Ir al contenido principal

1899 CALENDARIO NACIONAL Le Saige

Alice Le Saige

El 13 de marzo de 1899 muere Alice Le Saige, condesa francesa que dejó su país y pasó a residir en el Chaco; se desarrolló como ganadera y la mató un malón de indios


El 13 de marzo de 1899 murió Alice Francisca María de Chavagnac, en el Chaco, más conocida como Alice Le Saige. Nacida en París, el 7 de noviembre de 1840, fue una condesa francesa que dejó su país y pasó a residir en Argentina donde se desarrolló como ganadera.​
Nació en 1840 en París y recibió una buena educación. Su apellido figura entre el séquito de María Antonieta.​ A los 23 años se casó con Raoul Le Saige, vizconde de Villesbrune. Tuvieron seis hijos, dos varones y cuatro mujeres.
Las dificultades económicas de la familia, que reflejaban los dramas políticos que agitaban Francia a fines del siglo XIX, la llevaron a viajar a América con sus hijos, Rolando y Javier, y Magni, su jardinero.​ Su marido y sus hijas se quedaron allá.
Las malas lenguas comentan que Magni, presentado en América como un "tío", en realidad era amante de la condesa. Pero el hombre dejó pronto el lugar con rumbo al Paraguay.​
En 1888, pidió permiso al gobierno para instalarse como colona en el campo Arocena, a ocho leguas de Resistencia, Chaco. Se instaló en una casa de dos plantas, con todas las comodidades disponibles. En los siguientes diez años llegó a tener cuatro mil cabezas de ganado e hizo muchas mejoras agrícolas y ganaderas.
Se dice que a la estancia llegó una pareja de peones con un hijo. Alice se encariñó con el chico al que le decía Yenaró y fue dejado a su cuidado cuando sus padres se fueron.​
El lugar en que vivía con sus hijos era frecuente escenario de enfrentamientos entre el ejército y los belicosos mocovíes. A principios de marzo de 1899 sus hijos se fueron por trabajo y quedó sola con el mayordomo, sus empleados y Yenaró. Unos veinte indios de a caballo tomaron por asalto su casa y aunque tuvo tiempo de huir, cuando notó la ausencia de Yenaró volvió a buscarlo. Entonces fue atacada por uno de sus peones con una lanza.
Murió horas después. Su casa fue saqueada e incendiada.​
En Resistencia hay una calle que lleva su nombre: “Alice Le Saige”. Tiene un gran mausoleo donde descansa en paz, en la entrada principal del cementerio municipal “San Francisco Solano” de esa capital.
©Juan Manuel Aragón

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

VÍNCULO Traditio abre los seminarios de la Fraternidad San Pío X

Ceremonia religiosa de la Fraternidad Un documental muestra la vida cotidiana de los seminaristas en Europa y América sin centrarse en controversias externas Info Vaticana La Fraternidad Sacerdotal San Pío X ha estrenado el primer capítulo de Traditio, serie documental que abre al espectador las puertas de la vida interna de sus seminarios. Lejos de centrarse en polémicas eclesiales o debates canónicos, esta primera entrega pone el foco en el sacerdocio y en quienes se preparan para recibirlo, mostrando con una extraordinaria calidad cinematográfica el día a día de la formación sacerdotal tradicional. Durante más de una hora, el documental acompaña a varios seminaristas y diáconos en distintos momentos de su camino hacia la ordenación. La narración transcurre principalmente entre el Seminario Internacional San Pío X de Écône, en el cantón suizo del Valais, cuna histórica de la Fraternidad fundada por monseñor Marcel Lefebvre; el Seminario Nuestra Señora Corredentora de La Reja, en la p...

