Ir al contenido principal

1897 AGENDA PROVINCIAL Rural

Yerra

El 23 de octubre 1897 se sanciona el Código Rural de Santiago, parte de una corriente legislativa en las provincias argentinas

El 23 de octubre 1897 fue sancionado el Código Rural de Santiago del Estero, como parte de una corriente legislativa en diversas provincias argentinas, como Tucumán también ese mismo año, y precedida por otras como Salta (1884), Córdoba (1885), San Luis (1888) y Jujuy (1893). Esta legislación formaba parte de un marco rural y agrario más amplio implantado en el país a fines del siglo XIX.
La sanción de este cuerpo normativo implicó una formalización y sistematización del derecho rural en la provincia: fue una herramienta legal destinada a regular aspectos vinculados a la propiedad rural, uso de la tierra, marcas y señales, y posesión de semovientes, siguiendo tendencias provinciales y nacionales en ese campo.
En ese contexto histórico, el país experimentaba la consolidación de una propiedad liberal, individual y plena sobre la tierra. Sin embargo, esta concepción a menudo coexistía o chocaba con estructuras tradicionales, comunitarias o consuetudinarias, especialmente en provincias del norte como Salta.
El caso de Santiago del Estero se alinea con el de otras provincias como Santa Fe (1901) y Corrientes (1902), que también sancionaron códigos rurales en esa misma época. En 1897 se observó un notable proceso de codificación en el país, consolidándose normas específicas por provincia que regularon el ámbito rural y agrario.
El impulso normativo hacia un código rural fue parte de una estrategia legislativa para modernizar y ordenar el derecho agrario local. Se trataba de sustituir o complementar el derecho tradicional (como el uso de marcas y señales o mojones) con un sistema legal escrito, adaptado a la creciente producción agraria provincial.
El Código Rural de Santiago del Estero fue reformado en 1942.
Las codificaciones rurales provinciales reflejaban no solo una voluntad modernizadora, sino también un instrumento de control estatal sobre prácticas rurales. La aparición de estos códigos permitía al gobierno regular formas de marcación y acreditación de propiedad en el ámbito rural, muchas veces extendiendo el alcance del Estado sobre espacios geográficos extensos y dispersos.
El proceso de sanción en 1897 constituye una pieza clave dentro del desarrollo institucional de Santiago. Fue un paso hacia la consolidación de un marco legal formal que daría soporte al ordenamiento de la producción agrícola y ganadera provincial.
Fue un momento decisivo en el devenir institucional e histórico de la provincia pues representa la incorporación efectiva de una normativa moderna destinada a regular el mundo rural santiagueño, alineándose con una tendencia nacional de codificaciones agrarias. Además, fue parte de un proceso de integración del derecho nacional y provincial, reflejo del avance del modelo liberal de propiedad, y un recurso para la regulación estatal del espacio rural. Su sanción y posterior reforma evidencian su importancia histórica en el paisaje legal de la provincia.

Marca
Acotación
El código pertenece a la tendencia de codificaciones provinciales surgidas en esa época, como la de Mendoza, Córdoba, Salta, Santa Fe, entre otras. Pero a diferencia de los códigos “tradicionalistas” (como en Salta, Catamarca o Jujuy), el de Santiago seguía una doctrina contraria: permitía “la prueba en contrario” en materia de marcas y señales. Es decir, algunos artículos del código regulaban aspectos como, marcas y señales de ganado: las normas establecían criterios sobre propiedad y presunciones frente a estas marcas, aunque permitiendo que se impugnen (prueba en contrario).
La prueba en contrario indica que, aunque se presume la validez de una marca o señal (por ejemplo, en un animal o en un campo), esta presunción puede ser desafiada con evidencia contraria. Esto contrasta con códigos más rígidos, en los que la marca bastaba como prueba definitiva de propiedad. Este enfoque más flexible refleja una visión jurídica más “positiva”, moderna y menos tradicional.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

1998 AGENDA PROVINCIAL Tragedia

El Tabycast El 10 de abril de 1998, se desata una tragedia en un departamento del TabyCast cuando un joven llegó a dejar a su hija, baleó a la madre, mató a la niña, se tiró por el balcón y murió El 10 de abril de 1998, se desató una tragedia en un departamento del edificio TabyCast cuando un joven llegó a dejar a su hija, baleó a la madre, mató de dos disparos la niña y se tiró por el balcón, muriendo casi al instante. A las 8 y 10 de la noche, Diego José Zaín, que tenía 24 años, llegó al departamento en que la joven, Ana Lugones Castiglione, de 19 años, vivía con la hija de ambos, Dolores de 4, y su abuela Carmen Garay. Estaban separados, su abuela no estaba en Santiago y una amiga que debía visitarla a esa hora, se había demorado. La niña había nacido el 8 de marzo de 1995 y el padre la llevó de vuelta al departamento del cuarto piso del TabyCast, frente a la plaza Libertad. Cuando Zaín tocó el portero eléctrico, la joven sintió miedo, porque él ya la había amenazado y en ese moment...

