Ir al contenido principal

1904 ALMANAQUE MUNDIAL Cucurucho

Antiguo heladero

El 18 de junio de 1904 y por casualidad, un sirio que vivía en Estados Unidos inventa el cucurucho de helados


El 18 de junio de 1904 apareció el cucurucho para helados. En realidad, el primero fue producido en 1896 por Italo Marchiony, que había emigrado de Italia a Estados Unidos a fines del siglo XIX, inventó el cucurucho en Nueva York y le concedieron una patente en diciembre de 1903.
Aunque Marchiony es el inventor del cucurucho, Ernest Hamwi, un concesionario sirio, presentó de forma independiente una creación similar en la Feria Mundial de Saint Louis, el 18 de junio de 1904.
Había estado vendiendo un pastel crujiente parecido a un waffle, en un puesto justo al lado de un vendedor de helados. Por la popularidad de los helados, el vendedor se quedó sin platos. Hamwi solucionó el problema: hizo rodar ligerito uno de sus wafles y se lo dio. El cucurucho se enfrió en unos segundos, el vendedor le puso un poco de helado y listo.
Saint Louis, una ciudad de fundición, capitalizó rápidamente el éxito del cono. Hubo emprendedores que inventaron un equipo especial para hornear para hacer los cucuruchos de la Feria Mundial.
Stephen Sullivan de Sullivan, Missouri, fue uno de los primeros operadores independientes conocidos en el negocio del cucurucho para helados. En 1906 sirvió cucuruchos en Sullivan, Missouri.
Al mismo tiempo, Hamwi estaba ocupado con su Cornucopia Waffle Company Cornucopia (así se les llamaba allá, “cornucopios”). En 1910, fundó Missouri Cone Company, más tarde conocida como Western Cone Company (después les empezaron a decir “conos”, moda que está llegando a la Argentina).
A medida que se desarrolló el cucurucho de helado moderno, surgieron dos tipos distintos de conos. El enrollado era un waffle, horneado en forma redonda y enrollado (primero a mano, luego mecánicamente) tan pronto como salía de la plancha. En unos segundos, se endurecía en forma de cono crujiente. El segundo tipo de cono se moldeaba vertiendo masa en una cáscara, insertando un núcleo sobre el que se horneaba el cono y luego quitando el núcleo; o vertiendo la masa en un molde, horneándolo y luego partiendo el molde para que el cono se saque con poca dificultad.
En la década de 1920, el negocio de los cucuruchos se expandió. En 1924 se produjeron 245 millones. Ligeros cambios en la maquinaria automática han dado lugar al cucurucho de helado que conocemos hoy. Ahora, millones de cucuruchos enrollados se fabrican en máquinas capaces de producir alrededor de 150.000 cada 24 horas.
©Juan Manuel Aragón

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

NOMBRE El que decide no es el padre

Eufemiano y sus mujeres Una madre, una esposa y un cura terminan poniendo un nombre que acompañará toda una vida A último momento decidieron que si era varón se llamaría José Agustín, santo que les recordaba a parientes de ambos lados y, sobre todo, al que ya le estaban debiendo el nombre, porque en ambas familias habían sido muy devotos. También habían pensado cómo ponerle si era mujer, pero no viene al caso. No querían que su niño tuviera un nombre rubio y de ojos azules junto a un apellido morocho y español. Si le digo cuál es la época que más me gusta, le miento, porque en algunas cosas éramos muy crueles y las costumbres se han suavizado mucho, aunque ahora también haya cada cosa que a uno lo obliga a pensar en volver el reloj para atrás. No diga nada, ya sé que es imposible. Cuando nació, el 26 de abril de 1962, el hombre se fue al Registro Civil a anotarlo. Antes pasó por lo de su madre. “¿Cómo le van a poner?”, le preguntó. “José Agustín”. Pícara la vieja, le sugirió: “¿Por qué...