RECUERDOS El paisaje y el hombre

"Tizón, trebe y pava", fotografia de Jorge Llugdar Siempre se vuelve sobre sabores, sonidos y afectos que parecían comunes hasta que desaparecieron ¿Ha probado el guiso de torcaza, amigo? ¿Sabe de qué se trata la felicidad? ¿Alguna vez anduvo cerca de los límites de esa sensación tibia y engañosa que le agarra siempre después del amor? ¿Qué nombre excelso tiene la vida después de un guiso de cabrito y un plato de mazamorra? ¿Y entonces dónde queda la leche con calabaza? ¿Y los besos de esa mujer? ¿Ha dormido la siesta en catre de tiento y jerguillas, a la sombra del paraíso japonés, sin que le importe si el mundo sigue en vigencia o se ha venido abajo? ¿Le ha salido del alma la expresión “si esto es la guerra que la paz no vuelva nunca”? ¿Qué hay del mate de después de sestear?, ¿se ha percatado de que tenía un sabor distinto cuando estaba con ella? ¿Ha visto las cabras volviendo al chiquero por las tardes? ¿Se acuerda del sabor de la algarroba?  ¿Podría abarcar el azul del C...

Don Belianís de Grecia a Don Quijote de la Mancha

Ilustración Miguel de Cervantes y Saavedra Rompí, corté, abollé, y dije e hice más que en el orbe caballero andante; fui diestro, fui valiente y arrogante, mil agravios vengué, cien mil deshice. Hazañas di a la fama que eternice; fui comedido y regalado amante; fue enano para mí todo gigante, y al duelo en cualquier punto satisfice. Tuve a mis pies postrada la Fortuna y trajo del copete mi cordura a la calva ocasión al estricote. Mas, aunque sobre el cuerno de la luna siempre se vio encumbrada mi ventura, tus proezas envidio, ¡oh, gran Quijote! Ramírez de Velasco®

1991 AGENDA BANDEÑA Teatro

Oreste Pereyra fue uno de los que saludó la inauguración El 8 de junio de 1991 se inaugura el teatro municipal de La Banda, en un acto con bombos y platillos El 8 de junio de 1991 se inauguró el teatro municipal de La Banda. Se hizo en la oportunidad, un acto con bombos y platillos, que incluyó un festival artístico de danzas argentinas, a cargo de la escuela Latinoamericana, dirigida por Mercedes Ballerini de Messad. La incuria municipal de varios gobiernos que pasaron por la calle 25 de Mayo de la vecina ciudad, convirtió este orgullo bandeño en un recuerdo que a veces regresa con el viento de la nostalgia. De todas maneras, es bueno recordar que la sala tenía una capacidad de 283 butacas y un escenario de 82 metros cuadrados; equipo de sonido propio: un multicanal con dos bandejas profesionales de 100 vatios de salid por canal y capacidad para ocho micrófonos. Tenía, asimismo, un equipo de proyección para películas de 8 y 16 milímetros y un proyector de diapositivas. Además, contaba...

REGRESO Todos bien, gracias

Ilustración tomada de internet "Nunca nos habíamos abrazado y darse la mano era cosa de gringos creídos, me había dicho de chico" Nos quedamos un rato sin decir nada, y le pregunté: —Qué tal el carro. —¿El qué? —El carro —repetí— qué tal anda. Me miró, quizás pensando la forma menos dura de responder. Después dijo que ya no se usaba el carro porque pasaba una camioneta tirando un acoplado o, directamente, el camión que llevaría a Buenos Aires la cebolla, el melón, la calabaza. Ah, dije. Me quedé callado. Se notaba que estaba incómodo en el aire acondicionado de la terminal nueva, primera vez que venía y nunca sabría si le gustaba o no, porque a mí por lo menos no me lo diría. No son curiosos, mejor dicho, no les gusta parecerlo. Se dan cuenta de todo, pero no hacen como nosotros, que abrimos grandes los ojos, nos sorprendemos y movemos la cabeza para aquí y para allá. Ellos no, observan callados, como si no estuvieran mirando para después, en el pago, contar lo que han visto....