria llamada en la década de 1960 como "AYMARA", DIMENSION de calle Buenos Aires al 100 y que fueron los fundadores del Partido del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y comandó el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), el mayor grupo guerrillero marxista (no peronista) de Argentina.Tambien los Santucho fundaron el partido Frente Revolucionario Indoamericano Popular (FRIP).
EliminarPero no es posible comprender íntegramente el fenómeno PRT-ERP sin conocer a su fundador y cerebro: el contador santiagueño Mario Roberto Santucho, «Roby», formado en la Universidad de Tucumán, casado conAna María Villarreal y padre de tres hijas y un varón, y réplica de la formación de Ernesto Che Guevara: viaje por América Latina, llegada a Cuba y creador varios frentes y movimientos marxistas-leninistas.
ResponderEliminarEl 19 de julio de 1976, refugiado en un departamento de Villa Martelli, oyó golpes en la puerta: era el capitán Juan Carlos Leonetti, al frente de un grupo de tareas y sospechando que allí podría haber guerrilleros, pero sin imaginar que se enfrentaría a Santucho, que estaba con su compañera Liliana Delfino y Benito Urteaga, uno de sus lugartenientes.
Furioso tiroteo. Santucho, muerto de un balazo en la cara, otro en el cuello y nueve de la cintura hacia arriba. Leonetti, herido en el vientre, llegó muerto al Hospital Militar sin saber antes a quién había enfrentado.
ResponderEliminarEl Frente Revolucionario Indoamericanista Popular (en adelante, FRIP)
se fundó en julio de 1961 con la propuesta de "asumir la lucha por las
transformaciones revolucionarias" Fue una organización política
dirigida por Francisco René, Oscar Asdrúbal y Mario Roberto Santucho,
y tuvo como zona de influencia las provincias de Tucumán, Salta y
Santiago del Estero.
Para ese entonces, en otras provincias, operaba desde 1957 una
organización de orientación trotskista que será reconocida por el nombre
de su periódico: Palabra Obrera, en adelante PO . Este
grupo que desarrolla su labor en Buenos Aires, Bahía Blanca, Tucumán,
Córdoba y Rosario, fue encabezado por Hugo Miguel Bressano Capacete,
alias Nahuel Moreno.
El 17 de Julio de 1964, el FRIP y Palabra Obrera acuerdan un trabajo
en conjunto mediante la constitución de un "frente único fraternal entre
ambas organizaciones". En abril de 1965, dan por iniciado el Partido
Unificado de la Revolución (PUR) que el 25 mayo del mismo año,
adoptará el nombre de Partido Revolucionario de los Trabajadores
(PRT)
ResponderEliminarEl "Negro" Santucho
Franciso René Santucho ha quedado hasta ahora injustamente eclipsado por su hermano, "el Robi". Pero fue el verdadero fundador del movimiento revolucionario que más tarde conduciría el famoso comandante guerrillero. Sólo que este y sus compañeros más jóvenes lo transformarían hasta convertirlo en algo prácticamente irreconocible.
En efecto, el Frente Revolucionario Indoamericano y Popular (FRIP), no era marxista leninista sino nacionalista, en un sentido bolivariano. Tampoco propulsaba ni estaba de acuerdo en impulsar la lucha armada como método para obtener un cambio revolucionario en la Argentina. Estas dos características habrían bastado para diferenciarlo casi completamente del PRT (Partido Revolucionario de los Trabajadores) y ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo), en que después desembocó. Pero había más. El tipo de nacionalismo que consideraba adecuado a nuestra idiosincracia fundaba sus bases en las culturas aborígenes de la América prehispana. Santucho (Francisco René) creía que una de las razones fundamentales de nuestros extravíos políticos como nación, residían en no haber tomado decidida ubicación en el lugar que nos correspondía: al lado y en profunda consubstanciación política, social, cultural y económica con los países hermanos de América Latina, desde nuestros limítrofes Perú, Chile, Paraguay y Bolivia, hasta los más distantes México, Guatemala, Honduras junto a los demás del Caribe. Esto es, comprender que una de las reivindicaciones principales de nuestra lucha tenía un contenido cultural y racial. Esta era la defensa de nuestro derecho a determinar una senda propia, que expresara nuestras particularidades y las defendiera firmemente en el concierto de las naciones.
Santucho (a quien llamaban "el Negro", apelativo este que también luego su hermano le birló), había viajado al Perú. Se había enamorado de la cultura quichua, de la cual por ese entonces podían encontrarse numerosos exponentes genuinos en Santiago. Durante su estadía en el país del Norte, al cual emigró para trabajar en profundas investigaciones filológicas, el "Negro" Santucho descubrió también y alternó con militantes del APRA, movimiento político fundado por el carismático Haya de la Torre, en los cuales abrevó y se inspiraría luego para la fundación de su propio movimiento.
En realidad Santucho fue al principio más bien anticomunista. El escritor Witold Gombrowicz -en las ya famosas impresiones sobre su paso por Santiago- recuerda que uno de sus hermanos, abogado, tuvo que ir a sacarlo de la policía debido a un ataque con bombas molotov que, junto a otros militantes nacionalistas, habían perpetrado contra la sede del Partido Comunista Argentino.
