Ir al contenido principal

OPINIÓN Insulto por insulto es resta

Mejor concertar que pelearse

Por qué los políticos debieran dejar de agraviarse y convertir la política en un trabajo de acuerdos


Hay normas de convivencia básicas para sacar adelante una relación, ya sea de compañeros de trabajo, amigos, conocidos, comerciantes y clientes, novios, esposos, profesores y alumnos. Y políticos por supuesto. Una regla mínima es no responder a una agresión personal con otra. Como cuando alguien dice: “El doctor Equis—Equis es un atorrante, todos recordamos que en el gobierno de los Fulanex cometió varias tropelías, así que debería dejar de criticarnos”.
¿Sabe qué? Si en ese momento Equis—Equis no responde nada, quizás la rueda de los agravios mutuos se detiene para siempre. Hay como una compulsión que lleva a los políticos a descalificarse mutuamente de manera constante. Por obligación, casi. Como que, si se va a dedicar a la política, primero tome clases de insultos de toda ralea, porque si no, su carrera va a ser muy corta.
Alguien debiera avisarles que no solamente no juntan un voto más cuando profieren agravios, sino que pierden varios. Báh, al menos el mío. ¿Qué necesidad hay de meterse con los otros, con su vida, su pasado, su historia, sus yerros, sus picardías? En serio. Digan mejor qué van a hacer ustedes, cómo piensan encarar su mandato, antes que andar criticando al resto, para peor con asuntos del pasado.
Si uno piensa que los políticos deben estar constantemente acordando acciones de gobierno con gente que no piensa igual, lógico es llegar a la conclusión de que deben tratar bien al prójimo, para no andar disculpándose después, cuando se vean cara a cara. Si son diputados o senadores con más razón, tarde o temprano se van a topar para acordar proyectos, buscar soluciones o al menos, sentarse en una banca vecina.
Contra lo que piensa la mayoría, la política no es intransigencia. Quienes la han vivido de adentro con honestidad, luego cuentan que todos los días debieron acordar, pactar, negociar, convenir, concertar. No es un juego de salvajes intentando poner zancadillas a los otros para que no logren lo que quieren que, a veces o quizás casi siempre, es mejor que aquello que buscamos nosotros.
Cuando se insultan, se agravian, se chicanean, se ofenden unos a otros, a nosotros, gente de a pie, nos viene un gran disgusto. No los elegimos para eso sino para lo contrario. Siéntense en una mesa a ver qué hacen para sacarnos a flote. Reconozcan que, de una manera o de otra, todos nos metimos en este problema que tenemos actualmente y después métanle para adelante, miren que el tiempo apremia y los precios siguen subiendo.
En ocasiones se lanzan imputaciones gravísimas: se han acusado mutuamente de asesinos, ladrones, haraganes, malhechores, pillos y cuántas recriminaciones más. Y nadie atinó a mandarse una jugada distinta: no responder. Miren si ante todos los agravios, un buen día Equis—Equis, se queda callado, no dice nada, mudo el ñato. Le redoblan la apuesta con el clásico: “El que calla otorga”. Y sigue en silencio. Lo agarran los periodistas a la salida de su casa y le preguntan qué opina de los que sostienen que en el gobierno de Fulanex cometió tropelías. Y responde: “No sé, lo estoy pensando, capaz que algo de razón tienen”.
¡Oiga!, ¿no sería fantástico hallar un político así?, ¿unito al menos que reconozca, como cualquier hijo de vecino, que puede haber tenido una mala actitud alguna vez en la vida?
Me parece que un tipo honesto, capaz de reconocer sus errores, estaría como para que lo vote a dos manos. Es lo que nos estaría haciendo falta.
¿Qué?, ¿usted no está de acuerdo?, ¿ve que es un necio, un sandio? Seguro que votó a los otros, a los malos y luego todos sufrimos por su culpa.
©Juan Manuel Aragón

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

CARRETERA Composición de lugar

"Familia" Vuelva al lugar en que fue feliz con todos los elementos en su sitio, sienta la brisa, observe cómo se cuela un sol verde Despoje su mente de todo otro pensamiento que le venga a la cabeza. Olvídese del mundo, siéntese en un lugar silencioso, en penumbras, hasta oír los latidos del propio corazón. Es difícil que le salga al primer intento. Haga la prueba varias veces, hasta llegar a un estado parecido al sueño, pero con los ojos abiertos, en una vigilia extraviada. Una vez que lo logre, haga una composición de lugar. Usted está ahí. Coloque los elementos en su sitio: la vieja mesa de hule descascarado en los bordes, con cuadrados amarillos y azulados; a un costado, el tinajón; colgada de un alambre que baja del techo, la lámpara de kerosén; el mueble en que se guardaban los vasos y las tazas; las sillas con asiento de esterilla; la puerta pintada al aceite que daba a la habitación grande; los cuadros con fotos de la familia en blanco y negro, con el bisabuelo y la b...

