Ir al contenido principal

ABORTO El argumento al que la Iglesia no recurrió

Imagen odiada por aborteros, ¡niños jugando!

La jerarquía eclesiástica abandonó veinte siglos de enseñanzas católicas para volver sobre el argumento científico, que, entre otras rengueras, se refuta a sí mismo

Cuando llegó la discusión sobre el aborto, muchos católicos esperaron la voz de la Iglesia, no solamente para despejar sus dudas, martillados por millares de comentaristas de todos los medios a toda hora, sino para ver cómo se esclarecía a los fieles sobre las razones religiosas para instar a la sociedad a abominar de tal crimen.
Fue en vano.
Cualquiera podría recordar que, por intermedio de algunos de sus más conspicuos representantes, la Iglesia Católica sí habló en diversos foros y hasta en el mismo Congreso de la Nación, exponiendo sus reparos a esta ley. Sí, bueno, pero, así como uno esperaba argumentos sociológicos de los sociólogos y razonamientos legales de los abogados, también pretendía que la Iglesia ofreciera sus censuras religiosas. Pero se limitó a repetir explicaciones bobaliconas, tomadas, al parecer, del Libro Gordo de Petete, sobre la existencia de la vida desde la concepción. Es decir, renunció a lo que era, se disfrazó de racional y positiva, perdiendo así la última oportunidad de mostrar su esencia, su razón de ser, su por qué en la historia argentina.
Se pedía que apelaran, al menos, al “imago Dei”, porque todos hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios; o al también bíblico “no matarás”. Al menos que acudieran a san Mateo, cuando recuerda las palabras de Nuestro Señor: "Lo que hicieron a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicieron". Pero no, los curas, los obispos, se dieron el lujo de abandonar veinte siglos de enseñanzas católicas para volver sobre el argumento científico, que, entre otras rengueras, se refuta a sí mismo.
“Si apelábamos al Magisterio de la Iglesia íbamos a perder la discusión”, dijeron algunos. Los fieles sabían perfectamente, pues así lo hicieron saber las autoridades de todos los partidos, que se iba a perder la votación en el Congreso, pues la política no se podía dar el lujo de que le votaran en contra una iniciativa considerada “vital”. Aunque perdieran la discusión, como efectivamente sucedió.
Por lo tanto, para los católicos era mejor pelear con las botas puestas como hicieron, entre otros, algunos líderes de cultos evangélicos, antes que recurrir a un discurso que no era propio. Mejor dicho, era impropio, que no es lo mismo.
Pero, hay que decirlo, la Iglesia Católica viene desde hace mucho queriéndose parecer a una oenegé de boluditos consuetudinarios e intrascendentes, y a veces lo logra. De hecho, su jerarquía de cura para arriba, cree en algo que le da vergüenza admitir públicamente y por lo tanto se disfraza de lo que sea para no ser lo que es, una religión. Esa es la razón que explica por qué durante el debate sobre la matanza de chicos, no habló de los Santos Inocentes y —mucho menos— sobre la realeza de Cristo a quien los aborteros quisieron matar en el seno materno.
