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1884 ALMANAQUE MUNDIAL Masonería

LeónXIII

El 20 de abril de 1884 el Papa León XIII ratifica la condena a la masonería mediante la encíclica Humanum genus, que aborda también la crítica al naturalismo


El 20 de abril de 1884 el Papa León XIII ratificó la condena a la masonería mediante la encíclica Humanum genus, la cual aborda también la crítica al naturalismo, así como a la concepción de soberanía popular y la separación entre la Iglesia y el Estado.
Esta decisión papal surgió tras la conclusión de los Estados Pontificios, cuyo territorio fue anexado al Reino de Italia. Con esto, se puso fin a más de mil años de reinado temporal de la Iglesia Católica sobre ese territorio.
Humanum genus subraya el riesgo particular que enfrentan los católicos en ese momento, debido a que los "partidarios del mal" se están volviendo menos reservados, como lo evidencia la creciente apertura de la masonería en la sociedad. Aunque esta sociedad secreta había sido previamente condenada por pontífices anteriores, la encíclica señala que su naturaleza está evolucionando, con los masones siendo más visibles en la sociedad y en sus ideales.
Aunque la encíclica no menciona explícitamente las actividades masónicas en otros países, es plausible considerar que la legislación educativa impulsada en Francia por Jules Ferry, quien era masón y ministro de educación durante ese tiempo, pudo haber influido en su publicación.
Humanum genus critica diversas actitudes y prácticas de los masones, incluyendo su indiferencia religiosa, la promoción de una educación secular excluyendo el papel de la Iglesia, así como la creencia en que el pueblo es la única fuente de soberanía.
Desde 1738, la Santa Sede había prohibido a los católicos unirse a la masonería mediante la bula papal In eminenti apostolatus, emitida por el Papa Clemente XII.
La encíclica destaca cómo los papas anteriores ya habían advertido sobre el peligro que representa la masonería para la fe católica y para el Estado. Se enfatiza que, aunque individualmente los masones pueden ser personas respetables, la participación en la masonería los somete a una especie de esclavitud y los induce a realizar actos malvados.
Humanum genus describe la doctrina fundamental de la masonería como naturalismo, afirmando que esto lleva al deísmo y al gnosticismo, contradiciendo así las enseñanzas de la Iglesia.
La encíclica hace hincapié en la incompatibilidad entre la enseñanza católica del pecado original y el enfoque liberal de la masonería y el naturalismo. La masonería propone una visión del matrimonio como un simple contrato, lo que repercute en su postura hacia la educación religiosa de los hijos.
En el ámbito político, la masonería defiende la soberanía popular como la fuente de todos los derechos, excluyendo así cualquier autoridad que no sea la del propio hombre.
Humanum genus proporciona una lista de errores y peligros de la masonería, así como posibles remedios. Entre ellos se incluye instruir a los fieles en la fe, revitalizar asociaciones católicas como la Orden Tercera de San Francisco y la Sociedad de San Vicente de Paúl, y prestar atención especial a la educación de la juventud para prevenir su influencia. Sin embargo, se reconoce que estos esfuerzos pueden no ser suficientes, por lo que se hace un llamado a la intercesión de la Virgen María.

Cuestión personal
El ámbito de reclutamiento natural de masones más común, según decían cuando éramos jóvenes, eran el Rotary Club y el Club de Leones, decididamente ateos y que propugnaban una solidaridad desprovista de todo amor a Dios. Antaño los padres solían prevenir contra estos malvados que, entre otras enseñanzas sostenían: "La base granítica de la futura política (en la masonería) debe ser la guerra contra el Catolicismo sobre toda la superficie del globo", según Ferdinando Petrucelli della Gatina. Hoy, que los obispos se reúnen no solamente con miembros del Rotary, sino que son nombrados hermanos, y algunos otros han asistido públicamente a las tenidas masónicas, los que de verdad creemos, reafirmamos y refirmamos las enseñanzas de León XIII en Humanum Genus.
Juan Manuel Aragón
©Ramírez de Velasco

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