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MALVINAS La primera recuperación

Argentinas, obviamente

Las 20 razones —y la yapa— por las que debemos seguir manteniendo en alto el espíritu de las Malvinas


1 El Censo, cuyos resultados definitivos están demorando más de lo previsto, no dará cuenta del lugar de la Argentina en que viven más extranjeros por metro cuadrado, las islas Malvinas. De 3.662 personas censadas el año pasado, 10 se reconocen, de alguna manera, argentinas.
2 Antes del 2 de abril de 1982 fueron brevemente argentinas cuando un comando secuestró un avión, lo desvió a las islas, izó una bandera celeste y blanca y rebautizó el entonces puerto Stanley como Puerto Rivero. ¿Locura?, quizás. Fue entre el 28 y 29 de septiembre de 1966.
3 En el avión viajaba el gobernador del Territorio Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, contraalmirante José María Guzmán que, curiosamente eludió hacerse cargo del territorio que, en un golpe de mano, había recuperado un grupo de argentinos.
4 El gobierno de aquel entonces, presidido por el general Juan Carlos Onganía después de aquella maravillosa aventura emitió un comunicado afirmando que: “La recuperación de las islas Malvinas no puede ser una excusa para facciosos”.
5 ¡Claaaro!, al parecer creía el gobierno argentino de aquel entonces que los ingleses que las habían tomado para sí más de cien años antes eran juristas de nota, provistos de documentación acreditando su propiedad. Oiga, los ingleses ¡eran, son y serán piratas!
6 Los mismos que nos venden el versito de Domingo Sarmiento como prócer impoluto, dicen que el gaucho Antonio Rivero, que en 1833 resistió la invasión británica al archipiélago, en realidad ni era gaucho ni defendió nada. Los liberales eran, son y serán vendepatrias.
7 En aquel entonces, el gobierno inglés no hubiera enviado una flota a recuperar lo que para ellos eran unas islas del diablo en el culo del mundo. Habrían mandado notas sintiéndose agraviados, quizás pedían por los kelpers, alguna otra cosa más y ¡chau Pinela!
8 Otros dicen que quizás podrían haber mandado su flota para que nos corra a puntazos de ahí. Pero la aventura del gobierno de apoyar a estos jóvenes a mantener las islas como argentinas nos iba a salir más barata que en 1982. No lo hicieron, porque, ya se dijo, eran liberales.
9 El gobierno que tumbó al inútil de Arturo Umberto Illia (otro día se hablará de ese viejo), se tituló “Revolución Argentina”. Bueno, no eran revolucionarios ni argentinos, sino militarotes convencidos de su importancia, que entregaron el ministerio de Economía a los liberales.
10 Para los liberales argentinos si alguien piensa contra los intereses argentinos, tiene razón. Sarmiento quería reducir la Argentina a la provincia de Buenos Aires y ellos apoyan hasta hoy esa idea. Si no cree, pregunte a su amigo liberal (todos tenemos uno), y verá.
11 Como los muchachos que tomaron el avión eran peronistas y los peronistas se decían nacionalistas, los liberales no apoyaron esta patriada, al contrario, argumentaron que habían osado meterse contra los ingleses a quienes tenían, tienen y tendrán como gente seria.
11 (bis) Es posible que, en los comentarios, algún liberal escriba contra la patriada que recuerda esta nota. Dígales que a los ingleses les devolvíamos un golpe de mano con otro. Le doy un datito más, son los mismos unitarios del siglo XIX, pero más peludos.
11 (ter) No tengo por qué justificar una nota desde lo personal, pero igual lo hago. A quienes digan que este escrito es funcional a tal o cual, como dicen ahora, les tengo una noticia, me importa un sorete, porque traigo los puños llenos de verdades (¡ñardita!, qué labia ¿eh?).
12 Cuando estuvieron frente al juez del Tribunal de primera instancia de Tierra del Fuego, Miguel Ángel Lima, los muchachos dijeron: "Fui a Malvinas a reafirmar nuestra soberanía". Sólo uno amplió su declaración: "Lo volvería a hacer". Aquellos eran argentinos, no tuiteros.
13 Si la historia no es lo que ha pasado, sino lo que nos ha pasado en nuestros padres y abuelos, nos deben dos invasiones a Buenos Aires, las incursiones para abrir nuestros ríos a cañonazos y toooda la yapa. No les alcanzarían seis Malvinas para pagar la deuda.
14 A los que recuperaron las islas les dieron entre 9 meses y tres años de cárcel. Y se cubrió su hazaña con un manto de olvido, por las dudas a alguno se le ocurriera hacer lo mismo. Años después se hizo lo mismo con la gesta del 82, pero ya tenía nombre: “Desmalvinización”.
15 A Dardo Cabo, capo de la recuperación, lo hicieron desaparecer durante la última dictadura militar. ¿A que no sabe en manos de quién estaba la economía del país? Acertó, los liberales, a cargo de su ídolo, José Alfredo Martínez de Hoz (¡devolvé la guita de la Italo!, le gritarían hoy).
16 No me voy a poner a explicar cómo fue el chanchullo de la compañía Italo. Las maniobras poco claras comenzaron con la complicidad de los radicales alvearistas y terminaron con este personaje. Demasiados no me quieren como para agregar a los antipeludistas, faltaba más.
17 La primera conclusión que se podría extraer de este asunto, es que en la Argentina todo lo que debía salir bien, salió mal y lo que tenía que salir mal, salió bien. Empezó con Manuel Dorrego, a quien mandaron a matar los liberales de entonces, doctorcitos unitarios.
18 En 300 o 400 años, si hacemos las cosas bien, recuperamos la economía, le hallamos un lugar a nuestras fuerzas armadas, nos dejamos de embromar con los tiquismiquis de la ideología de género y eso, podríamos recuperar las Malvinas. Si no, dudoso.
19 Quien mantuvo a varias generaciones de argentinos sentimentalmente cerca de las Malvinas, fue la revista Billiken. Exaltaba los próceres de bronce, es decir gente que jamás se apeaba del caballo a echar una meada, pero sostuvo siempre en alto el espíritu malvinero.
20 Si alguna nota hubieran de leer mis hijos cuando yo no esté, me gustaría que esta figurase en el top 10. Y que les sirva para entender que primero está Dios, después la patria y al final su familia y para que no sean liberales vendepatria o socialistas asesinos, por favor, hijitos.
©Juan Manuel Aragón

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