Ni el Papa esquivó los argumentos ñoños, las razones laicas, por llamarlas de alguna manera:
Dijo: “El aborto es un homicidio. Sin medias palabras: quien realiza un aborto, mata”.
También: “Coge cualquier libro de embriología, de los que se estudian en las facultades de medicina. La tercera semana después de la concepción, muchas veces antes de que la madre se dé cuenta, ya están todos los órganos, todos, incluso el ADN. ¿No es eso una persona? Es una vida humana, y punto. Y esta vida humana debe ser respetada”.
Otra: “El camino hacia la paz exige el respeto de la vida, de toda vida humana, empezando por la del niño no nacido en el seno materno, que no puede ser suprimida ni convertirse en un producto comercial”.
¿Y Dios, y Cristo, y los Evangelios, y el Magisterio de la Iglesia, y los santos, y los mártires y los doctores de la Iglesia, y los sabios católicos y el enorme corpus católico en que se apoya la fe? ¿De un lado peleaban a favor de la muerte de inocentes y de este lado se ponían sobre la mesa argumentos fácilmente rebatibles?
Pero, no fue lo peor, no señor.
Después de la sanción de la ley, la Iglesia dio vuelta la página y pasó a ocuparse de los asuntos de siempre, es decir, sus tiquismiquis sobre el porcentaje de pobres que hay o no hay en la Argentina, la salvación del ecosistema plantando árboles en todas partes, la importancia del cuidado del medio ambiente y otras pequeñeces al uso. No reza por el alma de los pobres angelitos, muertos sin razón, sin darles una mínima oportunidad de vida, tampoco pide por la salvación del alma de las mujeres que mataron a los propios hijos en su vientre, no vaya a ser que se enojen las beatitas de la misa de ocho.
Para quien quiera saberlo, según datos del Ministerio de Salud de la Nación, hubo 32.758 abortos durante el 2021, primer año desde que se puso en marcha la ley. En el 2022 se informó de 96.664 matanzas y en el 2023, entre enero y septiembre, se registraron 69.421 abortos, en todos los casos en el sistema público, según un pedido de acceso a la información realizado por Chequeado al Ministerio de Salud. Entre el 2021 y septiembre del 2023, se registró una masacre 245.015 chicos en la Argentina, ¡un cuarto de millón de niños!, oiga bien, más que los habitantes de una ciudad mediana, que no irán a la escuela ni a jardín ni jugarán en las plazas ni serán acariciados por nadie, convertidos en viento en el viento de un huracán que pasó por una Nación que se enorgullecía de acoger en su seno a los hombres de buena voluntad de todo el mundo y hoy se odia tanto a sí misma, que mata lo más precioso que tiene, por las dudas los niños molestes, lloren, quieran comer, exijan una patria en la que vivir orgullosos y un Dios para amar.
Juan Manuel Aragón
A 3 de agosto del 2025, en Mailín. Haciendo una promesa.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. ERNESTO ANTONIO JEREZ4 de agosto de 2025 a las 8:10