Francisco René fue perfilando su concepción política por etapas. Desde la caída del peronismo, la actividad agitativa que comenzó a desarrollar lo vinculó con algunos sectores sindicales, que más tarde conformarían lo que iría a llamarse la GGT "de los Argentinos", corriente nítidamente combativa, que se diferenciaba completamente de "la otra" CGT, conducida por burócratas colaboracionistas como Vandor o José Alonso. Propietario de una pequeña librería, ubicada en una antiquísima casona otrora perteneciente al prócer santiagueño Antonino Taboada, Santucho comenzó a impulsar una profusa actividad editorial. Director de Dimensión -revista cultural cuyo nombre era el mismo que ostentaba la librería-, en 1961 editó bajo tal sello su declaración de principios: "Qué es el Frente Revolucionario Indoamericano y Popular".
ResponderEliminarEn este folleto marcaba claramente sus posiciones: "no al imperialismo capitalista de los Estados Unidos, no al imperialismo comunista de la Unión Soviética; defensa de nuestra identidad latinoamericana y nuestras raíces indígenas, incluyendo las lenguas originales, que debían salvarse de la acelerada extinción alentada por los imperialismos denunciados para homogeneizar el mundo, organización desde las bases, a partir de los sindicatos, pero especialmente en nuestra región noroestina, desde el campesinado, principal fuerza revolucionaria del continente".
En un sentido práctico, Francisco René trabajó arduamente formando grupos de militantes campesinos, para visitar a los cuales viajaba constantemente al interior de la provincia. Como referente principal de ese "proto PRT", el "Negro" también participaba activamente en reuniones y actos en común junto a los sectores más combativos del peronismo en la proscripción.
Ya a mediados de los sesenta, el FRIP comenzó a expandirse entre el campesinado tucumano, principalmente a través del sindicalismo en la zafra. Fue el principio de su fin, pues allí Mario Roberto, principal responsable de esa expansión, iría concertando alianzas y tomando un camino que lo alejaría extraordinariamente de sus postulados iniciales
ResponderEliminarFundador del Centro Cultural "Dimensión", auspició charlas y conferencias de eminencias como Miguel Ángel Asturias (Premio Nobel de Literatura), Hernández Arregui, Bernardo Canal Feijóo, Orestes Di Lullo, entre otros. El escritor polaco Witold Gombrowicz en su libro "Diario Argentino", se refiere a la familia Santucho, citándolo como "el cacique", y a Roby como "el subdesarrollado".
El lo político "el Negro" venía de un pasado nacionalista, y por la lectura de Haya de la Torre, Mariátegui, etcétera, su pensamiento evoluciona. Con Oscar Asdrúbal (Chicho), "Petaca" Rizo Patrón, luego asesinado en Salta, Hugo Ducca y otros dieron nacimiento al FRIP (Frente Revolucionario Indoamericano y Popular), que editaba el periódico "Norte-Sur".
A fines de 1963 se hacen contactos con "Palabra Obrera", de tendencia trotskista. Liderado un sector por Bengochea, metalúrgico de Avellaneda, y el otro que contaba con el aparato del Partido, por Nahuel Moreno. Se hace propuesta de trabajo de frente único. Un integrante del FRIP se incorporaría en Buenos Aires a Palabra Obrera y un integrante de esta organización vendría a Tucumán para trabajar con el primero. Ambas organizaciones intercambiaron enseñanzas y "taras".
En el primer Congreso de Unificación del 25, 26 y 27 de mayo de 1965, nace el PRT (Partido Revolucionario de los Trabajadores). En el Segundo Confreso, realizado en julio de 1966, y en el Tercero, en septiembre de 1967, se manifiestan las diferencias, que terminan en ruptura, con PRT (La Verdad) de Palabra Obrera y PRT (El Combatiente) y confluyeron en este último la mayoría de los militantes, con Roby a la cabeza.
En 1968, Cuarto Congreso, se va Nahuel Moreno y el PRT adopta la tesis de la "lucha armada", tomando como base "El librito rojo", redactado por Roby, Juan Candela y Sergio Domenech. En 1969, en el Quinto Congreso, en un lugar cercano al río Paraná, se funda el ERP, ya liderado por Roby (testimonios aportados por Marcelo, ex militante).
Francisco René, a pesar de sus desacuerdos con Roby, en cuanto al enfoque de la vía armada como única posibilidad para la liberación popular, le fue fiel consecuentemente.
Se integró total y activamente al PRT, lo que le valió ser detenido en 1970 y alojado en la cárcel de Caseros, en Buenos Aires. Salió del país con opción, rumbo a Lima, Perú, en 1971. Hizo un viaje a Chile, durante la presidencia de Salvador Allende.
Se radicó luego en Tucumán, donde desapareció en abril de 1975. No fue visto en centro clandestino alguno.
Con respecto al tema de la violencia, que se incluye en este capítulo en relación con la resistencia del "Negro", un ex militante, Marcelo, expresa: "No ha sido tratado con objetivismo y rigor científico, teniendo en cuenta la memoria colectiva de los pueblos".