1961 AGENDA AYATUYENSE Basla

Augusto Ricardo Basla El 4 de junio de 1961 Augusto Ricardo Basla, candidato socialista es elegido intendente de Añatuya El 4 de junio de 1961 se celebraron en Añatuya las elecciones municipales que pusieron fin a una intervención iniciada el 8 de junio de 1960 tras la remoción del intendente Germán Quinteros; en unos comicios marcado por la proscripción del peronismo y por una contienda en la que el voto peronista resultó decisivo, resultó ganador el Partido Socialista Argentino con Augusto Ricardo Basla. Desde la intervención municipal de junio de 1960 la ciudad estuvo administrada por autoridades designadas y la normalización convocó a las urnas el domingo 4 de junio de 1961 para elegir intendente y concejales, en un contexto político provincial dominado por la Unión Cívica Radical Intransigente oficialista y la Unión Cívica Radical del Pueblo como principales fuerzas radicales. La proscripción del peronismo a nivel nacional condicionó la campaña y obligó a las fuerzas a negociar ap...

ANTULA Todos es todos (te o de o ese)

Una mujer de verdad Al final qué quedó en Santiago del esfuerzo que hizo la única santa argentina por continuar los Ejercicios Espirituales De Santa María Antonia de Paz y Figueroa, la "Mama Antula" de los santiagueños, se han dicho muchos disparates, entre los cuales el más patético fue el obispo Vicente Bokalic al sostener que era una “mujer que caminaba”, según afirmó en el diario El Liberal, como si la sola virtud de un esfuerzo deportivo fuera suficiente para aspirar a la santidad. Pero no fue el peor ni el único: la BBC de Londres, el diario Clarín y biógrafas como Nunzia Locatelli y Cintia Suárez la calificaron como “la primera feminista de la Argentina”, queriéndola comparar quizás con las actuales aborteras. Otros dicen que fue la “madre de la patria”, olvidándose, entre otros detalles, de que murió en 1799, once años antes de la Revolución de Mayo. Hay quienes sostienen que hablaba varios idiomas, que se rebeló contra la Iglesia o la Corona. Y los más categóricos so...

SILENCIO Los muertos que el Vaticano no ve

La Kaaba, en La Meca León XIV rechaza la pena capital en Estados Unidos, pero no condena el ajusticiamiento de inmigrantes pobres en La Meca Arabia Saudí ejecutó el miércoles 14 de octubre, en La Meca, a dos trabajadores bangladesíes de la limpieza, Nazrul Islam Abdul Basir y Siti Akhtar (mujer), condenados a muerte por un supuesto "acto inmoral" cometido dentro de una mezquita. Las autoridades saudíes no explicaron qué hicieron. Su gobierno se enteró por la agencia oficial saudí. Seis días después, la Santa Sede, que esa misma semana había condenado con dureza el fusilamiento anunciado de un preso en Estados Unidos, no había dicho una palabra sobre ambos ejecutados. El comunicado del Ministerio del Interior saudí afirma que un tribunal impuso la pena capital como tazir, una sanción cuya determinación queda a criterio judicial, por "la violación de la santidad del tiempo y del lugar". La sentencia fue confirmada por una instancia superior y una orden real autorizó s...

LLUVIA La triste historia de una amiga cuarentona

Lluvia Un buen día una compañera de trabajo se decidió a contar un asunto oscuro que le había sucedido cuando joven La historia es triste, dura. Por más que quiera florearla, no me salen las palabras como debieran. Le sucedió a una amiga más que cuarentona y todavía soltera que, entre risas, en la tienda, suele jactarse de sus anécdotas de amor para que las otras chicas y los de administración se admiren. No sé por qué me contó lo suyo una mañana en que llovía a cántaros desde temprano y escaseaban los clientes. —Así como me ves, mal hablada, una vez tuve novio. En ese tiempo yo era una pinturita, partía la tierra, ¡ja, ja, ja! Él trabajaba de mozo en un restaurante. Nos habíamos conocido un sábado. Me sacó a bailar, me habló lindo. El martes me vino a buscar a la salida y el domingo siguiente ya andábamos entreverados en su casa. Vivía solo, en el barrio Centenario. Me presentó a la hermana, que vivía en La Banda, y una tarde que vinieron los padres, que eran del campo, comimos en la ...