    Tienes razón Juan Manuel, aparte pienso que cada futuro hijo en el vientre de su madre, es un regalo de Dios y por eso debemos aceptarlo!!!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

COLABORACIÓN La humildad es sabiduría

El Papa Benedicto XVI El Papa Benedicto abrió su honda sabiduría con humildad para reconocer la fe y comunicarla a todos Por Juan José Ramón Laprovitta Lo verdadero y bueno se ofrecen a la contemplación, y su viva simbiosis marca la integridad del ser y hace surgir la belleza de la sabiduría sólo en la humildad. La sabiduría es la experiencia de la vida en su devenir, alumbrada por la observación, el estudio, el trabajo, los anhelos y es asumida como escuela para aceptar las luces y corregir las sombras. Y así, desde la humildad, la luz se eleva en el seno de la oscuridad para alumbrar el esplendor de la Verdad. Y en estos tiempos donde la soberbia nos satura con sus múltiples expresiones, y que a veces tienen hasta una hipócrita piel de cordero, se impone no olvidarnos y tener siempre presente al testimonio silencioso sin parangón, del gran Papa Benedicto XVI, que nos abrió a todos su honda sabiduría, para reconocer la Fe y comunicarla a todos, pero sobre todo, lo que ha vivido ante n...

CATEGORÍAS Lo que hay en la viña del Señor de Feibu

"Feibu", de Raúl Cisterna Seguramente usté es alguno de los que se nombra en la nota, fíjese bien, si no figura, seguro que le pasa raspando De cada diez personas que entran en Feibu, once son revolucionarios. Usted dice que no tiene una ideología definida, que un día piensa una cosa y al siguiente otra. Pero en alguna categoría de las siguientes entra, según sus amigos, sus enemigos, la gente que lo quiere, la que no lo quiere, la que más o menos. Fíjese bien porque seguramente cabe en la categoría de los feibuqueros de izquierda, agoreros, candidateables, acomodaticios, estatistas, de derecha, tuiteros, gubernistas, cogedorcitos, poetisas, de centro, animistas, marxistas leninistas, políticos, trosquistas, nazis, artistas, aborteras, fachos, groseros, jodidos, mala yunta, pro-eje, budistas, anticlericales, aliados, médicos, opas, entrometidos (entremeses les dicen en el campo), marcianos, estúpidos imberbes, vegetarianos, optimistas, carneros, obreros, todistas, caceroleros...

PERIODISMO Longobardi, Milei y chu chu uá

Marcelo Longobardi El periodismo se ha convertido en una de las maneras más bajas de hacer política, con el Presidente revoleando mierda Marcelo Longobardi nunca fue santo ni de mi devoción. Como periodista me parece un tipo antipático que hace entrevistas a alguna gente con la que está de acuerdo o más o menos y a los que le responderán lo que no le gusta, los increpa de mala manera. Se peleó con Jorge Lanata y se mandó a mudar de radio Mitre, en la que conducía lo que llaman “la primera mañana”, que es el horario en que la gente se levanta y está saliendo a trabajar, al menos en Buenos Aires. Después anduvo haciendo no sé qué, por Estados Unidos y volvió a radio Rivadavia a hacer lo que sabe, conducir un programa con el que se despiertan los porteños. Esta vez no le fue muy bien, sobre todo porque su equipo, es decir los que trabajaban con él en Mitre, quedaron en Mitre. No es que fueran gran cosa un humorista o imitador de chistes gruesos, una voz femenina sensual y periodistas espe...

TRABAJO Por qué actualizar el currículum

"Redacción", de Raúl Cisterna Un pequeño cambio de palabras puede desencadenar una situación difícil, según lo explico en este cuento Hacía tiempo que me venía diciendo que debía actualizar mi currículum. Uno nunca sabe cuándo va a necesitarlo. Siempre es bueno tenerlo listo, prolijito, por las dudas. En esos días el diario estrenó compañera: una nieta del dueño. No llegó para averiguar cómo funcionaba el asunto sino para indicarnos qué teníamos que hacer. Los nietos creen que han nacido sabiendo. Traen la sabiduría en la sangre. Entran a la empresa que levantaron los mayores con la vista en alto porque se las saben todas. ¿Quién les va a decir algo?, nadie. Primero se metió con los periodistas de la sección Interior. Se ve que le molestaba que publicaran noticias que consideraba intrascendentes. Le explicaron que dependían de lo que enviaran los corresponsales. En muchos lugares eran canillitas que se las ingeniaban para mandar alguna noticia mal redactada, casi siempre sin ...

CATÓLICOS La Iglesia que quieren los progres

Sacerdotisa imaginaria Mujeres sacerdotisas, matrimonio homosexual, aborto, lenguaje de género, comunión como sea, son algunas cuestiones que quedaron inconclusas en el papado de Francisco Un ejercicio interesante de estas últimas horas, ha sido leer en internet, en sus redes y oir en la televisión, en la radio, la mayor cantidad posible de notas laudatorias del Papa Francisco y tratar de hallar un hilo conductor en todas ellas. La idea de esta nota no es mostrar o dejar de mostrar lo que hizo el Papa argentino, sino lo que mucha gente vio en él, lo que quiso ver y lo que sigue observando ahora que ha muerto. Lo primero es que su papado fue el comienzo de una revolución que quedó inconclusa. Más allá de lo que se diga, el contexto o lo que se aclare, quedan frases sueltas, como “hagan lío” y otras, que calaron fuerte en la mentalidad del hombre común: "¡Cómo me gustaría una Iglesia pobre y para los pobres!", “Recen por mí”, "El verdadero poder es el servicio", ...