NARRACIÓN De pedo me salvé de ser linchado

Ilustración Lo que sigue ocurrió en la vida real; sirva como tardía confesión de un acto del que todavía me avergüenzo Lo que voy a referir aquí es cierto, así que no lo tome como un cuento sino como una narración. Es el asunto del pedo que adjudiqué a otra persona. Si una historia debe tener un justificativo, vaya desde ya esta advertencia: no lo hay. Fue pura maldad. Valga esta introducción por si a usted no le gustan este tipo de chismes; la cosa es maloliente. Va la narración. En un tiempo de mi vida cometí actos de periodismo explícito en el Nuevo Diario de Santiago del Estero. Después de las elecciones del año 95, ganadas por Carlos Arturo Juárez, me pusieron de corresponsal en La Banda. Iba a la mañana, tomaba notas de su actividad comercial, política, social y económica; al mediodía volvía a las oficinas de la Redacción, escribía las noticias y las ponía en las páginas asignadas. El drama era que a veces me daban dos páginas limpias, sin avisos, y no había tantas noticias como ...

BUROCRACIA Firme aquí, aquí y aquí

Empleadas de la farmacia Detalles que llaman la atención en las farmacias al comprar un remedio: una molestia y una curiosidad final ¿A usted no le llama la atención que cada vez que va a la farmacia a comprar un remedio con la receta de una obra social le hagan firmar, aclarar la firma, poner el número de documento, en ocasiones dos o tres veces? Digo, porque a algún lado deben ir a parar esos papeles; en alguna parte estarán archivados, puede pensar alguien. Un cálculo somero llevaría a que la operación se repite al menos cien mil veces por día en todas las farmacias argentinas. Eso da como resultado más de 36 millones de firmas puestas en recetarios durante todo el año. La pregunta que se hacen muchos compradores de remedios es quién mira esas firmas, es decir, quién se fija si son verdaderas o fraguadas, quién descifra los nombres de los compradores. No diga que nadie, porque si le hacen firmar algo, se supone que luego controlarán. De otro modo, la firma —en este caso— sería un re...

IDENTIDAD Papá, ¿qué eran los partidos?

Las pintadas que solían hacer los militantes Recordación, a ojo nomás, de lo que solían ser las instituciones más elementales de la política argentina En palabras simples, antiguamente en la Argentina los partidos políticos eran una entelequia que otorgaba identidad a ciertos pensamientos más o menos homogéneos de sus afiliados. Los principales eran el peronismo y el radicalismo, pero había otros, como la Unión de Centro Democrático, heredera directa de Nueva Fuerza e indirecta de sectores radicales, que propuso la fórmula de Julio Chamizo y Raúl Ondarts en las elecciones de 1973 y que, en Loreto, consagró un intendente, su único bastión electoral. También existía una cantidad no determinada de pensamientos de izquierda, divididos por sus ideas, por su historia o por su visión acerca del futuro. Algunos renegaban del sistema de partidos, sin tener en cuenta que las adhesiones se lograban a fuerza de muchas lecturas, interminables conversaciones en los cafés, conferencias escuchadas en ...

ODIOS La barbarie popular

Sarmiento Un texto para reflexionar sobre las ideas simples, sin matices, sin grises, que actualmente dominan el pensamiento popular El 24 de septiembre de 1861, Domingo Faustino Sarmiento le escribió a Bartolomé Mitre: “Tengo odio a la barbarie popular… la chusma y el pueblo gaucho nos es hostil… ¿Son acaso las masas la única fuente de poder y legitimidad? El poncho, el chiripá y el rancho son de origen salvaje y crean una división en la sociedad culta y el pueblo… Usted tendrá la gloria de reestablecer en toda la República el predominio de la clase culta, anulando el levantamiento de las masas. Asesinándolas”. Simpático el hombre. Con esos dichos, y con otros muchos de su vida, quizá inauguró una forma de debate que propone la muerte de todo aquello que se odia, en lugar de las palabras serenas, la confrontación de ideas o la conversación razonada. Está bien, dirán los historiadores: hay que situarse en el tiempo, no se debe juzgar todo desde hoy, hay que pensar con la mente de los p...