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RASERO De feto a niño por nacer

Hipocresía en polvo

Cuando se habla de aborto el New York Times habla de “feto”, pero si es el hijo de un inmigrante ilegal, entonces es “niño por nacer”

por Jaime Gurpegui
en Info Vaticana
El New York Times lo ha vuelto a hacer. Esa máquina de manipulación cultural y semántica no deja pasar una oportunidad para moldear el lenguaje según la narrativa ideológica que le conviene.
En su intento por vendernos su agenda progresista, el periódico más influyente del mundo parece incapaz de sostener una coherencia ética, y su última contradicción es tan descarada que insulta a la inteligencia de cualquiera.
Cuando el tema es el aborto, el New York Times utiliza fríamente el término “feto”, despojando de humanidad al ser humano en gestación. No importa si hablamos de un bebé de ocho semanas o de treinta y seis. Es un “feto”, una entidad casi clínica, algo que, según ellos, no tiene derechos ni debe tenerlos.
Pero, ¡ay!, cuando hablamos de inmigración ilegal, el mismo periódico cambia el chip. Ahora ya no es un “feto”, sino un “niño por nacer” (“unborn child”). De repente, ese ser en el vientre materno tiene valor, merece consideración y hasta suscita debate jurídico. ¿Por qué este cambio de narrativa? Muy sencillo: porque en este contexto, reconocer la humanidad del bebé en gestación sirve a su objetivo político.
No es casualidad. Es manipulación. Es retorcer las palabras para avanzar en una agenda que desprecia la verdad y se alinea con lo políticamente conveniente. ¿A cuántos lectores engañarán con este juego lingüístico? ¿Cuántos no se darán cuenta de que el “niño por nacer” que aparece en su titular sobre inmigración es exactamente el mismo “feto” al que le niegan el derecho a la vida en otro contexto?
Ramírez de Velasco®

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