FAMILIA La tradición de la Virgen de la Montonera sigue viva en Santiago

María Mercedes Sotelo Se cuenta algo de la tradición de una vieja imagen de la Virgen de la Merced, llamada en Santiago de la Montonera El 26 de abril del 2015 se apagó la vida de María Mercedes Sotelo y su muerte pasó inadvertida también para algunos vecinos, que días después supieron de su fallecimiento. Era la cuidadora de la Virgen de la Montonera, antiquísima imagen de la Virgen de la Merced, custodiada en una pequeña capillita de estilo neocolonial, ubicada en Catamarca y 24 de Setiembre, en la capital de los santiagueños. Se cuenta que la Montonera le debe su nombre a que Antonino Taboada, puso bajo su protección las tropas que volvieron de la batalla del Pozo de Vargas, en abril de 1867. María Mercedes había recibido el mandato de la custodia de la imagen, de su bisabuela, Petronila Sotelo, bisnieta a su vez de la primera propietaria, Petronila Díaz, que a su muerte la dejó a su nuera Gertrudis Orellana de Sotelo. Agustín Chazarreta, hijo de don Andrés, el patriarca del folklor...

DESTINO La mujer equivocada

Mujer bajo la lluvia Un encuentro bajo la lluvia que confunde pasado y presente y deja abierta la duda de si alguna vez se conocieron Cuando la lluvia comenzó a insinuarse, primero pensé en refugiarme en una librería, pero la más cercana estaba a tres cuadras y calculé que no llegaba. Me metí en un bar. Hermoso, me dije, ver la lluvia a través del cristal, tomando un café. Pero, ¿ha visto lo que es el destino? Un instante después, llegó ella, apurada. Cuando dejó el paraguas en su silla, le incliné la cabeza y respondió. Tenía cara conocida. Me fijé que estábamos solos. Me acerqué a su mesa y le pregunté si podía sentarme. Respondió que sí. —¿Cómo andan tus cosas? —Bien, ¿y las tuyas? —respondió. Le conté que andaba de diez, que todo marchaba sobre ruedas, como debe ser. Como suele ocurrir, después de un intercambio de cortesías, nos quedamos callados. Entonces aproveché para preguntarle su nombre, porque no lo recordaba. —Lidia —me dijo y agregó su apellido. —¡Ah!, claro, Lidia —repus...

NARRACIÓN Una conversación interesante

Archivo, ilustración El paso de lo oral a lo escrito hace que se pierdan detalles de una historia que, de otra manera hasta haría reir Introducción. Muchas historias se han perdido para siempre porque viven en cómo las cuentan cuando se juntan los amigos en un bar cualquiera, en un asado, en un velorio. Si se las pasa al papel, se les va la gracia, es imposible transmitirlas con fidelidad, salvo que uno sea un gran escritor. Presencia. Antonio Pereyra y Roberto Llanos eran amigos. Solían juntarse los sábados, bebían y hasta se emborrachaban, pero poquito, no vaya a creer. Cuando se pasaban de copas, no hacían escándalos ni se daban al “tomo y obligo” ni molestaban con paradas de compadrito. Se quedaban en un rincón. De vez en cuando Antonio soltaba una sentencia: "Abril suele ser llovedor", decía. Y Roberto respondía: "Ahá". A eso le llamaban una conversación interesante. Elucidación. La vida ha llevado a que historias que antes eran mechadas con otras para ir dan...

La cogida y la muerte

Ilustración Federico García Lorca A las cinco de la tarde. Eran las cinco en punto de la tarde. Un niño trajo la blanca sábana a las cinco de la tarde. Una espuerta de cal ya prevenida a las cinco de la tarde. Lo demás era muerte y sólo muerte a las cinco de la tarde. El viento se llevó los algodones a las cinco de la tarde. Y el óxido sembró cristal y níquel a las cinco de la tarde. Ya luchan la paloma y el leopardo a las cinco de la tarde. Y un muslo con un asta desolada a las cinco de la tarde. Comenzaron los sones de bordón a las cinco de la tarde. Las campanas de arsénico y el humo a las cinco de la tarde. En las esquinas grupos de silencio a las cinco de la tarde. ¡Y el toro solo corazón arriba! a las cinco de la tarde. Cuando el sudor de nieve fue llegando a las cinco de la tarde cuando la plaza se cubrió de yodo a las cinco de la tarde, la muerte puso huevos en la herida a las cinco de la tarde. A las cinco de la tarde. A las cinco en Punto de la tarde. Un ataúd con ruedas es l...